LA vasija AGRIETADA

Parábola para reflexionar

Había una vez un labrador que cada mañana, iba al arroyo cercano a su casa para coger agua con la que regar el huerto que le proporcionaba su medio de vida.

Como era de su uso en aquella región recogía el agua en dos vasijas de barro atadas cada una al extremo de un largo palo que se colocaba sobre sus hombros.

Una de las vasijas estaba agrietada y durante el camino de vuelta a casa desde el arroyo, iba derramando parte del agua que llevaba.

Durante varios años sucedió esto y la pobre vasija, apenada por no poder hacer bien el trabajo a que estaba destinada, se disculpaba ante la otra vasija y ante el labrador su dueño; él era un hombre comprensivo y viendo la pena de su vasija le regaló un ramo de bonitas flores silvestres.

Las recogía cada día para que alegrara su casa, pero la vasija seguía triste, ningún regalo podía mitigar el sentimiento de culpa que le invadía ante el defecto que ella creía que le volvía poco menos que inútil. Al verla así el labrador se sentó junto a ella y le habló intentando consolarla:

"Hace mucho tiempo que veo que no llegas a casa con todo el agua con la que té lleno en el arroyo y nunca me ha importado, ¿Recuerdas el ramo de flores que te di y las que recojo todos los días para alegrar mi casa y mi familia?

Son flores silvestres que sólo crecen a un lado del camino, precisamente el lado que tú vas regando con el agua que se derrama por tu grieta. Esas flores que alegran mi corazón crecen gracias a ti, así que no te sientas apenada porque lo que tú crees que es un defecto, en realidad es una bendición para todos.

Y desde entonces, la vasija se sintió más útil y nunca más sintió tristeza.

"Habrá siempre en el mundo personas que parezcan menos capaces que las demás pero sólo es una ilusión, un espejismo, todos tenemos buenas cualidades y brotarán como las flores si las sabemos buscar."

1

El mendigo que confesó a Juan Pablo II

 

Hace unos días, en el programa de televisión de la Madre Angélica en Estados Unidos (EWTN), relataron un episodio poco conocido de la vida Juan Pablo II.

Un sacerdote norteamericano de la diócesis de Nueva York se disponía a rezar en una de las parroquias de Roma cuando, al entrar, se encontró con un mendigo. Después de observarlo durante un momento, el sacerdote se dio cuenta de que conocía a aquel hombre. Era un compañero del seminario, ordenado sacerdote el mismo día que él. Ahora mendigaba por las calles.

El cura, tras identificarse y saludarle, escuchó de labios del mendigo cómo había perdido su fe y su vocación. Quedó profundamente estremecido.

Al día siguiente el sacerdote llegado de Nueva York tenía la oportunidad de asistir a la Misa privada del Papa al que podría saludar al final de la celebración, como suele ser la costumbre. Al llegar su turno sintió el impulso de arrodillarse ante el santo Padre y pedir que rezara por su antiguo compañero de seminario, y describió brevemente la situación al Papa.

Un día después recibió la invitación del Vaticano para cenar con el Papa, en la que solicitaba llevara consigo al mendigo de la parroquia. El sacerdote volvió a la parroquia y le comentó a su amigo el deseo del Papa. Una vez convencido el mendigo, le llevó a su lugar de hospedaje, le ofreció ropa y la oportunidad de asearse.

El Pontífice, después de la cena, indicó al sacerdote que los dejara solos, y pidió al mendigo que escuchara su confesión. El hombre, impresionado, les respondió que ya no era sacerdote, a lo que el Papa contestó: "una vez sacerdote, sacerdote siempre". "Pero estoy fuera de mis facultades de presbítero", insistió el mendigo. "Yo soy el obispo de Roma, me puedo encargar de eso", dijo el Papa.

El hombre escuchó la confesión del Santo Padre y le pidió a su vez que escuchara su propia confesión. Después de ella lloró amargamente. Al final Juan Pablo II le preguntó en qué parroquia había estado mendigando, y le designó asistente del párroco de la misma, y encargado de la atención a los mendigos.

2

Cristo Cuenta Contigo

Ustedes no me escogieron a mí. Soy yo quien los escogí a ustedes y los he puesto para que vayan y produzcan fruto, y ese fruto permanezca.

San Juan 15,16

Lo escuché de Ti por primera vez al final de tres días inolvidables en mi vida, tres días que cambiaron mi vida totalmente, tres días que hicieron de mí un milagro de Ti, tres días a los que Tú me llamaste y a los que quizás indiferentemente dije que sí.

Tú cuentas conmigo, y quizás en ese momento no comprendí el significado tan grande de lo que me decías, la emoción me embargaba y tal vez te oí, pero no te entendí. No sabía, o quizás nunca había querido saber, que ya me lo habías dicho antes. "CRISTO CUENTA CONTIGO", no era nuevo a mis oídos, pero sí era nuevo a mi corazón.

Empecé a darme cuenta de lo que querías decirme a medida que pasaba el tiempo. Lo volví a oír a los pocos días. El instrumento era distinto, pero era tu Voz. "CRISTO CUENTA CONTIGO". ¿Conmigo? Pensé, y el Cursillo empezó a hacerse realidad en mí.

Tú, el Amor infinito, el Amor sin límites, me llamas a ser tu instrumento. . . a mí, el amor limitado, el amor constreñido por mí mismo, con todas mis miserias. . . A mí me llamas a compartir tu Gloria aquí en la tierra, a hacerme amor infinito junto a Ti, a romper mis limitaciones y unirme a Ti, Señor, y tan íntimamente hasta convertirme en un recipiente y canal de tu Amor, hasta ser tu Cara y ser tu Voz. Los años han pasado. Sigo oyendo tu llamada, pero cada día se me hace más lejana, a veces me parece que no es tu Voz. ¿Ya no me necesitas?, ¿Te has olvidado de mí?

Yo sé que mi tiempo se ha reducido. Son muchas las cosas que me necesitan: la familia, el trabajo, los amigos. He sido un "Pedro", te he negado, Señor, y más de tres veces. He sido un "Judas": ¡Te he traicionado! Las realidades de la vida se ponen frente a uno, pero aquellos días que Tú me regalaste, siempre los recordaré, porque Tú, que te has convertido en el centro de mi vida, no puedes quedar solamente en aquellos días del pasado.

¡Esto debe de ser un sueño! Despertare, Señor, de esa pesadilla, perdóname por mi sordera de corazón. Sé que Tú me has seguido llamando, pero mi corazón estaba tan lleno de Mundo que no me dejaba oírte. Perdóname por las veces que dejé de ser tu instrumento y no deje pasar tu Amor a mis hermanos, y allí están ellos esperando por mí, pues sólo yo en tu plan infinito, puedo ser canal de tu Amor, sólo yo puedo mostrarles tu Cara. Perdóname, Señor, por las veces que fui Pedro y Judas y no me arrepentí. Señor, ¡he despertado!, Todo ha sido una pesadilla. Yo oigo tu Voz clara, llena de amor, de misericordia, "CRISTO CUENTA CONTIGO", igual que siempre, Señor, mi corazón se desborda con tu AMOR.

 

 

3

PREGUNTA DIOS A UNA MADRE:

 

-¿A CUAL DE TUS HIJOS QUIERES MAS?

 

Y RESPONDIÓ ELLA:

 

-SEÑOR; AL AUSENTE, HASTA QUE VUELVA; AL ENFERMO, HASTA QUE SANE; AL TRISTE HASTA QUE ESTE DE NUEVO ALEGRE; AL PRESO, HASTA QUE RECOBRE LA LIBERTAD; LA QUE SUFRE HASTA QUE SE SIENTA CONSOLADO; AL MALO, HASTA QUE SEA BUENO; AL QUE LE FALTA TODO, HASTA QUE NO LE FALTE NADA; AL DESCARRIADO, HASTA QUE RETORNE AL BUEN CAMINO; AL QUE ESTA SOLO, HASTA QUE NO PADEZCA YA SU SOLEDAD.

 

CONMOVIDO DIOS DIJO ENTONCES:

-NO SÉ PORQUE DUDAN ALGUNOS DE QUE HAY UN DIOS EN EL CIELO SI HAY MADRES COMO TÚ EN LA TIERRA

 

4

EL ÁNGEL DE LOS NIÑOS

 

CUENTA UNA ANTIGUA LEYENDA QUE UN NIÑO ESTABA POR NACER...

Y LE DIJO UN DIA A DIOS: "ME DICEN QUE ME VAS A ENVIAR MAÑANA A LA TIERRA. ¿PERO COMO VIVIRÉ TAN PEQUEÑO E INDEFENSO COMO SOY?

DIOS LE CONTESTA: "ENTRE MUCHOS ÁNGELES ESCOGÍ A UNO PARA TI QUE TÉ ESTA ESPERANDO... EL TE CUIDARA.

NIÑO: "PERO DIME AQUÍ EN EL CIELO NO HAGO MAS QUE CANTAR Y SONREÍR Y ESO BASTA PARA SER FELIZ.

DIOS: "TU ÁNGEL TE CANTARA, TE SONREIRÁ TODOS LOS DÍAS Y SENTIRÁS SU AMOR Y SERÁS FELIZ"

NIÑO: "¿Y COMO ENTENDER CUANDO LA GENTE ME HABLE SI NO CONOZCO EL EXTRAÑO IDIOMA QUE HABLAN LOS HOMBRES?

DIOS "TU ÁNGEL TÉ DIRÁ LAS PALABRAS MÁS DULCES Y MÁS TIERNAS QUE PUEDAS ESCUCHAR Y CON MUCHO CARIÑO Y PACIENCIA TE ENSEÑARA HABLAR

DIOS: "¿Y QUE HARÉ CUANDO QUIERA HABLAR CONTIGO?

DIOS: "TU ÁNGEL TE JUNTARA LAS MANITAS Y TE ENSEÑARA A ORAR"

NIÑO: "HE OÍDO QUE EN LA TIERRA HAY HOMBRES MALOS, ¿QUIEN ME DEFENDERÁ?

DIOS: "TU ÁNGEL TE DEFENDERÁ A COSTA DE SU PROPIA VIDA"

NIÑO: "PERO ESTARÉ TRISTE NO TE VERÉ MAS"

DIOS: "TU ÁNGEL TE HABLARA SIEMPRE DE MÍ Y TE ENSEÑARA EL CAMINO PARA QUE REGRESES A MI PRESENCIA, AUNQUE YO ESTARÉ SIEMPRE A TU LADO..."

EN ESE INSTANTE UNA GRAN PAZ REINABA EN EL CIELO, PERO YA SE OÍAN VOCES TERRESTRES... Y EL NIÑO PRESUROSO REPETÍA SUAVEMENTE..." DIOS MÍO, YA ME VOY DIME SU NOMBRE, ¿CÓMO SE LLAMA MI ÁNGEL?"

A LO QUE DIOS CONTESTO: SU NOMBRE NO IMPORTA, TU SOLO LE DIRÁS: MAMA"

 

 

5

Funeral por la muerte..., de...

Parábola para reflexionar

Un día impresionó a todos los lectores del periódico local la noticia que apareció también en los muros de la iglesia: "Con profundo dolor comunicamos la muerte de la parroquia de Santa Rufina. Los funerales tendrán lugar el domingo a las 11:00".

El domingo la Iglesia estaba llenísima. Nunca se había visto cosa igual. El párroco había colocado el féretro arriba, junto al altar, sobre un vistoso catafalco.

Los feligreses, atentos y con los ojos bien abiertos, se estiraban para ver y oír mejor. Ni respiraban.

El párroco pronunció una homilía muy sencilla y emotiva. Al final ya, en tono misterioso y compasivo, dijo: "Creo hermanos, que nuestra parroquia ya no puede resucitar. Ni soy Dios ni tengo poderes extraordinarios, pero —ya que habéis venido todos porque algo la queríais—, voy a hacer una última tentativa. Mientras rezo, con la mayor fe posible, vosotros, en fila de uno en uno, podéis ir pasando para ver el cadáver."

El párroco abrió el ataúd. Todos se preguntaban curiosos quién podría estar dentro.

Comenzó con mucha lentitud el desfile y, al pasar, todos miraban, entre curiosos y extrañados, en el ataúd. Como en el fondo había un espejo, cada uno veía su propio rostro.

Pistas para la reflexión:

¿Por qué con el tiempo van perdiendo vida tantas cosas importantes?

A la luz del texto analicemos nuestra vida personal y del movimiento.

¿Es posible que las cosas resulten bien sin una buena preparación tanto espiritual como humana?

¿Dónde ponemos nuestra ilusión y nuestro trabajo?

6

LA MAMÁ MÁS MALA DEL MUNDO

Yo tuve la mamá más mala del mundo. Mientras que los otros niños podían irse a la escuela sin desayunar, yo tenía que comer todo el cereal, el huevo y el pan tostado. Cuando los demás niños tomaban refrescos gaseosos y dulces para el almuerzo, yo tenía que conformarme con comer siempre comidas nutritivas.

Mi madre insistía en saber todo lo que hacíamos y donde estábamos, parecía que estábamos encarcelados; tenía que saber quiénes eran nuestros amigos. Insistía en que, si decíamos que íbamos a tardar una hora, de hecho tardáramos una hora y no dos.

Me da vergüenza admitirlo, pero hasta rompió la "Ley contra el trabajo de los niños menores", e hizo que laváramos los trastos, tendiéramos nuestras camas, aprendiéramos nuestras tareas de la escuela y muchas cosas más; hasta creo que se quedaba despierta por la noche pensando en las cosas que podría obligarnos a hacer, tan sólo por molestarnos: Que lávate los dientes, cepíllate el cabello, respeta a los mayores, obedece...

Siempre insistía en que dijéramos la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. Así, entre tanta crueldad, transcurrió mi infancia. Para cuando llegamos a la adolescencia y fue más sabia, nuestras vidas se hicieron aún más miserables. Nadie podía tocar el claxon para que saliéramos corriendo, nos avergonzaba hasta el extremo de obligar a nuestros amigos a llegar hasta la puerta de la casa para preguntar por nosotros.

Pasaron los años y resulta que todos sus hijos somos felices. Hemos sabido superar las dificultades de la vida y desarrollar magníficas relaciones tanto en la familia como en la iglesia y en nuestros trabajos. ¿A quién debemos culpar de nuestra situación actual?

Tienen razón, a nuestra "Mala Madre".

Verán lo que nos hemos perdido: Nada que valga la pena.

Hemos descubierto que nuestra "mala madre" es en realidad la mejor del mundo. Gracias a ella mis hermanos y yo nos hemos propuesto continuar el camino trazado por Jesús: Vivir para servir. Así es el amor.  "Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo" (Salmo 41). 

Estamos tratando de educar a nuestros hijos como lo hizo nuestra madre. Estoy llena de orgullo cuando mis pequeñitos me dicen que soy "mala". Sonrío recordando mis propios arrebatos de cólera y le doy gracias a Dios por haberme dado a la "Mamá más mala del mundo".

Si su madre fue tan mala como la mía, ¿no cree que usted debería expresarle su más profundo agradecimiento?

 

7 

 

UNA TARDE, UN PEQUEÑO SE ACERCO A SU MADRE QUE PREPARABA LA CENA EN LA COCINA Y LE ENTREGO UNA HOJA DE PAPEL EN LA QUE HABÍA ESCRITO ALGO. DESPUÉS DE SECARSE LAS MANOS, Y QUITARSE EL DELANTAL, ELLA LEYÓ LO QUE DECÍA:

CORTAR EL CÉSPED DEL JARDÍN. $ 3.00

POR LIMPIAR MI CUARTO ESTA SEMANA $ 1.00

POR IR A LA TIENDA EN TU LUGAR $ 2.00

POR CUIDAR A MI HERMANITO MIENTRAS IBAS DE

COMPRAS $ 2.00

POR SACAR LA BASURA TODA LA SEMANA $ 1.00

POR TENER UNA LIBRETA CON BUENAS NOTAS $ 5.00

POR LIMPIAR Y BARRER LA CASA $ 2.00

POR PINTAR $ 4.00

TOTAL ADEUDADO ______

$20.00

BUENO, EL CASO ES QUE LA MADRE LO MIRO CON FIJEZA; ÉL GUARDABA LLENO DE EXPECTATIVA. POR ULTIMO, LA MADRE TOMO EL LAPICERO Y AL REVERSO DE LA MISMA HOJA ESCRIBIÓ:

 

POR CARGARTE 9 MESES EN MI BARRIGA NADA

POR TANTAS NOCHES DE DESVELOS, CURARTE

Y ORAR POR TI NADA

POR LOS PROBLEMAS Y EL LLANTO QUE ME

HAYAS CAUSADO NADA

POR EL MIEDO Y LAS PREOCUPACIONES QUE

ME ESPERAN NADA

POR COMIDAS, ROPA, Y JUGUETES NADA

POR LIMPIARTE LA NARIZ Y ALGO MAS... NADA

_________________

TOTAL DE LA DEUDA MI AMOR.............

CUANDO EL NIÑO TERMINO DE LEER LO QUE HABÍA ESCRITO SU MADRE, TENIA LOS OJOS LLENOS DE LAGRIMAS.

LA MIRO A LOS OJOS Y LE DIJO: TE QUIERO MUCHO MAMA... LUEGO TOMO UN LAPICERO Y ESCRIBIÓ CON LETRA MUY GRANDE.

TOTALMENTE PAGADO.

ASÍ SOMOS LOS HOMBRES, COMO NIÑOS QUERIENDO RECOMPENSA POR LAS BUENAS ACCIONES QUE HACEMOS. ES DIFÍCIL ENTENDER QUE LA MEJOR RECOMPENSA ES EL AMOR.

(Y PARA NUESTRA SUERTE ES GRATIS.

8

 

Una historia por la que vivir

Por Ann Wells (Los Ángeles Times)

Mi cuñado abrió el último cajón de la cómoda de mi hermana y sacó un paquete envuelto en papel de seda. "Este," dijo, "no es una combinación. Esto es lencería." Tiró el papel y me pasó la combinación. Era exquisita; seda, hecha a mano y adornada con encaje, La etiqueta del precio con una cifra astronómica en ella, estaba todavía enganchada. "Jan compró esto la primera vez que fuimos a Nueva York, hace al menos 8 o 9 años. Nunca se lo puso. Lo estaba guardando para una ocasión especial. Bien, Creo que esta es la ocasión." Me cogió la combinación y la puso en la cama con las otras ropas que estábamos preparando para el de la funeraria. Sus manos se entretuvieron en el suave tejido por un momento, entonces cerró de golpe el cajón y se giró hacia mí. "Nunca guardes algo para una ocasión especial. Cada día de tu vida es una ocasión especial."

Recordé aquellas palabras durante el funeral y durante los días siguientes cuando les ayudé a él y a mi sobrina a ocuparse de todas las tristes tareas que siguen a una muerte inesperada. Pienso en ellos en el avión de vuelta a California desde la ciudad del Medio-Oeste donde vive la familia de mi hermana. Pienso en todas las cosas que ella no vio u oyó o hizo. Pienso en las cosas que hizo sin darse cuenta que eran especiales. Todavía estoy pensando en sus palabras, y que ellas cambiaron mi vida. Estoy leyendo más y quitando menos el polvo. Me siento en el suelo y admiro la vista que tengo delante sin preocuparme por la mala hierba del jardín. Estoy dedicando más tiempo a mi familia y a mis amigos, y menos tiempo en reuniones de comités. Siempre que fuera posible, la vida debiera ser una forma de saborear, no de soportar. Estoy tratando de reconocer esos momentos ahora y apreciándolos. No estoy "guardando" nada; utilizamos nuestra mejor porcelana y cristalería para cada acontecimiento especial como perder medio kilo, conseguir desatascar el fregadero, la primera camelia que florece. Llevo puesto mi mejor chaqueta cuando voy al mercado si me apetece. Mi teoría es que si tengo aspecto boyante, puedo gastarme 28,49 dólares en una pequeña bolsa de comestibles sin achicarme. No estoy guardando mi mejor perfume para fiestas especiales, los dependientes en las ferreterías y los cajeros en los bancos tienen narices que funcionan tan bien como mis amigos de las fiestas. "Algún día" y "uno de estos días" están perdiendo significado en mi vocabulario. Si vale la pena ver, oír o hacer algo, quiero verlo, oírlo y hacerlo ahora. No estoy segura de lo que mi hermana hubiera hecho si hubiera sabido que no estaría aquí para el mañana que todos nosotros damos por seguro. Creo que hubiera llamado a familiares y unos pocos amigos cercanos. Quizá hubiera llamado unos pocos viejos amigos para disculpar y reparar obstáculos de peleas pasadas. Me gusta pensar que hubiera salido para una cena en un chino, su comida favorita. Creo que nunca lo sabré. Son estas pequeñas cosas dejadas sin hacer las que me harían enfadar si supiera que mis horas están contadas. Enfadada porque pospongo el ver buenos amigos a los cuales debía contactar -algún día-. Enfadada porque no he escrito algunas cartas que he pensado escribir -uno de estos días-.

Enfadada y preocupada porque no les dije a mi marido y a mi hija bastante a menudo cuánto les quiero realmente. Estoy intentando tenazmente no posponer, retener o guardar nada que añadiera brillo o alegría a nuestras vidas.

Y cada mañana cuando abro mis ojos, me digo a mí misma que es especial. Cada día, cada minuto, cada respiración verdaderamente es un regalo de Dios. 

9

Piedras de la Vida

Un experto asesor de empresas en Gestión del Tiempo quiso sorprender a los asistentes a su conferencia. Sacó de debajo del escritorio un frasco grande de boca ancha. Lo colocó sobre la mesa, junto a una bandeja con piedras del tamaño de un puño y preguntó: ¿Cuantas piedras piensan que caben en el frasco?

Después de que los asistentes hicieran sus conjeturas, empezó a meter piedras hasta que llenó el frasco. Luego preguntó: ¿Está lleno?

Todo el mundo lo miró y asintió. Entonces sacó de debajo de la mesa un cubo con gravilla. Metió parte de la gravilla en el frasco y lo agitó. Las piedrecillas penetraron por los espacios entre las piedras grandes. El experto sonrió con ironía y repitió: ¿Está lleno?

Esta vez los oyentes dudaron: Tal vez no. ¡Bien!. Y puso en la mesa un cubo con arena que comenzó a volcar en el frasco. La arena se filtraba en los pequeños recovecos que dejaban las piedras y la grava. ¿Está lleno? Preguntó de nuevo. ¡No!, Exclamaron los asistentes. Bien, dijo, y cogió una jarra de agua de un litro que comenzó a verter en el frasco. El frasco aún no rebosaba. Bueno, ¿qué hemos demostrado?, Preguntó.

Un alumno respondió: Que no importa lo llena que esté tu agenda, si lo intentas, siempre puedes hacer que quepan más cosas. ¡No!, Concluyó el experto: lo que esta lección nos enseña es que si no colocas las piedras grandes primero, nunca podrás colocarlas después.

¿Cuáles son las grandes piedras en tu vida? Tus hijos, tus amigos, tus sueños, tu salud, la persona amada Recuerda, ponlas primero. El resto encontrará su lugar.

 

 

10

El juicio

Después de haber vivido "Decentemente" en la tierra, mi vida llego a su fin, lo primero que recuerdo es que estaba sentado en una banca, en la sala de espera de lo que imaginaba era una sala de jurados. La puerta se abrió y se me ordeno entrar y sentarme en la banca de los acusados.

Cuando mire a mí alrededor vi al "fiscal", quien tenia una apariencia de villano y me miraba fijamente, era la persona más demoníaca que había visto en mi vida. Me senté, mire hacia la izquierda y allí estaba mi abogado, un caballero con una mirada bondadosa cuya apariencia me era familiar.

La puerta de la esquina se abrió, su presencia demandaba admiración y respeto. Yo, no podía quitar mis ojos de Él; Se sentó y dijo: "COMENCEMOS".

El fiscal se levanto y dijo: "Mi nombre es Satanás, y estoy aquí para demostrar porque este hombre debe ir al infierno".

Comenzó a hablar de las mentiras que yo había dicho, de cosas que había robado en mi pasado y de cuando engañaba a otras personas. Satanás hablo de otras horribles cosas y perversiones cometidas por mi persona y, entre mas hablaba, mas me hundía en mi silla de acusado.

Me sentía tan avergonzado que no podía mirar a nadie, ni siquiera a mi abogado, a medida que Satanás mencionaba pecados que hasta había totalmente olvidado. Estaba tan molesto con Satanás por todas las cosas que estaba diciendo de mí é igualmente, molesto con mi abogado, quien estaba sentado en silencio.

Yo sabia que era culpable de las cosas que me acusaban, pero también había hecho algunas cosas buenas en mi vida, ¿No podrían esas cosas buenas por lo menos equilibrar lo malo que había hecho? Satanás termino con furia su acusación y dijo: Este individuo debe ir al infierno, es culpable de todos los pecados y actos que he acusado, y no hay ninguna persona que pueda probar lo contrario. Por fin se hará justicia este día….

Cuando llego su turno, mi abogado se levanto y solicito acercarse al juez, quien se lo permitió, haciéndole señas para que se acercara, pese a las fuertes protestas de Satanás. Cuando se levanto y empezó a caminar, lo pude ver en todo su Esplendor y Majestad. Hasta entonces me di cuenta porque me había parecido tan familiar era Jesús quien me representaba, Mi Señor y Salvador.

Se paro frente al juez, suavemente le dijo: "Hola padre", y se volvió para dirigirse al jurado "Satanás esta en lo correcto" al decir que este hombre ha pecado, no voy a negar esas acusaciones. Reconozco que el castigo para el pecado es la muerte, y este hombre merece ser castigado. Respiro Jesús fuertemente, se volteo hacia su padre y con los brazos extendidos proclamo: "Sin embargo, yo di mi vida en la cruz para que esta persona pudiera tener vida eterna y él me ha aceptado como Salvador, por lo tanto, es mío".

Mi Salvador continúo diciendo: "Su nombre esta escrito en el libro de la vida y nadie me lo puede quitar", Satanás todavía no comprende que este hombre no merece justicia, sino misericordia. Cuando Jesús se iba a sentar, hizo una pausa, miro a su padre y suavemente dijo: "No se necesita hacer nada mas, lo ha hecho todo"

El juez levanto su poderosa mano y golpeando la mesa fuertemente, las siguientes palabras salieron de sus labios:

"Este hombre es libre, el castigo para él ha sido pagado en su totalidad, caso concluido". Cuando mi Salvador me conducía fuera de la corte, pude oír a Satanás protestando enfurecido: "No me rendiré jamás, ganare el próximo juicio".

Cuando Jesús me daba instrucciones hacia donde me debía dirigir, le pregunte: ¿Ha perdido algún caso? Jesús sonrió amorosamente y dijo: "Todo aquel que ha recurrido a mí para que lo represente ha obtenido el mismo veredicto tuyo… ¡pagado en su totalidad!

  

11

¿DÓNDE ESTABA DIOS?

 

Sally salto de su asiento cuando vio salir al cirujano. Le pregunto: "¿cómo esta mi pequeño?, ¿Va a ponerse bien?; ¿cuándo lo podré ver?

El cirujano dijo: "Lo siento; hicimos todo lo que estuvo a nuestro alcance".

Sally dijo, consternada: "¿Porque a los niños les da cáncer? ¿Es que acaso Dios ya no se preocupa por ellos? Dios, ¿Dónde estabas cuando mi hijo te necesitaba?". El cirujano dijo: "Una de las enfermeras saldrá en un momento para dejarte pasar unos minutos con los restos de tu hijo antes de que sean llevados a la universidad". Sally pidió a la enfermera que la acompañara mientras se despedía de su hijo. Recorrió con su mano su cabello rojizo, la enfermera le pregunto si quería conservar uno de los rizos, Sally asintió, la enfermera corto el rizo, lo coloco en una bolsita de plástico y se la dio a Sally.

Sally dijo: Fue idea de Jimmy donar su cuerpo a la universidad para ser estudiado. Dijo que podría ayudar a alguien mas, eso es lo que él deseaba, yo al principio me negué, pero él me dijo "mami no lo usare después de que muera, y tal vez ayudara a que un niñito disfrute de un día más junto a su mama… Mi Jimmy tenia un corazón de oro, siempre pensaba en los demás y deseaba ayudarlos como pudiera".

Sally salió del hospital infantil por última vez, después de haber permanecido ahí la mayor parte de los últimos seis meses. Coloco la maleta con las pertenencias de Jimmy en el asiento del auto, junto a ella. Fue difícil manejar de regreso a casa, y más difícil aun entrar a una casa vacía, llevo la maleta a la habitación de Jimmy y coloco los autos miniatura y todas sus demás cosas justo como el siempre las tenia. Se acostó en la cama, y lloro hasta quedarse dormida, abrasando la pequeña almohada de Jimmy.

Despertó cerca de la medianoche y junto a ella había una hoja de papel doblada, abrió la carta, que decía:

Querida mami, sé que vas a echarme de menos, pero no pienses que te he olvidado o he dejado de amarte solo por que ya no estoy ahí para decirte TE AMO. Pensare en ti cada día, mamita, y cada día te amare aun más. Algún día, nos volveremos a ver, si deseas, adopta a un niño para que no estés tan solita, podrá estar en mi habitación y podrá jugar con todas mis cosas. Si decides que sea niña, probablemente no le gustaran las mismas cosas que a los niños, y tendrás que comprarle muñecas y cosas de esas.

No te pongas triste cuando pienses en mi; este lugar es grandioso, los abuelos vinieron a recibirme cuando llegue y me han mostrado algo de acá, pero tomara algo de tiempo verlo todo. Los Ángeles son muy amistosos y me encanta verlos volar, Jesús no se parece a todas las imágenes que vi de el, pero supe que era el tan pronto lo vi, ¡Jesús me llevo a ver a Dios! ¿Y que crees, mami? Me senté en su regazo y le hable como si fuera yo alguien importante. Le dije a Dios que quería escribirte una carta para despedirme y todo eso, aunque sabia que no estaba permitido.

Dios me dio papel y su pluma personal para escribirte esta carta. Creo que se llama Gabriel el ángel que te la dejara caer. Dios me dijo que te respondiera a lo que le preguntaste: ¿dónde estaba él, cuando yo lo necesitaba?

Dios dijo: "en el mismo lugar que cuando Jesús estaba en la cruz". Estaba justo ahí, como lo esta con todos sus hijos.

Esta noche estaré a la mesa con Jesús, para la cena, sé que la comida Será fabulosa.

Casi olvido decirte… ya no tengo ningún dolor; El cáncer se ha ido. Me alegra, pues ya no podía resistir tanto dolor y Dios no podía resistir verme sufrir de ese modo, así que envió al ángel de la misericordia para llevarme.

¡El ángel me dijo que yo era una entrega especial!

  

Firmado con amor, de: Dios, Jesús y Yo.

 

 

12

Desiderata

Camina serenamente entre el ruido y la agitación, piensa que puede haber paz en el silencio.

Hasta donde sea posible y sin rendirte, trata de estar en buenos términos con todo el mundo.

Di tu verdad serena y claramente y escucha a los demás,

Hasta a los aburridos e ignorantes, ellos también tienen su historia.

Evita a las personas agresivas y escandalosas, pues son espinas para el espíritu.

Si te comparas con los demás puedes ser vanidoso o amargado,

Porque siempre habrá personas menos capaces y personas más capaces que tu.

Disfruta de tus éxitos y de tus planes, igual que de tus fracasos.

Guarda interés en tu propia carrera, por humilde que sea;

Es una posesión real en los cambios de fortuna del tiempo.

Sé cuidadoso, pues el mundo esta lleno de trampas, mas no dejes que esto te ciegue a la virtud que existe;

Muchas personas están luchando por altos ideales y por todas partes la vida esta llena de heroísmo.

Sé tu mismo, especialmente no muestres tu afecto cuando no lo sientas;

Tampoco seas un cínico en el amor, porque a pesar de toda la aridez y desencanto, es eterno como Dios.

No te atormentes con la imaginación; muchos temores nacen de la fatiga y de la soledad.

Tú eres una criatura del universo, igual que los árboles y las estrellas; Tú tienes derecho a estar aquí.

Por eso debes estar en paz con Dios, cualquiera que sea tu idea de él.

Aun con toda su farsa, penalidades y sueños fallidos, el mundo es muy hermoso.

Sé cauto, esfuérzate por ser feliz.

13

 "REPORTÁNDOSE"

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Un sacerdote daba su recorrido por la iglesia al mediodía, cuando, al pasar por el Altar decidió acercarse para ver quién había venido a rezar. En ese momento se abrió la puerta, el sacerdote frunció el ceño al ver a un hombre acercándose. Estaba sin afeitar, vestía una camisa rasgada y su abrigo era viejo y deshilachado. El hombre se arrodilló, inclinó la cabeza, luego se levantó y se fue.

Aquello fue el comienzo de una rutina diaria. Siempre llegaba aquel hombre a la iglesia al mediodía, se arrodillaba brevemente y volvía a salir. El sacerdote, un poco temeroso, empezó a sospechar que se tratase de un ladrón, por lo que un día se puso en la puerta de la Iglesia y cuando el hombre se disponía a salir le preguntó: "¿Qué haces aquí?". El hombre dijo que trabajaba cerca y tenía media hora libre para el almuerzo y aprovechaba ese momento para rezar, "Solo me quedo unos instantes, sabe, porque la fábrica queda un poco lejos, así que solo me arrodillo y digo: "SEÑOR, SOLO VINE PARA AGRADECERTE... CUAN FELIZ ME HACES. TE PIDO PERDÓN POR MIS PECADOS... NO SÉ MUY BIEN COMO REZAR, PERO PIENSO EN TI TODOS LOS DÍAS... ASÍ QUE JESÚS, ESTE ES JAIME, REPORTÁNDOSE"". 

El Padre, avergonzado, le dijo a Jaime que estaba bien y que era bienvenido a la Iglesia cuando quisiera. El sacerdote entonces se arrodilló ante el altar, sintió derretirse su corazón ante el gran calor del amor de Jesús. Mientras lágrimas corrían por sus mejillas, en su corazón repetía la plegaria de Jaime: "Señor, solo vine para agradecerte... cuan feliz me haces. Te pido perdón por mis pecados... no sé muy bien como rezar, pero pienso en ti todos los días... así que Jesús, soy yo, reportándome".

Jaime y el sacerdote se hicieron amigos.  Jaime se confesaba y recibía a Jesús en la Eucaristía con gran devoción.  El padre por su parte aprendía mucho de la pureza y la fe de Jaime.  Cierto día el sacerdote notó la ausencia del viejo Jaime. Los días siguieron pasando sin que Jaime volviese por la iglesia, por lo que el Padre comenzó a preocuparse, hasta que un día fue a la fábrica a preguntar por él; allí le dijeron que estaba en el hospital. Le contaron que desde que Jaime internó en el hospital se sentía su ausencia en la fábrica. Sus compañeros a menudo le molestaban porque siempre era recto y al mismo tiempo muy gentil.  En el fondo todos lo admiraban y ahora lo extrañaban. 

La enfermera no podía entender por qué Jaime estaba tan feliz. El sacerdote se acercó al lecho de Jaime con la enfermera y ésta le dijo: "Ningún amigo ha venido a visitarlo, él no tiene a donde recurrir". Jaime escuchó aquellas palabras y dijo: "La enfermera está equivocada... ella no sabe que todos los días, desde que llegué aquí, al medio DIA, un querido amigo mío viene, se sienta en mi cama, me agarra de las manos, se inclina sobre mí y me dice: "JAIME, SOLO VINE PARA AGRADECERTE... Y DECIRTE CUAN FELIZ ME HACES. TE AMO Y PERDONO TUS PECADOS. SIEMPRE ME GUSTO ESCUCHAR TUS ORACIONES... Y ESTAS SIEMPRE EN MI CORAZÓN.... ASÍ QUE ESTE ES JESÚS, REPORTÁNDOSE".

14

DIOS Y EL PELUQUERO

 

Un hombre fue a una peluquería a cortarse el cabello y recortarse la barba.
Como es costumbre en estos casos, se puso a conversar con la persona que le atendía. Hablando de tantas cosas, de pronto tocaron el tema de Dios. El peluquero dijo:
"Yo no creo que Dios exista como Ud. Dice"

-Pero, ¿por qué dice eso? (Preguntó el cliente)
-Pues es muy fácil, basta con salir a la calle para darse cuenta que Dios no existe. O dígame, ¿acaso si Dios existiera, habrían tantos enfermos, habrían niños abandonados?
Si Dios existiera no habría sufrimiento ni tanto dolor para la humanidad. Yo no puedo pensar que exista un Dios que permita todas estas cosas.
-El cliente se quedó pensando un momento, pero no quiso responder para evitar una discusión- el peluquero terminó su trabajo y el cliente salió del negocio.
Recién abandonaba la peluquería cuando vio en la calle a un hombre con la barba y el cabello largo, al parecer hacía mucho tiempo que no se los cortaba y se veía muy desarreglado.

Entonces entró de nuevo en la peluquería y le dijo al peluquero:
-¿Sabe una cosa?, Acabo de descubrir que LOS PELUQUEROS NO EXISTEN.
-¿cómo que no existen? -preguntó el peluquero-, si estoy yo por ejemplo y SOY peluquero. -! ¡No!,-dijo el cliente- No existen, porque si existieran, no habría personas con el pelo y la barba tan largas como la de ese hombre que va allí por la calle.
-! Ah, los peluqueros sí existen. Lo que pasa es que esas personas no vienen a mí.
-Exacto -dijo el cliente-, Ese es el punto, Dios SI existe, lo que pasa es que las personas no van hacia él, y es por eso que hay tanto dolor y miseria.

 

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El Sueño de la Virgen María

 

José, anoche tuve un sueño muy extraño, como una pesadilla. La verdad es que no lo entiendo.  Se trataba de una fiesta de cumpleaños de nuestro Hijo. 

La familia se había estado preparando por semanas decorando su casa. Se apresuraban de tienda en tienda comprando toda clase de regalos. Parece que toda la ciudad estaba en en lo mismo porque todas las tiendas estaban abarrotadas. Pero algo me extrañó mucho: ninguno de los regalos era para nuestro Hijo.

Envolvieron los regalos en papeles lindísimos y les pusieron cintas y lazos muy bellos. Entonces los pusieron bajo un árbol. Si, un árbol, José, ahí mismo dentro de su casa. También decoraron el árbol; las ramas estaban llenas de bolas de colores y ornamentos brillantes. Había una figura en el tope del árbol. Parecía un angelito. Estaba precioso.

Por fin, el día del cumpleaños de nuestro Hijo llegó. Todos reían y parecían estar muy felices con los regalos que daban y recibían. Pero fíjate José, no le dieron nada a nuestro Hijo. Yo creo que ni siquiera lo conocían. En ningún momento mencionaron su nombre. ¿No te parece raro, José, que la gente pase tanto trabajo para celebrar el cumpleaños de alguien que ni siquiera conocen? Me parecía que Jesús se habría sentido como un intruso si hubiera asistido a su propia fiesta de cumpleaños.

Todo estaba precioso, José y todo el mundo estaba tan feliz,  pero todo se quedó en las apariencias, en el gusto de los regalos.  Me daban ganas de llorar que esa familia no conocía a Jesús. ¡Qué tristeza tan grande para Jesús - no ser invitado a Su propia fiesta!

Estoy tan contenta de que todo era un sueño, José. ¡Qué terrible si ese sueño fuera realidad!

 

 16

 

ASAMBLEA EN LA CARPINTERÍA

Cuentan que en la carpintería hubo una vez una extraña asamblea. Fue una reunión de herramientas para arreglar sus diferencias. El martillo ejerció la presidencia, pero la asamblea le notificó que tenía que renunciar. ¿La causa? ¡Hacía demasiado ruido! Y, además, se pasaba el tiempo golpeando.
El martillo aceptó su culpa, pero pidió que también fuera expulsado el tornillo; dijo que había que darle muchas vueltas para que sirviera de algo.
Ante el ataque, el tornillo aceptó también, pero a su vez pidió la expulsión de la lija. Hizo ver que era muy áspera en su trato y siempre tenía fricciones con los demás.
Y la lija estuvo de acuerdo, a condición de que fuera expulsado el metro que siempre se la pasaba midiendo a los demás según su medida, como si fuera el único perfecto.

En eso entró el carpintero, se puso el delantal e inició su trabajo. Utilizó el martillo, la lija, el metro y el tornillo. Finalmente, la tosca madera inicial se convirtió en un lindo mueble.

Cuando la carpintería quedó nuevamente sola, la asamblea reanudó la deliberación. Fue entonces cuando tomó la palabra el serrucho, y dijo: "Señores, ha quedado demostrado que tenemos defectos, pero el carpintero trabaja con nuestras cualidades. Eso es lo que nos hace valiosos. Así que no pensemos ya en nuestros puntos malos y concentrémonos en la utilidad de nuestros puntos buenos".
La asamblea encontró entonces que el martillo era fuerte, el tornillo unía y daba fuerza, la lija era especial para afinar y limar asperezas y observaron que el metro era preciso y exacto.
Se sintieron entonces un equipo capaz de producir muebles de calidad. Se sintieron orgullosos de sus fortalezas y de trabajar juntos.
Ocurre lo mismo con los seres humanos. Observen y lo comprobarán. Cuando en una empresa el personal busca a menudo defectos en los demás, la situación se vuelve tensa y negativa. En cambio, al tratar con sinceridad de percibir los puntos fuertes de los demás, es cuando florecen los mejores logros humanos.

Es fácil encontrar defectos, cualquier tonto puede hacerlo, pero encontrar cualidades, eso es para los espíritus superiores que son capaces de inspirar todos los éxitos humanos.

 

17

BUENA VOLUNTAD

Hace mucho tiempo, un rey colocó una gran roca obstaculizando un camino.
Se escondió y miró para ver si alguien quitaba la tremenda piedra. Algunos pasaron simplemente dando una vuelta. Muchos culparon al rey por no mantener los caminos despejados, pero ninguno hizo nada para sacar la piedra del camino.

Un campesino, que pasaba por allí con una carga de verduras, la vio. Al aproximarse a ella, puso su carga en el piso y trato de mover la roca a un lado del camino. Después de empujar y fatigarse mucho, con gran esfuerzo, lo logró. Mientras recogía su carga de vegetales, vio una bolsa en el suelo, justo donde había estado la roca.
La bolsa contenía muchas monedas de oro y una nota del mismo rey diciendo que el oro era la recompensa para la persona que removiera la piedra del camino.

El campesino aprendió ese día que cada obstáculo puede estar disfrazando una oportunidad.

  

Siempre recuerda aquellos a quienes sirves

En los días en que un helado costaba mucho menos, un niño de 10 años entró en un establecimiento y se sentó en una mesa. La mesera puso un vaso de agua enfrente de él.
¿Cuánto cuesta un helado de chocolate con cacahuetes? Preguntó el niño. Cincuenta centavos, respondió la mesera. El niño sacó su mano del bolsillo y examinó un número de monedas.
¿Cuánto cuesta un helado solo? - volvió a preguntar.

Algunas personas estaban esperando por una mesa y la mesera ya estaba un poco impaciente.
"Treinta y cinco centavos" dijo ella bruscamente. El niño volvió a contar las monedas. Quiero el helado solo dijo el niño.
La mesera le trajo el helado, y puso la cuenta en la mesa y se fue. El niño terminó el helado, pagó en la caja y se fue. Cuando la mesera volvió, ella empezó a limpiar la mesa y entonces le costó tragar saliva con lo que vio. Allí, puesto ordenadamente junto al plato vacío, había veinticinco centavos...
su propina.
Moraleja:
Jamás juzgues a alguien antes de tiempo

 

18 

EL CONTESTADOR TELEFÓNICO

¿Que sucedería si Jesús decidiera instalar un contestador telefónico automático en el cielo? Imagínate orando y escuchando el siguiente mensaje:
"Gracias por llamar a la Casa de mi Padre...
Por favor seleccione una de las siguientes opciones:
Presione 1 para "peticiones".
Presione 2 para "acciones de gracias".
Presione 3 para "quejas".
Presione 4 para cualquier otro asunto."

Imagínate que Dios usara la excusa tan conocida...

"De momento todos nuestros ángeles están ocupados, atendiendo a otros clientes.
Por favor manténgase orando en la línea y su llamada será atendida en el orden que fue recibida. . .

¿Te imaginas obteniendo este tipo de respuestas cuando llames a Dios en tu oración?

Si desea hablar con Pedro, presione 5.
Con el Arcángel Miguel, presione 6.
Con cualquier otro ángel, presione 7.
Si desea que el Rey David le cante un Salmo, presione 8.
Si desea hacer reservaciones para la casa de mi Padre, simplemente presione: J U A N, seguido de los números 3, 1 6.
Si desea obtener respuestas a preguntas necias sobre los dinosaurios, la edad de la Tierra, donde está el Arca de Noé, por favor espere a llegar al Cielo.

¿Te imaginas lo siguiente en tu oración?:

   "Nuestra computadora señala que ya llamó otra vez hoy, por favor cuelgue inmediatamente y despeje la línea para otros que quieren también orar". . .

O bien: " Nuestras oficinas estarán cerradas el fin de semana, por causa de Semana Santa; por favor vuelva a llamar el lunes."

GRACIAS A DIOS que esto no sucede...
GRACIAS A DIOS que le puedes llamar en oración cuantas veces necesites. . .
GRACIAS A DIOS que a la primera llamada EL siempre te contesta . . .
GRACIAS A DIOS porque en JESÚS y con JESÚS nunca estará la línea ocupada . . .
GRACIAS A DIOS que ÉL nos responde personalmente y nos conoce por nuestro nombre . . .
GRACIAS A DIOS que ÉL conoce nuestras necesidades antes de que se las manifestemos...
GRACIAS A DIOS porque de nosotros depende llamarle en ORACIÓN. . .
GRACIAS A DIOS por leer este mensaje . . .

Hola!!
Cuando te levantabas esta mañana, te observaba y esperaba que me hablaras, aunque fuera unas cuantas palabras, preguntando mi opinión o agradeciéndome por algo bueno que te haya sucedido ayer.
Pero noté que estabas muy ocupado buscando la ropa adecuada para ir al trabajo o a la escuela.
Seguí esperando de nuevo, mientras corrías por la casa arreglándote, supe que habría unos cuantos minutos para que te detuvieras y me dijeras "Hola !!!", pero estabas demasiado ocupado. Te observé mientras ibas rumbo al trabajo y a la escuela y esperé pacientemente todo el día; con todas tus actividades supongo que estabas demasiado ocupado para decirme algo.
Pero está bien, aún queda mucho tiempo.
Después encendiste el televisor, esperé pacientemente, mientras veías la televisión aunque no fuera ninguno de tus programas favoritos, después cenaste, y nuevamente te olvidaste de hablar conmigo.
Llego la hora de dormir, y nada. Creo que ya estabas muy cansado . . .Después de decirle buenas noches a tu familia, caíste en tu cama y casi de inmediato te dormiste. No hay problema, porque quizás no te das cuenta de que siempre estoy aquí para ti.
Tengo más paciencia de la que te imaginas. También quisiera enseñarte como tener paciencia para con otros.

Te amo tanto que espero todos los días por una oración, un pensamiento o un poco de gratitud de tu corazón.
Bueno, te estas levantando de nuevo, y otra vez esperaré sin nada mas que mi amor por ti, esperando que el día de hoy me dediques un poco de tiempo.

¡¡Que tengas un buen día!!!!

19

El escondite perfecto.

    

 

En el principio de los tiempos, se reunieron varios demonios para hacer una travesura. Uno de ellos dijo: Debemos quitarles algo a los hombres, pero ¿qué les quitamos?.

Después de mucho pensar uno dijo: Ya sé, vamos a quitarles la felicidad, pero el problema va a ser donde esconderla para que no la puedan encontrar. Propuso el primero: Vamos a esconderla en la cima del monte mas alto del mundo, a lo que inmediatamente repuso otro: No, recuerda que tienen fuerza, alguna vez alguien puede subir y encontrarla y si la encuentra uno, ya todos sabrán donde esta. 

Luego propuso otro: Entonces vamos a esconderla en el fondo del mar, y otro contesto: No, recuerda que tienen curiosidad, alguna vez alguien construirá algún aparato para poder bajar y entonces la encontraran. Uno mas dijo: Escondámosla en un planeta lejano de la tierra. Y le dijeron: no recuerda que tienen inteligencia, y un día alguien va a construir una nave en la que pueda viajar a otros planetas y la va a descubrir y entonces todos tendrán felicidad.


Él último de ellos era un demonio que había permanecido en silencio escuchando atentamente cada una de las propuestas de los demás. Analizo cada una de ellas y entonces dijo: Creo saber donde ponerla para que realmente nunca la encuentren. Todos se giraron asombrados y preguntaron al mismo tiempo: ¿Donde? El demonio respondió: La esconderemos dentro de ellos mismos, estarán tan ocupados buscándola fuera, que nunca la encontraran. Todos estuvieron de acuerdo y desde entonces ha sido así: El hombre se pasa la vida buscando la felicidad sin saber que la trae consigo.

 

20

 

 Una Cumbre Celestial

Resulta que iban a celebrar en el Cielo una cumbre sobre el tema del Desarrollo Espiritual Sostenible. Como Jesús estaba de anfitrión y quería que todo vaya bien y que diera una buena impresión a los personajes Santos invitados, hizo una inspección y encontró que había en el Cielo mucha gente indocumentada, mal vestida y hasta algunos borrachos.

Entonces fue a hablar con San Pedro, encargado de la seguridad, y le dijo. "Pedro, ¿qué pasa aquí con toda esta gente? No te acuerdes que te dije que se entre al cielo por la puerta estrecha, y de la parábola del banquete en que al final se echo fuera al que no vino con traje de boda, y como San Pablo predicaba que no iban a entrar al Reino los borrachos?

Entonces Pedro, respondió: "Bueno Señor, vamos a tomar medidas. Voy a poner Ángeles a controlar todas las entradas y haremos unas batidas para sacar a esta gente que da mal aspecto. Pero tiempo después Jesús vio que en vez de mejorar la situación era aún más peor. Fue de nuevo a ver a San Pedro, y presentar su queja y preguntar sobre las medidas de seguridad.

Y Pedro le explicó: "Resulta que, sí, tenemos un problema de seguridad y pero no creo que podamos arreglarlo. ¿Se acuerda de la puerta atrás?  Pues, allí están entrando esta gente y quien se las abre no es otra que María, tu Madre."

 

 

21

PARÁBOLA DEL CUERPO  

Un día la mano izquierda dijo a la derecha:

- Nosotras trabajamos para el estómago y él... ¡nada!

Apenas lo oyeron, las piernas dijeron:

Nosotras también, y él ¡a comer! Hagamos huelga.

Y si el estómago quiere comer, que se las arregle como pueda.

Oyendo todo esto, el estómago dijo con tristeza:

- Yo no soy comodón. Nuestros trabajos son diferentes. Dependemos unos de otros.

No le dejaron hablar más y los brazos también se sumaron a la protesta. Pero al cabo de unos días se empezaron a quejar de lo débiles y cansados que se encontraban. Lo mismo decían las piernas y la cabeza, y todos los miembros del cuerpo coincidían en la misma queja. Entonces hablo de nuevo el estomago mostrándoles su error por el que pagaban las consecuencias y proponiéndoles que lo alimentaran de nuevo... La cabeza pensó, las piernas fueron donde había comida, las manos la llevaron a la boca y poco después exclamaron:

- Parece que nos vamos recuperando. ¡Qué bien estamos!

Todos los miembros del cuerpo comprendieron entonces muchas cosas.

 

 

22

 MENOS PALABRAS

"Una mañana encontré a un forastero que caminaba deprisa por el sendero. Me sorprendió su manera de caminar, ágil y deprisa Sobre sus brazos llevaba cántaros, vasijas y jarras cuidadosamente acomodados. Eran toda clase de cacharros, unos redondos, otros alargados, algunos grandes y algunos más pequeñitos. Los prendía a su cuerpo con fuertes broches y con gruesas cuerdas.
 Mi curiosidad fue tan grande que, con toda imprudencia, detuve su marcha y le pregunté:
 - ¿Adónde te diriges con tanta prisa y por qué llevas contigo ese cargamento tan pesado?
 Con voz agradable y una sonrisa en los labios me miró y aligeró su paso.
 - Me han dicho -me dijo- que al final de este sendero puedo encontrar el estanque de los sueños. Llevo todas estas vasijas para llenarlas de agua. Sé que con ella calmaré mi sed y la de mi pueblo. Llevaré agua para aliviar a los enfermos, para refrescar a los niños, para regar los huertos, para limpiar las impurezas de los egoístas, para limar las asperezas entre las relaciones agresivas, para lavar las ideas de los necios, para mitigar las heridas de los tristes, para contagiar los pensamientos de los sabios y para regar amor y sentido del humor entre todos los de mi pueblo.
 - Tengo mucha prisa -continuó- porque tengo ilusión por llegar, y me interesa regresar antes del atardecer para que todos puedan disfrutar de esta agua desde el día de hoy. Mi cargamento es mucho pero no me pesa, lo sujeté a mi cuerpo y también a mis deseos.
 Con alegría estiró su mano y sin detenerse se despidió de mí, dejándome pensativo.

 

Unos minutos más tarde, vi a lo lejos, por el mismo sendero, otra figura; se veía torpe y lenta.
 - ¿Será un hipopótamo o quizá un rinoceronte? -me pregunté.
 Tuve que esperar mucho rato para distinguir que no era animal alguno, era un hombre. Cargaba algunos utensilios sobre el lomo y otros más llevaban arrastrando de sus piernas. A pesar de que trataba de caminar presuroso, se tropezaba continuamente y cada cinco pasos se tenía que sentar a descansar.
 Mi curiosidad volvió a impulsarme y me acerqué para preguntar:
 - ¿Adónde te diriges con tanta prisa y por qué llevas ese cargamento tan pesado?
 Con voz pastosa y respiración agitada, se detuvo y se apoyó sobre un tronco.
 - Me mandan -contestó-, dicen que allá está el estanque de los sueños. Debo traer toda el agua que quepa en estos trastos para entregarla al anciano de mi pueblo, él sabrá para qué utilizarla, pues dice que es muy necesaria para mí y para todos. Llevo prisa porque me encomendaron que volviera antes del atardecer si quería participar de esta agua y evitarme el castigo de los dioses. Sí, mi cargamento es muy pesado, no sé si llegaré con él, quizá vaya tirando algunos de estos cacharros por el camino, no creo que se den cuenta cuando llegue.
 Con gran esfuerzo se levantó de nuevo y sin decirme adiós, prosiguió su viaje.

Durante parte del día, esperé con impaciencia pues tenía mucho interés en verlos regresar. Me preguntaba si habrían encontrado lo que buscaban.
 Los dos hombres volvieron antes del atardecer. Ambos traían el agua. Sin embargo, observé una diferencia entre ellos: el primero regresaba con paso constante; se le veía fatigado, pero en su rostro estaba dibujada la satisfacción.
 - Hasta pronto amigo -me dijo al pasar-. Mira toda el agua que llevo, pronto regresaré por más pues deseo apagar la sed de toda la humanidad.
 El segundo venía agotado. Su carga ya no era tan pesada pues había tirado muchas vasijas en el camino.
 - Cumplí -dijo al verme-; nadie podrá castigarme. Espero que no me pidan más agua pues buscaré la forma de no regresar por este sendero.

 

23

 

La Imaginación es más importante que el Conocimiento

Cuenta una antigua leyenda que en la Edad Media un hombre muy virtuoso fue injustamente acusado de haber asesinado a una mujer . En realidad el verdadero autor era una persona muy influyente del reino y por eso se procuro un chivo expiatorio para encubrir su crimen.
El hombre fue llevado a juicio conociendo que tendría escasas o nulas posibilidades de escapar al terrible veredicto....¡¡la horca!!.
El Juez, también complotado, cuidó no obstante de dar todo el aspecto de un juicio justo. Por ello dijo al acusado: "Conociendo tu fama de hombre honesto y devoto del Señor vamos a dejar en manos de El tu destino, vamos a escribir en dos papeles separados las palabras culpable e inocente.
Tu escogerás y será la mano del Dios la que decida tu destino" .
Por supuesto el mal funcionario había preparado dos papeles con la misma palabra CULPABLE y la pobre victima, aun sin conocer los detalles, se daba cuenta que el sistema propuesto era una trampa . No había salida alguna:
culpable o culpable.
El Juez conminó al hombre a tomar uno de los papeles doblados. Este respiró profundamente, quedó en silencio unos cuantos segundos con los ojos cerrados y cuando la sala comenzaba ya a impacientarse abrió los ojos y con una extraña sonrisa tomó uno de los papeles. Escojo este - dijo y llevándolo a su boca lo engulló rápidamente.
Sorprendidos e indignados los presentes le reprocharon airadamente.
- ¡Pero qué hizo! ¿Y ahora, cómo vamos a saber el veredicto?.
Es muy sencillo - respondió el hombre - Es cuestión de leer el papel que queda y sabremos lo que decía el que me trague. Con rezongos y bronca mal disimulada debieron liberar al acusado y jamás volvieron a molestarlo.
Moraleja:
Por más difícil o imposible que parezca una situación nunca dejemos de buscar la salida ni de luchar hasta el último momento.

 

24

La Cruz Abrazada...

Un joven sentía que no podía más con sus problemas. Cayó entonces de rodillas rezando: "Señor, no puedo seguir. Mi cruz es demasiado pesada"

El Señor le contestó: "Hijo mío, si no puedes llevar el peso de tu cruz, guárdala
dentro de esa habitación. Después escoge la cruz que tu quieras".

El joven suspiró aliviado: "Gracias Señor". Luego dio muchas vueltas por la habitación observando las cruces, había de todos los tamaños. Finalmente fijó sus ojos en una pequeña cruz apoyada junto a la puerta y susurró: "Señor, quisiera esa cruz". El Señor le contestó: "Hijo mío, esa es la cruz que acabas de dejar"

Ya decía Sta. Teresa de Ávila: "La cruz abrazada es la menos pesada". Podríamos también decir: "La cruz rechazada queda multiplicada".

 

MAESTRO CON PALABRAS DE VIDA ETERNA

Me esfuerzo y Él me dice ¡perdona!
Tengo miedo y Él me dice ¡ánimo!
Dudo y Él me dice ¡confía!
Me siento angustiado y Él me dice ¡tranquilo!
Prefiero estar solo y Él me dice ¡ven sígueme!
Fabrico planes y Él me dice: ¡déjalos!
Busco bienes materiales y Él me dice ¡despréndete!
Quiero seguridad y Él me dice ¡no te prometo nada!
Quiero vivir y Él me dice ¡no es suficiente!
Quiero ser jefe y Él me dice ¡sirve!
Quiero mandar y Él me dice ¡obedece!
Quiero comprender y Él me dice ¡cree!
Quiero claridad y Él me habla en parábolas.
Quiero poesía y Él me habla de realidades.
Quiero tranquilidad y Él quiere que esté inquieto.
Quiero violencia y Él me habla de paz.
Saco la espada y Él me dice: ¡guárdala!
Pienso en venganza y Él me dice ¡presenta la otra mejilla!
Hablo de paz y Él me dice ¡he venido a traer la espada!
Intento ser conciliador y Él me dice ¡he venido a traer fuego a la tierra!
Quiero ser el más grande y Él me dice ¡se como un niño!
Quiero esconderme y Él me dice ¡muestra tu luz!
Busco el primer puesto y Él me dice ¡siéntate en el último lugar!
Quiero ser visto y Él me dice ¡reza en lo escondido!

¡No! , No entiendo a este Jesús
Me provoca, me confunde.
Al igual que tantos de sus discípulos,
también yo he dudado, queriendo hallar otro maestro
que fuera más claro y exigiera menos.

Pero me sucede lo que a Pedro: Sus palabras me traspasan el corazón,
no conozco a nadie que tenga como ÉL,
PALABRAS DE VIDA ETERNA.

 

25

Como pajaritos enjaulados...

El pastor de un pequeño pueblo de Nueva Inglaterra llegó a su iglesia un domingo cargando una mohosa jaula de pájaros, doblada y vieja, y la colocó sobre el púlpito. Se fruncieron varios ceños y, a manera de contestación, el pastor comenzó a hablar.

"Estaba caminando por el pueblo ayer, cuando vi un joven caminando hacia mí meciendo esta jaula de pájaros.  Dentro de ella había tres pajarillos silvestres, temblando de frío y de miedo. Detuve al muchacho y le pregunté, '¿Qué llevas ahí, hijo?'"

"Son tan solo unos pajarracos," fue la respuesta.

"¿Y qué vas a hacer con ellos?" le pregunté.

"Los voy a llevar a casa y me voy a divertir con ellos," me contestó. "Voy a molestarles, a sacarles las plumas y hacerles pelear. Esa será mi diversión por hoy con mis amigos."

"Pero te vas a cansar de esos pajarillos tarde o temprano. ¿Qué harás con ellos entonces?"

"Tengo unos gatos," dijo el muchacho. "Les gustan los pájaros. Se los daré de postre y se pondrán contentos."

Me quedé sin palabras. Por fin le dije. "¿Cuánto quieres por esos pájaros, hijo?"

"¿¡Eh!? ¿Para que los quiere? Son unos simples pájaros viejos del campo. No cantan. ¡Ni siquiera son bonitos!

"¿Cuánto?", insistí. El muchacho me miró como si estuviera loco y me dijo, "$10?"

Busque en mi bolsillo y puse en sus manos un billete de diez dólares. 

En un segundo el joven desapareció.  Yo recogí aquella jaula y la llevé al final del callejón, donde había un árbol y césped. Poniendo la caja en el piso, abrí la puerta y, golpeando suavemente los barrotes, convencí a los pajaritos a que salieran a la libertad.

Bueno, esa es la historia de la jaula vacía sobre el púlpito.  La traje porque me recordó de otra historia infinitamente más gloriosa.  Se trata de nuestra historia. 

Un día Satanás y Jesús estaban conversando. Satanás acababa de venir del Jardín del Edén y estaba jactándose. "Acabo de capturar al mundo lleno de gente allí abajo. Me hice una trampa, utilicé carnada que sabía que ellos no podían resistir. ¡Los agarré a todos!"

"¿Qué vas a hacer con ellos?" preguntó Jesús.

Satanás respondió, "¡Me voy a divertir! Voy a incitarles toda clase de fantasías. Se creerán poderosos y sabios. Terminarán peleándose entre ellos mismo. Hasta las parejas se divorciarán. Las mismas cosas buenas has creado les dominarán: el sexo, el dinero.  Esos hombres que tanto amas serán borrachos y drogadictos. Les voy a enseñar como inventar armas y destruirán entre ellos mismos... ¡Me voy a divertir en grande! 

"¿Y qué harás con ellos cuando termines?" preguntó Jesús.

"OH, los mataré", exclamó Satanás con una risa sarcástica.

"¿Cuánto quieres por ellos?" Preguntó Jesús.

"OH, tú no quieres a esa gentuza. No valen nada. Se reirán de ti en tu cara  ¡Te escupirán, te maldecirán y te matarán de la manera más salvaje! ¡Tú no quieres a esa gente!".

"¿Cuánto?" Insistió Jesús.

Satanás miró a Jesús y, mofándose, dijo... "¿Cuanto? Nada menos que tu propia vida, hasta la última gota de tu sangre."

"¡HECHO!" dijo Jesús.   

El pastor levantó la jaula, abrió la puerta, y se fue del púlpito.

 

26

UNA VIDA CALLADA

 

Nació en un remoto pueblecito, trabajó en una carpintería hasta sus treinta años, de ahí se hizo predicador itinerante. Nunca tuvo un cargo público ni casa propia. No fue a la escuela ni tenía otra credencial más que su propia persona. Cuando tenía treinta y tres años el público lo repudió, sus amigos huyeron y fue entregado a sus enemigos. Fue víctima de un falso juicio y, condenado a muerte, fue crucificado entre dos ladrones. Mientras moría, los verdugos sortearon sus ropas, la única propiedad que tenía en la tierra. Su cadáver fue depositado en una tumba prestada.

Veinte siglos más tarde Él continúa siendo la figura central de la historia universal. Todos los ejércitos que han marchado, todas las flotas que han navegado, todos los parlamentos que se han convenido y todos los reyes que han reinado, puestos juntos, no han impactado la vida del hombre en la tierra como esta sola persona:

 

"Jesucristo"

  

27

VIAJE AL CAMPO

Una vez, un padre de familia acaudalado llevó a su hijo a un viaje
en el campo con el firme propósito de que su hijo viera cuan
pobres eran las gentes del campo. Estuvieron por espacio de un
día y una noche completa en una granja de una familia campesina
muy humilde. Al concluir el viaje y de regreso a casa el padre le
pregunta a su hijo:
¿Qué te pareció el viaje?
El Hijo le respondió:
Muy bonito papá
Nuevamente le inquirió:
Viste que tan pobre puede ser la gente?
A lo que este respondió:
Sí. Vi que nosotros tenemos un perro en la casa, ellos tienen cuatro,
Nosotros tenemos una piscina semiolímpica en el ante patio,
ellos tiene un riachuelo que no tiene fin,
Nosotros tenemos lámparas importadas en el patio,
ellos tiene las estrellas.
Nuestro patio es de 500 metros de fondo,
el de ellos llega hasta el horizonte.
Ellos tienen tiempo para conversar y estar en familia;
tu y mi mamá tienen que trabajar todo el tiempo y casi nunca los veo.
Al terminar el relato, el padre se quedo mudo... y su hijo agregó:
gracias papá, por enseñarme lo ricos que podemos llegar a ser!!!

En esta vida hay cosas tan importantes y valiosas que no siempre
las vemos como tales, una amistad, un paisaje, un beso y una sonrisa...

Muchas veces en nuestra vida solo vemos lo que estamos
programados a ver; Si queremos ser personas positivas y de éxito,
debemos aprender a observar detenidamente lo que nos rodea y
tener la sabiduría de apreciar lo que nos puede hacer felices.
No debemos ser mecánicos ni fríos en nuestras actividades.
Ese poquito de análisis, ingenio y ojos con sensibilidad
hacia lo que nos hace bien, nos da la sabiduría para agregarles
ese toque de sabor humano a lo que hacemos.

No demos nunca por aceptada una costumbre, una norma o
una manera de hacer las cosas; cada día que despertemos pensemos
que vamos hacer todo por primera vez y encontraremos
siempre nuevos caminos y nuevas ideas. Esto nos mantendrá
siempre renovados y nunca caeremos en la monotonía y sin darnos
cuenta estaremos aplicando un plan de mejoramiento permanente
que nos dará satisfacciones profesionales y personales con
nuestros seres queridos.

 

 

 

 

28

¿CUÁNTOS VALES?

Alfredo, con el rostro abatido de pesar, se reúne con su amigo José a tomar un café.  Deprimido, descargó en él sus angustias... que el trabajo, que el dinero, que la relación con su pareja, que su vocación... todo parecía estar mal en su vida. 

José sacó entonces de su bolsillo un billete de 100 dólares y le dijo:  -"Alfredo, ¿quieres este billete?"

Alfredo, un poco confundido, le dijo: -"Claro... son 100 dólares, ¿quién no los querría?"  Entonces José tomó el billete, lo apretujó entre sus puños, lo arrugó hasta hacerlo un pequeño bulto de papel. Mostrando la estrujada pelotita verde a Alfredo, volvió a preguntarle: -"Y ahora igual lo quieres?" 

-"No sé qué pretendes con esto", dijo Alfredo, "pero siguen siendo 100 dólares, claro que los tomaré si me lo entregas."

Entonces José desdobló el arrugado billete, lo tiró al piso y lo restregó con su pie en el suelo, levantándolo luego sucio y marcado.  -"¿Lo sigues queriendo?"

-"Mira José, sigo sin entender que pretendes, pero ese es un billete de 100 dólares y mientras no lo rompas conserva su valor..."

-"Entonces, debes saber que aunque a veces algo no salga como quieres, aunque la vida te arrugue o pisotee, SIGUES siendo tan valioso como siempre lo has sido. Lo importante es saber cuanto vales y eso ya Jesucristo te lo demostró muriendo por ti en la cruz. El crucifijo nos lo recuerda: tú vales el precio de Su Sangre derramada para salvarte. Así nos amó.

Entonces, lo que importa es saber CUANTO VALES y no lo golpeado que puedas estar en un momento determinado".

Alfredo se quedó mirando a José sin atinar con palabra alguna mientras el impacto del mensaje penetraba profundamente en su cerebro.  José puso el arrugado billete en la mesa cerca de Alfredo y con una sonrisa cómplice agregó:  -"Toma, guárdalo para que te recuerdes de esto cuando te sientas mal... ¡pero me debes un billete nuevo de 100 dólares para poder usarlo con el próximo amigo que lo necesite!"  

Alfredo volvió a mirar el billete, sonrió, lo guardó en su billetera y dotado de una renovada esperanza llamó al mesero para pagar la cuenta.

Mateo 12,12
Pues, ¡cuánto más vale un hombre que una oveja!

Lucas 12,22-24
Dijo a sus discípulos: «Por eso os digo: No andéis preocupados por vuestra vida, qué comeréis, ni por vuestro cuerpo, con qué os vestiréis: porque la vida vale más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido; fijaos en los cuervos: ni siembran, ni cosechan; no tienen bodega ni granero, y Dios los alimenta. ¡Cuánto más valéis vosotros que las aves!

I Pedro 1,18-19
sabiendo que habéis sido rescatados de la conducta necia heredada de vuestros padres, no con algo caduco, oro o plata, sino con una sangre preciosa, como de cordero sin tacha y sin mancilla, Cristo, 

Gálatas 2, 20
y no vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mí; la vida que vivo al presente en la carne, la vivo en la fe del Hijo de Dios que me amó y se entregó a sí mismo por mí.

I Corintios 6,19-20
¿O no sabéis que vuestro cuerpo es santuario del Espíritu Santo, que está en vosotros y habéis recibido de Dios, y que no os pertenecéis? ¡Habéis sido bien comprados! Glorificad, por tanto, a Dios en vuestro cuerpo.

29

¿ES USTED LA ESPOSA DE DIOS?

UN NIÑO DE 10 AÑOS, DESCALZO Y TEMBLANDO DE FRIO, APUNTABA A TRAVÉS DE LA VITRINA DE UNA ZAPATERÍA. UNA SEÑORA SE ACERCO AL NIÑO Y LE DIJO:

"MI PEQUEÑO AMIGO, ¿QUÉ ESTAS MIRANDO CON TANTO INTERÉS EN ESA VENTANA?".

"LE ESTABA PIDIENDO A DIOS QUE ME DIERA UN PAR DE ZAPATOS", FUE LA RESPUESTA DEL NIÑO.

LA SEÑORA LO TOMO DE LA MANO Y LO ADENTRO EN LA TIENDA, LE PIDIÓ AL EMPLEADO QUE LE DIERA MEDIA DOCENA DE PARES DE CALCETINES PARA EL NIÑO. PREGUNTO SI PODRÍA DARLE UN RECIPIENTE CON AGUA Y UNA TOALLA. EL EMPLEADO RÁPIDAMENTE LE TRAJO LO QUE PIDIÓ. ELLA SE LLEVO AL NIÑO A LA PARTE TRASERA DE LA TIENDA SE QUITO LOS GUANTES Y LE LAVO LOS PIES AL NIÑO, SE LOS SECO CON LA TOALLA.

PARA ENTONCES EL EMPLEADO LLEGO CON LOS CALCETINES. LA SEÑORA LE PUSO UN PAR DE LOS CALCETINES AL NIÑO Y LE COMPRO UN PAR DE ZAPATOS.

JUNTO EL RESTO DE PARES DE CALCETINES Y SE LOS DIO AL NIÑO. ELLA ACARICIO AL NIÑO EN LA CABEZA Y LE DIJO: 

"¡NO HAY DUDA PEQUEÑO AMIGO QUE TE SIENTES MÁS CÓMODO AHORA!".

MIENTRAS ELLA DABA LA VUELTA PARA IRSE EL NIÑO LA ALCANZO DE LA MANO, MIRÁNDOLA CON LÁGRIMAS EN LOS OJOS CONTESTO CON ESTAS PALABRAS:

"¿ES USTED LA ESPOSA DE DIOS?".

Cada cristiano es familia de Dios. ¿Actuamos como tal?

Mateo 25:40
Y el Rey les dirá: "En verdad os digo que cuanto hicisteis a
unos de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo
hicisteis."

 

 

 

30

No te parece extraño...

... como un billete de $100 parece tan grande cuando lo llevas a la Iglesia y tan pequeño cuando lo llevas a las tiendas.

.... cuán larga parece una hora cuando servimos a Dios, pero qué corta cuando vemos nuestro programa favorito.

.... qué difícil nos vienen las palabras al rezar y cuán fácil cuando platicamos con un amigo.

.... cuánto nos emocionamos cuando un juego de footbol se extiende a tiempo extra y cuánto nos quejamos cuando una misa es mas larga de lo usual.

 .... lo difícil que es leer un capítulo de la Biblia, pero qué fácil leemos100 páginas de una novela popular o de un periódico deportivo.

.... cómo las personas desean los asientos del frente en cualquier juego o concierto, pero cómo hasta se esfuerzan para buscar asientos en la parte de atrás de la Iglesia.

... qué necesitemos 2 ó 3 semanas de aviso para responder a un evento de la Iglesia pero ajustamos nuestros compromisos sin previo aviso para otros eventos aunque sea en el último momento.

.... lo difícil que es aprender una verdad simple del Evangelio para compartirla con otros, pero qué fácil que es para la misma persona entender y repetir un chisme.

.... cómo creemos lo que dicen los periódicos pero cuestionamos lo que dice la Biblia.

... cómo podemos enviar miles de chistes por correo electrónico y se esparcen como reguero de pólvora, pero cuando empezamos a enviar mensajes acerca de Dios, la gente lo piensa dos veces antes de compartirlos.

...que en nuestros países cristianos los sitios mas visitados en el Internet son los que ofenden al Señor.

... que muchos sean tan cuidadosos para escoger lo que entra en su estómago pero no se preocupan de lo que entra en su mente o en su corazón.

.... que todos quieran ir al cielo y pocos se preocupan de vivir las exigencias del evangelio necesarias para lograrlo.

Es extraño, ¿no te parece?

 

31

  

AGUANTA UN POCO MAS

Se cuenta que en Inglaterra había una pareja que gustaba de visitar las pequeñas tiendas del centro de Londres. Al entrar en una de ellas se quedaron prendados de una hermosa tacita. "¿Me permite ver esa taza?" Preguntó la señora, "¡nunca he visto nada tan fino!"

En las manos de la señora, la taza comenzó a contar su historia: "Usted debe saber que yo no siempre he sido la taza que usted está sosteniendo. Hace mucho tiempo yo era solo un poco de barro. Pero un artesano me tomó entre sus manos y me fue dando forma. Llegó el momento en que me desesperé y le grité: "¡Por favor..ya déjeme en paz...!" Pero mi amo sólo me sonrió y me dijo: ..."Aguanta un poco más, todavía no es tiempo"

Después me puso en un horno.  ¡Nunca había sentido tanto calor!.... toqué a la puerta del horno y a través de la ventanilla pude leer los labios de mi amo que me decían: ..."Aguanta un poco más, todavía no es tiempo."

Cuando al fin abrió la puerta, mi artesano me puso en un estante.  Pero, apenas me había refrescado, me comenzó a raspar, a lijar. No se cómo no acabó conmigo. Me daba vueltas, me miraba de arriba a abajo. Por último me aplicó meticulosamente varias pinturas...Sentía que me ahogaba... "Por favor déjame en paz", le gritaba a mi artesano; pero él sólo me decía:..."Aguanta un poco más, todavía no es tiempo."

Al fin, cuando pensé que había terminado aquello, me metió en otro horno, mucho más caliente que el primero.  Ahora si pensé que terminaba con mi vida. Le rogué y le imploré a mi artesano que me respetara, que me sacara, que si se había vuelto loco.  Grité, lloré; pero mi artesano sólo me decía: "Aguanta un poco más, todavía no es tiempo."

Me pregunté entonces si había esperanza... si lograría sobrevivir aquellos tratos y abandonos. Pero por alguna razón aguanté todo aquello. Fue entonces que se abrió la puerta y mi artesano me tomó cariñosamente y me llevó a un lugar muy diferente. Era precioso.  Allí todas las tazas eran maravillosas, verdaderas obras de arte, resplandecían como solo ocurre en los sueños. No pasó mucho tiempo cuando descubrí que estaba en una fina tienda y ante mi había un espejo. Una de esas maravillas era yo.  ¡No  podía creerlo! ¡Esa no podía ser yo! 

Mi artesano entonces me dijo: "Yo se que sufriste al ser moldeada por mis manos, mira tu hermosa figura.  Se que pasaste terribles calores, pero ahora observa tu sólida consistencia, se que sufriste con las raspadas y pulidas, pero mira ahora la finura de tu presencia...  y la pintura te provocaba nausea, pero contempla ahora tu hermosura.. y, ¿si te hubiera dejado como estabas?

¡"Ahora eres una obra terminada! ¡lo que imaginé cuando te comencé a formar!".

Querido hermano que lees.  Usted es una tacita en las manos del mejor alfarero: Dios.  Confíate en Sus amorosas manos aunque muchas veces no comprendas por qué permite tu sufrimiento.  AGUANTA UN POCO MÁS Y SERÁS EL HIJO/A QUE EL SOÑÓ PARA TODA LA ETERNIDAD...

Eclesiástico 33:13
Como la arcilla del alfarero está en su mano, - y todos sus caminos en su voluntad -, así los hombres en la mano de su Hacedor.

 

 

 

32

LAS SIETE MARAVILLAS DEL MUNDO

El maestro pide a los alumnos que compongan una lista de las 7 maravillas del mundo.
Mas tarde pidió lean su lista. A pesar de algunos desacuerdos, la mayoría votó por lo siguiente:

1. Las Pirámides de Egipto
2. El TAJ Mahal
3. El Canal de Panamá
4. El Empire State
5. La Basílica de San Pedro
6. La Muralla China

El maestro buscaba consenso para la séptima maravilla cuando notó que una estudiante permanecía callada y no había entregado aún su lista, así que le preguntó si tenía problemas para hacer su elección.

La muchacha tímidamente respondió: "Si, un poco" no podía decidirme, pues son tantas las maravillas.....
El maestro le dijo: "Dinos lo que has escrito, tal vez podamos ayudarte"

La muchacha, titubeó un poco y finalmente leyó:
"Creo que las siete maravillas del Mundo son:
1. Poder pensar
2. Poder hablar
3. Poder actuar
4. Poder escuchar
5. Poder servir
6. Poder rezar
7. Y la mas importante de todas..... poder amar

Después de leído esto, el salón quedó en absoluto silencio.... 
Es muy sencillo para nosotros poder ver las obras del hombre y referirnos a ellas como maravillas, cuando a veces pasan desapercibidas las maravillas que Dios hace en nosotros con su gracia y que cada uno debe desarrollar.

¡Usted fue creado por Dios para ser una maravilla!

33

 

Aunque no escribas libros.

Aunque no escribas libros, eres el escritor de tu vida.
Aunque no seas Miguel Ángel, puedes hacer de tu vida una obra maestra.
Aunque no entiendas de cine, ni de cámaras, tu existencia puede transformarse en un film primoroso con Dios de productor.
Aunque cantes desafinado, tu existencia puede ser una linda canción, que cualquier afamado compositor envidiaría.
Aunque no entiendas de música, tu vida puede ser una magnífica sinfonía que los clásicos respetarían.
Aunque no hayas estudiado en una escuela de comunicaciones tu vida puede transformarse en un reportaje modelo.
Aunque no tengas gran cultura puedes cultivar la sabiduría de la caridad.
Aunque tu trabajo sea humilde, puedes convertir tu día en oración.
Aunque tangas cuarenta, cincuenta, sesenta o setenta años, puedes ser joven de espíritu.
Aunque las arrugas ya marquen tu rostro, vale más tu belleza interior.
Aunque tus pies sangren en los tropiezos y piedras del camino, tu rostro puede sonreír.
Aunque tus manos conserven las cicatrices de los problemas y de las incomprensiones, tus labios pueden agradecer.
Aunque las lágrimas amargas recorran tu rostro, tienes un corazón para amar.
Aunque no lo comprendas, en el cielo tienes reservado un lugar...
Todo, Todo... depende de tu confianza en Dios y de tu empeño en SER un digno hijo suyo.

 

 

 

  

34

Los ingredientes del bizcocho

Un niño le contaba a su abuelita que todo iba mal: la escuela, problemas con la familia y enfermedades. Entretanto, su abuela confeccionaba un bizcocho. 

Después de escucharlo, la abuelita le dice: "¿Quieres una merienda". 

A lo cual el niño le contesta: "¡Claro que sí!". 

-"Toma, aquí tienes un poco de aceite de cocinar." 

-"Yuck", dice el niño. 

-"¿Que te parecen un par de huevos crudos?". 

-"ARRR, ¡abuela!". 

-"Entonces, ¿prefieres un poco de harina de trigo, o tal vez un poco de levadura? 

-"Abuela, ¿te has vuelto loca?, ¡todo eso sabe horrible!" 

A lo que la abuela responde: "Sí, todas esas cosas saben horrible, cada una aparte de las otras. Pero si las pones juntas en la forma adecuada, haces un delicioso bizcocho. Dios trabaja de la misma forma. Muchas veces nos preguntamos por qué nos permite andar caminos y afrontar situaciones tan difíciles. ¡Pero cuando Dios pone esas cosas en su orden divino, todo obra para bien! Solamente tenemos que confiar en Él y a la larga veremos que Dios hace algo maravilloso. 

¡Dios te ama con locura!. Si Dios tuviera una nevera, pondría tu retrato en la puerta! Si tuviera una billetera, tu foto estaría allí. Te envía flores cada primavera y el sol sale para ti cada mañana. Cuando quieres hablar, Él te está escuchando. Puede vivir en cualquier parte del universo y ha escogido vivir en tu corazón. Y qué te parece el regalo de Navidad que te envió a Belén. Su locura de amor se demostró plenamente aquel viernes en el Calvario y el domingo de Resurrección. La locura de Su amor por ti no tiene límites. Llora todo lo que necesites llorar... Él secará tus lágrimas. Él te dará otro día para reír de lo que un día te hizo llorar, solo espera y sobre todo TEN FE .

 

 35

Un niño abortado escribe a su mamá

Querida mamá:

Soy tu hijo. ¿recuerdas?.  No he desaparecido, pues Dios me infundió un alma eterna en el momento en que fui concebido.  No vi nunca la luz del día pero vivo para siempre.

Sé porqué me mataste. El que debió haber sido mi padre andaba lejos del país.  Tu te sentías sola porque el andaba muy ocupado en sus negocios.  En su ausencia, surgió otro hombre. De ese romance fui engendrado yo.

Nunca olvidaré los meses que me acunaste en tu vientre, ¡me sentí tan seguro y amado!. ¡Comprendo que no me desearas; pues que pensaría papá a su regreso! Había que blanquear al desliz matando al delator, y ese era YO. Por entonces no supe de las discusiones con tu amante, pues él quería verme nacido y tú no. ¡Qué peleas, hasta que le arrancaste el dinero que costó mi defunción! A todo le ponen precio, hasta el asesinato de un inocente. "¡Que caros son lo abortos!" comentaste. 

No justifico tu crimen, pero te perdono. Perdono a papá por haber sido tan irresponsable.  También perdono al que, vestido de blanco, se manchó con mi sangre. ¡Que dolor cuando me punzó con aquella enorme aguja y después me despedazó a sangre fría!.  Se que tú nunca olvidarás el ruido de aquella aspiradora que se tragó mi cuerpecito a pedazos.  Se que te causó un trauma que llevas en silencio tratando de pensar que no fue nada.  Si era algo. Era alguien, era yo, tu hijo. 

Conozco mamá, tus largas noches en vela y tus sobresaltos. Se que luchaste mucho en tu interior sobre tu decisión de abortarme. En el fondo me amabas pero pudo más en ti el miedo. Sé que me amabas, pues aun sueñas conmigo y más de una vez te haz preguntado, con remordimientos, si soy niña o niño, piensas como sería hoy día y que alegrías te hubiera traído...  

¡Soy niño! Me parezco más a ti que al seductor con que andabas. ¡como me vas a olvidar, si yo a cada momento pido a Papá Dios que borre esas pesadillas que turban tu descanso y te dan muerte en vida! Por eso, ¡que alegría cuando buscaste al sacerdote que te inspiro confianza, y te reconciliaste con el señor de la vida! 

Querida mamá, quiero verte feliz. Recuerda los consejos que te dio el sacerdote al despedirte: "¡hija, Dios padre ya ha hecho su obra de amor en ti y a su tiempo iras sanando.

Mientras te estoy escribiendo, tengo a mi lado a mi amigo Antonio. Lo mató su mamá porque ella decía ser demasiado joven para ocuparse con ser madre. Tampoco el recibió nombre alguno de sus padres pero si de Dios quien nos ama infinitamente.  Tengo muchísimos amigos que corrieron la misma suerte.  A Carlitos lo abortaron porque su madre fue violada. El odio y el dolor resultante lo descargaron sobre el pobre inocente. El se pregunta: "¿Por qué si mi mamá no amaba al hombre que la violó, me mato a mi, que la hubiera amado siempre y jamás me hubiera avergonzado de ella?" Aquí en el reino del amor, solo entendemos el lenguaje del amor; por eso, no comprendemos esos "argumentos" acerca del aborto; por mala conformación del feto, por violación, por dificultades económicas de los padres, por no querer más hijos, "que la familia pequeña vive mejor", etc. 

Me cuentan que ni las guerras, ni Hitler con sus cámaras de gas letal han realizado tan brutal y desmedida masacre. Con los abortos se ha privado a la humanidad de brillantes poetas, sacerdotes, médicos, filósofos, músicos, pilotos, estadistas, pintores, arquitectos, santos y santas. A mí todos me dicen que quizá hubiera sido un habilidoso cirujano o un pianista a la Mozart. Cuando nos reunamos, mami, ¡ya veras que manos tengo! Lo que mas me agrada es cuando me dicen "¡tu mamá tiene que ser muy hermosa!"

No llores mami.  Confía en Dios hasta que nos volvamos a ver.  ¡ah!, se me olvidaba, aunque me consumo por verte, no te des prisa en venir, pues mis hermanos te necesitan. Hazle a ellos lo que nunca pudiste hacerme a mí. Fíjate que cuando bañas a mis hermanitos o lo amamantas, no sé, me entra un poquito de añoranza de todo lo que pudo ser y no fue. Me hubiera gustado ser amamantado con la leche de tus pechos; ser acariciado por esas manos tuyas tan lindas y tan semejantes a las mías, manos de cirujano malogrado.

Quizás te preguntas donde estoy.  No te preocupes, estoy en los brazos de Jesús que me amó hasta derramar su sangre por mí.  En El todos encontramos la Vida.

Y termino pidiéndote un favor. No para mí, comprenderás, sino para otros niños. ¡no los maten como a mí!, si conoces a una joven que quiera abortar o a un sujeto que monta campañas a favor del aborto o un médico asesino que se burla de Hipócrates, o una enfermera que se presta a ese crimen, extiéndeles el amor de Dios, nuestro Padre.  Entonces recuérdate de nosotros y dile que no mate más.  Que los niños le pertenecen a Dios.  Grítales a todos que tenemos derecho a vivir como ellos, y que aunque nadie nos ame tenemos derecho a vivir y amar.

¡Te espero con la boca aún sin estrenar, rebosante de besos que tengo guardados solamente para ti!

  

36

Cicatrices de Amor

 

En un día caluroso de verano en el sur de la Florida un niño decidió ir a nadar en la laguna detrás de su casa. Salió corriendo por la puerta trasera, se tiró en el agua y nadaba feliz. No se daba cuenta de que un cocodrilo se le acercaba.

Su mamá desde la casa miraba por la ventana, vio con horror lo que sucedía. Enseguida corrió hacia su hijo gritándole lo más fuerte que podía. Oyéndole, el niño se alarmó y viró nadando hacia su mamá. Pero fue demasiado tarde. Desde el muelle la mamá agarró al niño por sus brazos justo cuando el caimán le agarraba sus piernitas. La mujer jalaba determinada, con toda la fuerza de su corazón. El cocodrilo más fuerte pero la mamá era mucho más apasionada y su amor no lo abandonaba.

Un señor que escuchó los gritos se apresuró hacia el lugar con una pistola y mató al cocodrilo. 

El niño sobrevivió y, aunque sus piernas sufrieron bastante, aun pudo llegar a caminar. Cuando salió del trauma un periodista le preguntó si le quería enseñar las cicatrices de sus pies. El niño levantó la colcha y se las mostró. Pero entonces, con gran orgullo se remango las mangas y señalando hacia las cicatrices en sus brazos le dijo: "Pero las que usted debe ver son estas".  Eran las marcas de las uñas de su mamá que habían presionado con fuerza. "las tengo porque mamá no me soltó y me salvó la vida". 

 

Nosotros también tenemos las cicatrices de un pasado doloroso. Algunas son causadas por nuestros pecados, pero algunas son la huella de Dios que nos ha sostenido con fuerza para que no caigamos en las garras del enemigo asesino.

Algunas veces nos conducimos tontamente en algunas situaciones peligrosas. La vida está repleta de riesgos y nos olvidamos que el enemigo nos espera para atacarnos. Ahí es cuando empieza la lucha de halar y tirar. Si tienes las cicatrices de Su amor en tus brazos, se muy, pero muy agradecido. El no te dejó y no te dejará ir.

  

37

El círculo del 99

Había una vez un rey muy triste que tenía un sirviente muy feliz. Todas las mañanas llegaba a traer el desayuno y despertaba al rey cantando y tarareando alegres canciones de juglares. Una sonrisa se dibujaba en su distendida cara y su actitud para con la vida era siempre serena y alegre. Un día el rey lo mandó a llamar. Paje -le dijo- ¿Cuál es el secreto?¿Qué secreto, Majestad?¿Cuál es el secreto de tu alegría? ¡No hay ningún secreto, Alteza!. No me mientas, paje. He mandado a cortar cabezas por ofensas menores que una mentira.

No le miento, Alteza, no guardo ningún secreto. ¿Por qué está siempre alegre y feliz? ¿Por qué? Majestad, no tengo razones para estar triste. Amo a Dios sobre todo, su Alteza me honra permitiéndome atenderlo, tengo mi esposa y mis hijos viviendo en la casa que la corte nos ha asignado, somos vestidos y alimentados y además su Alteza me premia de vez en cuando con algunas monedas para darnos algunos gustos, ¿cómo no estar feliz? Si no me dices ya mismo el secreto, te haré decapitar, dijo el rey-. Nadie puede ser feliz por esas razones que has dado!!!!  Pero, Majestad, no hay otro secreto. Nada me gustaría más que complacerlo, pero no hay nada que yo esté ocultando...Vete, ¡Vete antes de que llame al verdugo! 

El sirviente sonrió un poco asustado, hizo una reverencia y salió de la habitación. El rey estaba como loco. No consiguió explicarse cómo el paje estaba feliz viviendo de prestado, usando ropa usada y alimentándose de las sobras de los cortesanos. Cuando se calmó, llamó al más sabio de sus asesores y le contó su conversación de la mañana. ¿Por qué él es feliz? Ah, Majestad, lo que sucede es que él está fuera del círculo..¿Fuera del círculo? Así es. ¿Y eso es lo que lo hace feliz? No Majestad, eso es lo que no lo hace infeliz.

-A ver si entiendo, estar en el círculo te hace infeliz. 
-Así es. 
-¿Y cómo salió?
-Nunca entró
-¿Qué circulo es ese?
-El círculo del 99.
-Verdaderamente, no te entiendo nada.
-La única manera para que entendiera, sería mostrártelo en los hechos.
-¿Cómo?
-Haciendo entrar a tu paje en el círculo.
-Eso, obliguémoslo a entrar.
-No, Alteza, nadie puede obligar a nadie a entrar en el círculo.
-Entonces habrá que engañarlo.
-No hace falta, Su Majestad. 
-Si le damos la oportunidad, él entrará solito, solito. Son pocos los hombres tan grandes que sean capaces de resistir.
-¿Pero él no se dará cuenta de que eso es su infelicidad?
-No, al contrario. Pensará que es su fortuna.
-Y después, cuando se sienta infeliz, ¿no podrá salir?
-Si podría, pero muy pocos hombres son capaces de lograrlo. Les llamamos "santos". 
-Que esperas, hagamos la prueba.
-Majestad, ¿Está dispuesto a perder un excelente sirviente para poder entender la estructura del círculo?
-Sí
-Bien, esta noche te pasaré a buscar. Debes tener preparada una bolsa de cuero con 99 monedas de oro, ni una más ni una menos. ¡99!
-¿Qué más? ¿Llevo los guardias por si acaso? Nada más que la bolsa de cuero. Majestad, hasta la noche.
-Hasta la noche. 

Así fue. Esa noche, el sabio pasó a buscar al rey. Juntos se escurrieron hasta los patios del palacio y se ocultaron junto a la casa del paje. Allí esperaron el alba. Cuando dentro de la casa se encendió la primera vela, el hombre sabio agarró la bolsa y le pinchó un papel que decía: "Este tesoro es tuyo. Es el premio por ser un buen hombre. Disfrútalo y no cuentes a nadie cómo lo encontraste."Luego ató la bolsa con el papel en la puerta del sirviente, golpeó y volvió a esconderse. Cuando el paje salió, el sabio y el rey espiaban desde atrás de unas matas lo que sucedía. El sirviente vio la bolsa, leyó el papel, agitó la bolsa y al escuchar el sonido metálico se estremeció, apretó la bolsa contra el pecho, miró hacia todos lados de la puerta, y se arrimaron a la ventana para ver la escena. 

El sirviente había tirado todo lo que había sobre la mesa y dejado sólo la vela. Se había sentado y había vaciado el contenido de la bolsa sobre la mesa. Sus ojos no podían creer lo que veían, ¡Era una montaña de monedas de oro! Él, que nunca había tocado una de estas monedas, tenía hoy una montaña de ellas para él. El paje las tocaba y amontonaba, las acariciaba y hacía brillar la luz de la vela sobre ellas. Las juntaba y desparramaba, hacía pilas de monedas. Así, jugando y jugando empezó a hacer pilas de 10 monedas. Una pila de diez, dos pilas de diez, tres pilas, cuatro, cinco, seis y mientras sumaba 10, 20,30, 40, 50, 60 hasta que formó la última pila: 9 monedas !!!Su mirada recorrió la mesa primero, buscando una moneda más. Luego el piso y finalmente la bolsa."No puede ser", pensó. Puso la última pila al lado de las otras y confirmó que era más baja.¡Me robaron -gritó- me robaron, malditos!!Una vez más buscó en la mesa, en el piso, en la bolsa, en sus ropas, vació sus bolsillos, corrió los muebles, pero no encontró lo que buscaba. Sobre la mesa, como burlándose de él, una montañita resplandeciente le recordaba que había 99 monedas de oro "sólo 99". "99 monedas. Es mucho dinero", pensó. Pero me falta una moneda. Noventa y nueve no es un número completo, pensaba- Cien es un número completo pero noventa y nueve, no. 

El rey y su asesor miraban por la ventana. La cara del paje ya no era la misma, estaba con el ceño fruncido y los rasgos tiesos, los ojos se habían vuelto pequeños y arrugados y la boca mostraba un horrible rictus, por el que se asomaban los dientes. El sirviente guardó las monedas en la bolsa y mirando para todos lados para ver si alguno de la casa lo veía, escondió la bolsa entre la leña.  Luego tomó papel y pluma y se sentó a hacer cálculos. ¿Cuánto tiempo tendría que ahorrar el sirviente para comprar su moneda número cien?.Todo el tiempo hablaba solo, en voz alta. Estaba dispuesto a trabajar duro hasta conseguirla. Después quizás no necesitara trabajar más. Con cien monedas de oro, un hombre puede dejar de trabajar. Con cien monedas de oro un hombre es rico. Con cien monedas se puede vivir tranquilo. Sacó el cálculo. Si trabajaba y ahorraba su salario y algún dinero extra que recibía, en once o doce años juntaría lo necesario. "Doce años es mucho tiempo", pensó. Quizás pudiera decirle a su esposa que buscara trabajo en el pueblo por un tiempo. Y él mismo, después de todo, él terminaba su tarea en palacio a las cinco de la tarde, podría trabajar hasta la noche y recibir alguna paga extra por ello. Sacó las cuentas: sumando su trabajo en el pueblo y el de su esposa, en siete años reuniría el dinero. ¡¡¡Era demasiado tiempo!!! Quizás pudiera llevar al pueblo lo que quedaba de comidas todas las noches y venderlo por unas monedas. De hecho, cuanto menos comieran, más comida habría para vender.... vender.... Vender.... estaba haciendo calor. ¿Para qué tanta ropa de invierno?¿Para qué más de un par de zapatos? Era un sacrificio, pero en cuatro años de sacrificios llegaría a su moneda cien. El rey y el sabio, volvieron al palacio. El paje había entrado en el círculo del 99... Durante los siguientes meses, el sirviente siguió sus planes tal como se le ocurrieron aquella noche. Una mañana, el paje entró a la alcoba real golpeando las puertas, refunfuñando y amargado.¿Qué te pasa?- preguntó el rey de buen modo. Nada me pasa, nada me pasa.

Antes, no hace mucho, reías y cantabas todo el tiempo. Hago mi trabajo, ¿No? ¿Qué querría su Alteza, que fuera su bufón y su juglar también? No pasó mucho tiempo antes de que el rey despidiera al sirviente. No era agradable tener un paje del círculo del 99. 

El siervo del rey no repudió directamente a Dios y a su familia por el dinero, pero si los relegó a un segundo plano. Suficiente para perderse. Quizás pensó que su amor al dinero era para el bien de su familia, pero no era verdad. La avaricia lo cegó. 

  

38

Los clavos del mal carácter

Esta es la historia de un joven que tenía muy mal carácter. Su padre le dio una bolsa de clavos y le dijo que cada vez que perdiera la paciencia, debería clavar un clavo detrás de la puerta. Pronto la puerta se llenaba de clavos. Pero, a medida que aprendía a controlar su genio, clavaba cada vez menos clavos detrás de la puerta. Descubrió que podía controlar su genio, pues el clavar le hacia pensar sobre su mala actitud.

Llegó el día en que pudo controlar su carácter y ya no tenía razón de clavar. Después de informar a su padre, éste le sugirió que retirara un clavo cada día que lograra controlar su carácter. Los días pasaron y el joven pudo finalmente anunciar a su padre que no quedaban más clavos para retirar de la puerta. Era ciertamente un gran logro, pero su padre lo tomó de la mano y lo llevó hasta la puerta. Le dijo: "has trabajado duro, hijo mío, pero mira todos esos hoyos en la puerta. Nunca más será la misma. Cada vez que tú pierdes la paciencia, dejas cicatrices exactamente como las que aquí ves. Tú puedes insultar a alguien y retirar lo dicho, pero la herida permanece y el mal se propaga. Una ofensa verbal es tan dañina como una ofensa física. Ahora hace falta trabajar mucho mas para que la puerta quede como nueva. Hay que reparar cada agujero y muy difícilmente lograrás que quede como nueva.

No es suficiente dejar de pecar. Hay que reparar. Todo se sana con la gracia de Dios, pero requiere mucho sacrificio y reparacin. Las heridas que deja el pecado requieren como remedio la cruz.

39

CON AMOR

La justicia con Amor te hace justo, sin Amor te hace duro.

La amabilidad con Amor te hace amable, sin Amor te hace

hipócrita.

La inteligencia con Amor sirve a la razón, sin Amor te hace

cruel.

La agudeza con Amor te hace capaz de adquirir la verdad,

sin Amor te Hace agresivo.

La autoridad con Amor te hace guía y protector, sin Amor te

Hace déspota.

La amistad con Amor te hace generoso, sin Amor te hace

interesado.

El apostolado con Amor te hace servicial, sin Amor te da una

Excusa para lucirte.

La alegría con Amor te ayuda a ver a Dios en todo, sin

Amor te hace un bufón.

La libertad con Amor te hace capaz del mayor bien, sin

Amor te hace un abusador.

Tus éxitos con Amor te hacen crecer, sin Amor te hacen

orgulloso.

Tus enseñanzas con Amor te hacen maestro, sin Amor te hacen

arrogante.

LA VIDA CON AMOR, LO ES TODO; SIN AMOR, NO VALE NADA.

 

40

¡CUANTO TE AMA DIOS!

 

 

Si Dios tuviera un refrigerador,
tu fotografía estaría pegada a su puerta.
Si El tuviera una billetera, llevaría en ella tu foto.

El te envía flores cada primavera.
El te regala un amanecer soleado cada mañana.

Las veces que deseas hablar, El te escucha.
El puede vivir en cualquier parte del universo,
pero eligió ... tu corazón.
Reconócelo amigo. ¡El está loco por ti!

Dios no prometió días sin dolor,
risas sin penas, sol sin lluvias,
pero prometió fortaleza para el día,
consuelo para las lágrimas, y luz para el camino.

Tanto te ama que murió por ti.
Ahora mismo,  abre tu corazón y déjate amar por Dios.

 

 

 

 

41

¡CORTA LA CUERDA!

Un alpinista, desesperado por conquistar una altísima montaña, inició su travesía después de años de preparación, pero quería la gloria solo para él, por lo tanto subió sin compañeros.

Su afán por subir lo llevó a continuar cuando ya no se podía ver absolutamente nada. Todo era negro, cero visibilidad, la luna y las estrellas estaban cubiertas por las nubes.

Subiendo por un acantilado, a solo unos pocos metros de la cima, se resbaló y se desplomó por el aire. El alpinista solo podía sentir la terrible sensación de la caída en medio de la total oscuridad. En esos angustiantes momentos, le pasaron por su mente todos los episodios gratos y no tan gratos de su vida. De repente, sintió el fortísimo tirón de la larga soga que lo amarraba de la cintura a las estacas clavadas en la roca de la montaña.

En ese momento de quietud, suspendido en el aire, no le quedó más que gritar: ¡¡¡AYÚDAME DIOS MIO¡¡¡
De repente, una voz grave y profunda de los cielos le contestó:

- ¿QUE QUIERES MI HIJO?
- Sálvame Dios mío
- ¿REALMENTE CREES QUE YO TE PUEDA SALVAR?
- Por supuesto Señor
- ENTONCES CORTA LA CUERDA QUE TE SOSTIENE...

Aquel alpinista, aterrorizado, se aferró más aún a la cuerda.

Al siguiente día el equipo de rescate encontró al alpinista muerto, colgado de la soga ... A TAN SOLO DOS METROS DEL SUELO...

¿Y tú? ¿Confías en Dios cuando te pide lo que parece contrario a tus intereses?, ¿Cortarías la cuerda?

 

 

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El amor maduro
Ante los padres ancianos

Hoy te desesperas porque tus padres están viejos y achacosos. Se han convertido en una intromisión en tu apretada agenda, en una vergüenza cuando estas con tus amigos.  

Comprende. Ahora tus padres están viejos. Es tu oportunidad de reflexionar y crecer en el amor. Los he puesto en tus manos para que aprendas a amar. El problema no son ellos. Eres tú que has olvidado de lo que es amar. Se te ha endurecido el corazón y ahora es el momento de recapacitar. Ahora te llamo al amor para con ellos.  El amor todo lo vence. 

Si ellos derraman su comida sobre su ropa, si les cuesta atarse los zapatos. Así fuiste tú y ellos te amaron.

Si les cuesta hablar y repiten lo mismo. Así fuiste tú y ellos te amaron.

Si tienen sus manías y sus achaques. Recuerda, así fuiste tú y te amaron.

Si te parecen inútiles y si no comprenden las nuevas tecnologías. Recuerda así fuiste tu y ellos te amaron.

Si caminan muy despacio y sacarlos a pasear requiere de tu paciencia. Recuerda, así fuiste tú y ellos te amaron.

Si se hacen las necesidades en la cama. Recuerda así fuiste tu y te amaron.

Si te gritan y se incomodan sin razón, recuerda los lloriqueos que ellos soportaron de ti. Todo por amor.

Si te dicen que no quieren vivir. Comprende. Solo te están demostrando su dolor y frustración porque sienten ser una molestia en tu vida. Es tu oportunidad para demostrarles con tu amor que ellos son mas bien un don porque los amas. Ellos te están enseñando a amar. 

Recuerda, no hace mucho fuiste pequeño y ellos estuvieron a tu lado. Las mismas cosas de que te quejas las hiciste tú y ellos lo comprendieron todo. ¿sabes por qué? porque te amaron.

La misión de tus padres contigo no ha terminado. Yo me serví de ellos para darte vida y formarte en un hombre adulto, ahora te los pongo en tus manos para que te liberes de ti mismo y entres en la madurez del amor.

No temas. Yo estoy a tu lado. Aprende a interpretar lo que te digan a la luz de mis enseñanzas y tendrás paz.

Tu Señor y Salvador,

Jesucristo

 

 

 

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EL VERDADERO AMOR

Un sabio maestro se encontró frente a un grupo de jóvenes que se declaraban en contra del matrimonio. Los muchachos argumentaban que el romanticismo constituye el verdadero sustento de las parejas y que es preferible acabar con la relación cuando éste se apaga en lugar de entrar a la hueca monotonía del matrimonio.

El maestro les escuchó con atención y después les relató un testimonio personal:

- Mis padres vivieron 55 años casados. Una mañana mi mamá bajaba las escaleras para prepararle a papá el desayuno cuando sufrió un infarto y cayó. Mi padre la alcanzó, la levantó como pudo y casi a rastras la subió a la camioneta. A toda velocidad, condujo hasta el hospital mientras su corazón se despedazaba en profunda agonía. Cuando llegó, por desgracia, ella ya había fallecido.

Durante el sepelio, mi padre no habló, su mirada estaba perdida. Casi no lloró. Esa  noche sus hijos nos reunimos con él. En un ambiente de dolor y nostalgia recordamos hermosas anécdotas. Él pidió a mi    hermano teólogo que dijera algunas reflexión sobre la muerte y la eternidad. Mi hermano comenzó a hablar de la vida después de la muerte. Mi padre escuchaba con gran atención. De pronto pidió "llévenme al cementerio".

"Papá" respondimos "¡Son las 11 de la noche! No podemos ir al cementerio ahora!" Alzó la voz y con una mirada vidriosa dijo: "No discutan  conmigo por favor, no discutan con el hombre que acaba de perder a la que fue su  esposa por 55 años". Se produjo un momento de respetuoso silencio. No discutimos más. Fuimos al cementerio, pedimos permiso al velador y, con una linterna llegamos a la lápida. Mi padre la acarició, oró y nos dijo a sus hijos que veíamos la escena conmovidos: "Fueron 55 buenos años...¿saben?, Nadie puede hablar del amor verdadero si no tiene idea de lo que es compartir la vida con una mujer así". Hizo una pausa y se limpió la cara. "Ella y yo estuvimos juntos en todo. Alegrías y penas. Cuando nacieron ustedes, cuando me echaron de mi trabajo, cuando ustedes enfermaban", continuó  "Siempre estuvimos juntos. Compartimos la alegría de ver a nuestros hijos terminar sus carreras, lloramos uno al lado del otro la partida de seres queridos, rezamos juntos en la sala de espera de muchos hospitales, nos apoyamos en el dolor, nos abrazamos y perdonamos nuestras faltas... hijos, ahora se ha ido y estoy contento, ¿saben por que?, porque se fue antes que yo, no tuvo que vivir la agonía y el dolor de enterrarme, de quedarse sola después de mi partida. Seré yo quien pase por eso, y le doy gracias a Dios. La amo tanto que no me hubiera gustado que sufriera..."

Cuando mi padre terminó de hablar, mis hermanos y yo teníamos el rostro empapado de lágrimas. Lo abrazamos y él nos consoló:

- "Todo está bien hijos, podemos irnos a casa; ha sido un buen día". Esa noche entendí lo que es el verdadero amor. Dista mucho del romanticismo y no tiene que ver con el erotismo. Más bien es una comunión de corazones que es posible porque somos imagen de Dios. Es una alianza que va mucho mas allá de los sentidos y es capaz de sufrir y negarse cualquier cosa por el otro."

Cuando el maestro terminó de hablar, los jóvenes universitarios no pudieron debatirle. Ese tipo de amor les superaba en grande. Pero, aunque no tuviesen la valentía de aceptarlo de inmediato, podían presentir que estaban ante el amor verdadero. El maestro les había dado la lección más importante de sus vidas.

Efesios 3:17-21
que Cristo habite por la fe en vuestros corazones, para que, arraigados y cimentados en el amor, podáis comprender con todos los santos cuál es la anchura y la longitud, la altura y la profundidad, y conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que os vayáis llenando hasta la total Plenitud de Dios. A Aquel que tiene poder para realizar todas las cosas incomparablemente mejor de lo que podemos pedir o pensar, conforme al poder que actúa en nosotros, a él la gloria en la Iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones y todos los tiempos. Amén.

Efesios 5:25
Maridos, amad a vuestras mujeres como Cristo amó a la Iglesia y se entregó a sí mismo por ella.

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El bordado de Dios

Cuando yo era pequeño, mi mamá solía coser mucho. Yo me sentaba cerca de ella y le preguntaba qué estaba haciendo. Ella me respondía que estaba bordando. Siendo yo pequeño, observaba el trabajo de mi mamá desde abajo, por eso siempre me quejaba diciéndole que solo veía hilos feos. Ella me sonreía, miraba hacia abajo y gentilmente me decía: "Hijo, ve afuera a jugar un rato y cuando haya terminado mi bordado te pondré sobre mi regazo y te dejaré verlo desde arriba".  Me preguntaba por qué ella usaba algunos hilos de colores oscuros y porqué me parecían tan desordenados desde donde yo estaba.  Mas tarde escuchaba la voz de mamá diciéndome: "Hijo, ven y siéntate en mi regazo."  Yo lo hacía de inmediato y me sorprendía y emocionaba al ver la hermosa flor o el bello atardecer en el bordado. No podía creerlo; desde abajo solo veía hilos enredados. Entonces mi mamá me decía: "Hijo mío, desde abajo se veía confuso y desordenado, pero no te dabas cuenta de que había un plan arriba.  Yo tenía un hermoso diseño. Ahora míralo desde mi posición, que bello. " 

Muchas veces a lo largo de los años he mirado al Cielo y he dicho: "Padre, ¿qué estás haciendo?".  Él responde: "Estoy bordando tu vida." Entonces yo le replico: "Pero se ve tan confuso, es un desorden. Los hilos parecen tan oscuros, ¿porqué no son más brillantes?" El Padre parecía decirme: "Mi niño, ocúpate de tu trabajo confiando en Mi  y un día te traeré al cielo y te pondré sobre mi regazo y verás el plan desde mi posición. Entonces entenderás..."

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El chantaje

Un niño visitaba a sus abuelos en su finca. Le habían dado un tira piedra para que jugara en el bosque y, por mucho que el practicaba, nunca le daba al blanco. Al fin, desanimado y cansado, caminaba hacia su casa para cenar, cuando se encontró el pato favorito de su abuela. En un momento de impulso lanzó una piedra, y le dio directamente a la cabeza del pato el cual quedó muerto. El niño se espantó y por el pánico que tenía, escondió el pato muerto en una pila de madera. Entonces vio que su hermana Sally lo había visto todo, y no dijo nada. Pero ese día, después del almuerzo, la abuela dijo, "Sally vamos a lavar los platos". Sally respondió, "Abuela, Johnny me dijo que el quería ayudarte en la cocina." Entonces le susurró a su hermano, "¿recuerdas el pato?". Johnny, sintiéndose chantajeado, lavó los platos.

Más tarde el abuelo le preguntó a los niños si querían irse de pesca, y la abuela dijo, "Lo siento pero necesito que Sally se quede y me ayude a preparar la cena. "Sally solo sonrió y dijo, "Bueno, está bien, pero Johnny me dijo que el te quería ayudar." De nuevo le susurró al hermano, "¿Recuerdas el pato?" Así que Sally se fue a pescar y Johnny se quedó ayudando en la casa. Después de varios días en que Johnny hacía los quehaceres de Sally, no pudo aguantar más, y fue a donde estaba su abuela y le confesó que él había matado el pato. La abuela lo abrazó y le dijo, "Mi amor, yo lo sabía. Yo estaba parada en la ventana y lo vi todo. Tú mismo te hiciste esclavo de Sally por el miedo de confiarme tu problema. Yo te amo y te perdono, solo esperaba que tu fueras honesto conmigo para liberarte del chantaje de Sally."

Pensamiento: ¿Hay algo en tu vida que no te atreves a contarle a Jesús?. El está esperándote. El lo sabe todo y quiere perdonarte.

Medita la historia del Hijo Prodigo que comienza en Lucas 15, 11

  

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El loco

 

Historia de la vida real.

Cerca de la ciudad de Beloxi en EE.UU., un huracán amenazaba con grandes vientos. Ya de noche y bajo una fuerte lluvia, un hombre se atravesó en la carretera. Habiéndose quitado la camisa, la enarbolaba y agitaba ante los vehículos. Los chóferes pensaron que era un loco. Algunos lo esquivaron y siguieron de largo, otros, no pudiendo evitarlo, pararon muy enojados y le amenazaron con llamar a la policía si no despejaba el camino.

Fue entonces que el "loco" tuvo la oportunidad de hablarles: "El puente que está adelante ha sido arrastrado por las aguas. Si no los paraba de alguna manera, ustedes hubieran muerto como los otros chóferes".  Todos comprendieron que aquel "loco" era en realidad un héroe. Había arriesgado su vida para salvar la de ellos.

¿Le has dado gracias a los "locos" que han intervenido en TU vida?

HAY CAMINOS QUE AL HOMBRE LE PARECEN DERECHOS PERO SU FIN ES CAMINO DE MUERTE". Proverbios 14,12  

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El Payaso Triste

Había una vez un payaso que divertía a los niños pero el mismo siempre estaba muy triste. Cuando regresaba a su casa, se encontraba que a su esposa no le importaba si existía y los hijos se burlaban de el por ser payaso. Aquella casa no era un hogar porque faltaba el amor. 

Cada día aquel pobre hombre volvía a su papel de payaso. Todos los niños se reían de el, menos un pequeñín que lo miraba con una gran ternura, como si le viera más allá del maquillaje. 

Un día, ya muy cansado y deprimido, el payaso se acostó en una banca del parque y se durmió. ¿Como podré seguir de payaso si ya no me queda fuerza para hacer reír? Al despertar se encontró con aquel pequeñín que lo miraba con ojos llenos de amor. El payaso, sorprendido, le pregunta ¿Como descubriste que yo era el payaso si no tengo maquillaje? El niño respondió. Para mi tu no eres un payaso sino mi hermano, hijo de Mi Padre. Soy Jesús. Yo di mi vida por ti.

 

Efesios 5,2
Vivid en el amor como Cristo os amó y se entregó por nosotros como oblación y víctima de suave aroma.

Romanos 8,37-39
Pero en todo esto salimos vencedores gracias a aquel que nos amó. Pues estoy seguro de que ni la muerte ni la vida ni los ángeles ni los principados ni lo presente ni lo futuro ni las potestades ni la altura ni la profundidad ni otra criatura alguna podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús Señor nuestro.

Juan 20,17
Vete donde mis hermanos y diles: Subo a mi Padre y vuestro Padre, a mi Dios y vuestro Dios.

 

48

EL VALOR DEL  DINERO
 

Con el dinero se puede comprar:
LUJOS, pero no felicidad
DIVERSIÓN, pero no gozo
ALIMENTOS, pero no apetito
MEDICINA, pero no salud
LIBROS, pero no sabiduría
ADULADORES, pero no amistad
CASA, pero no un hogar
CAMA, pero no descanso
TUMBA, pero no el cielo...

RIQUEZAS PASAJERAS,
 pero no el tesoro de vida eterna

"Nadie puede servir a dos señores;
porque aborrecerá a uno y amará al otro;
o bien se entregará a uno y despreciará al otro.
No podéis servir a Dios y al Dinero."
-Mateo 6:24

SI.  El dinero tiene su importancia. Es el medio de intercambio para las cosas materiales. Para el cristiano es un medio al servicio de Dios.  Somos administradores, no dueños, de nuestros recursos. El Señor nos pedirá cuentas ante la necesidad de nuestros hermanos...

Jesucristo es Nuestro Señor
cuidado entonces con la seducción del dinero

 

49

 La Afortunada Estrella de Mar

Cierto día, caminando por la playa reparé en un hombre que se agachaba a cada momento, recogía algo de la arena y lo lanzaba al mar.
Al acercarme, me dí cuenta de que tomaba de la arena estrellas de mar, y una a una las arrojaba de nuevo al océano.
Intrigado, lo interrogué sobre lo que estaba haciendo, a lo cual me respondió:
-Estoy lanzando estas estrellas marinas al océano. Como ves, la marea es baja y estas estrellas han quedado en la orilla si no las arrojo al mar morirán aquí en la arena.
- Entiendo, le dije, pero hay miles de estrellas de mar sobre la playa. No puedes lanzarlas a todas. Son demasiadas. Además esto sucede en cientos de playas, ¿No tiene sentido?
El hombre se inclinó y tomó una estrella marina y mientras la lanzaba de vuelta al mar me respondió:
- ¡Para ésta si lo tuvo!

 

  

50

No estrujes corazones.

Cuando era joven, mi carácter fuerte, impulsivo y explosivo,
me hacía reventar en cólera a la menor provocación.
La mayoría de las veces, después de uno de estos incidentes,
me sentía avergonzado y me esforzaba por
consolar a quien había dañado.

Un día mi maestro, quien me vio dando excusas a un
compañero de salón después de una explosión de ira,
me llevó a un aula, me entregó una hoja
de papel lisa y me dijo:

"¡Estrújalo!".

Asombrado, obedecí, lo arrugué e hice con él una bolita.
Luego me dijo:

"Ahora déjalo como estaba antes" ...

Por supuesto que no pude dejarlo como estaba.

Por más que traté, el papel quedó lleno de pliegues y arrugas.

El profesor me dijo:

"El corazón de las personas es como este papel ...
La impresión que dejas en ellos, será tan difícil de
borrar como esas arrugas y esos pliegues que
has hecho en el papel" ...

Así aprendí a ser más comprensivo y paciente.
Cuando siento ganas de estallar, recuerdo ese papel arrugado.
La impresión que dejamos en los demás es
imposible de borrar ... más aún cuando lastimamos
con nuestras reacciones o con nuestras palabras ...

 

 

51

El rey que supo imitar la misericordia del Rey del cielo

Por el año 987 Roberto fue coronado rey de Francia. Era un príncipe piadoso y un gran devoto de Jesús en la Eucaristía. Su mayor placer fue el de adornar los altares y las iglesias, y lo más hermoso y precioso lo dejaba por Jesús.

Algunos hombres impíos y ambiciosos habían conspirado para asesinarlo y así apoderarse del gobierno. Mas la confabulación fue descubierta y los culpables fueron traídos ante el tribunal que los condenó a muerte. El rey les envió a un sacerdote a la cárcel. Los malhechores se arrepintieron y, después de una
sincera confesión, recibieron la Sagrada Comunión.

Era la mañana del día de su ejecución. Las esposas y madres de los sentenciados fueron al rey a pedirles perdón, pero sus consejeros no querían de ninguna manera indultarlos.

Entonces una anciana madre se echó a los pies del rey y llorando, dijo: "Es cierto que estos hombres han merecido tal castigo; pero, tened presente, OH rey, que han sido, hace pocos instantes, huéspedes de Jesús, porque acaban de recibir la Santa Comunión. Él les ha perdonado todo; perdonadles también".

Al oír el rey estas palabras de la afligida madre, y recordando la infinita misericordia de Jesús en la Santa Comunión, hizo llamar inmediatamente a los condenados y, estrechándoles la mano, los indultó.

Todo el pueblo aplaudió la bondad del rey que, en adelante, fue el ídolo de sus súbditos.

  

52

 

LA MEDIA COBIJA
No hagas a otro lo que no quieres que te hagan a ti

Don Roque era ya un anciano cuando murió su esposa. Durante largos años había trabajado con ahínco para sacar adelante a su familia. Su mayor deseo era ver a su hijo convertido en un hombre de bien, respetado por los demás, ya que para lograrlo dedicó su vida y su escasa fortuna. A los setenta años, Don Roque se encontraba sin fuerzas, sin esperanzas, solo y lleno de recuerdos.  Esperaba que su hijo, ahora brillante profesional, le ofreciera su apoyo y comprensión, pero veía pasar los días sin que este apareciera, y decidió por primera vez en su vida pedirle un favor. Don Roque tocó la puerta de la casa donde vivía el hijo con su familia.
-¡Hola papá, qué milagro que vienes por aquí!
-Ya sabes que no me gusta molestarte, pero me siento muy solo; además estoy cansado y viejo.
-Pues a nosotros nos da mucho gusto que vengas a visitarnos, ya sabes que ésta es tu casa.
-Gracias hijo, sabía que podía contar contigo, pero temía ser un estorbo. 
Entonces, ¿no te molestaría que me quedara a vivir con ustedes? ¡Me siento tan solo!.
-¿Quedarte a vivir aquí? Si... claro...pero no sé si estarías a gusto. Tu sabes, la casa es chica...mi esposa es muy especial...y luego los niños...
-Mira, hijo, si te causo muchas molestias olvídalo. No te preocupes por mí, alguien me tenderá la mano.
-No padre, no es eso. Sólo que...no se me ocurre donde podrías dormir. No puedo sacar a nadie de su cuarto, mis hijos no me lo perdonarían...o solo que no te moleste...
-¿Qué hijo?
-Dormir en el patio...
-Dormir en el patio... está bien.

El hijo de Don Roque llamó a su hijo de doce años.
-Dime papá.
-Mira, hijo, tu abuelo se quedará a vivir con nosotros. Tráele una cobija para que se tape en la noche.
-Si, con gusto...y ¿dónde va a dormir?
-En el patio, no quiere que nos incomodemos por su culpa.

Luis subió por la cobija, tomó unas tijeras y la cortó en dos. En ese momento llegó su padre.
-¿Qué haces Luis? ¿Por qué cortas la cobija de tu abuelo?
-Sabes papá estaba pensando...
-¿Pensando en qué?
-En guardar la mitad de la cobija para cuando tú seas ya viejo y vayas a vivir a mi casa.

 

53

LA SILLA

Una joven le pidió al sacerdote que fuera a su casa para orar por su padre que estaba muy enfermo.
Cuando el sacerdote llegó a la habitación del enfermo, encontró al enfermo en su cama con la cabeza calzada por un par de almohadas.

Había una silla al lado de su cama, por lo que el sacerdote pensó que el hombre sabía que vendría a verlo. -   -Supongo que me estaba esperando?, le dijo.
-No, ¿quién es usted?, le dijo el hombre.
-Soy el sacerdote que su hija llamó para que orase con usted; cuando vi la silla vacía al lado de su cama supuse que usted sabía que yo vendría a visitarlo.
-OH, sí, la silla, dijo el hombre enfermo, ¿le importa cerrar la puerta?

El sacerdote sorprendido la cerró. El enfermó comenzó a explicar:

Nunca le he dicho esto a nadie, pero toda mi vida la he pasado sin saber cómo orar. Cuando he estado en la Iglesia he escuchado siempre, al respecto de la oración, que se debe orar y los beneficios que trae..., pero siempre esto de las oraciones me entró por un oído y me salió por el otro, pues no tengo idea de cómo hacerlo. Entonces hace mucho tiempo abandoné por completo la oración.

Esto ha sido así en mí, hasta hace unos cuatro años, cuando conversando con un buen amigo me dijo: "José, esto de la oración es simplemente tener una conversación con Jesús. Así es como te sugiero que lo hagas: te sientas en una silla y colocas otra silla vacía enfrente tuyo; luego con fe miras a Jesús sentado delante de ti. No es algo alocado. ÉL nos dijo: "Yo estaré siempre con ustedes". Por lo tanto, le hablas y lo escuchas, de la misma manera como lo estás haciendo conmigo ahora.

Es así que lo hice una vez y me gustó tanto que lo he seguido haciendo unas dos horas diarias desde entonces. Siempre tengo mucho cuidado que no me vaya a ver mi hija...pues me internaría de inmediato en el manicomio.

El sacerdote sintió una gran emoción al escuchar esto y le dijo a José que era muy bueno lo que estaba haciendo, y que no cesara de hacerlo. Luego hizo una oración con él, le extendió una bendición y se fue a su parroquia.

Dos días después, la hija de José llamó al sacerdote para decirle que su padre había fallecido. El sacerdote le preguntó: ¿Falleció en paz? Sí, cuando salí de la casa a eso de las dos de la tarde me llamó y fui a verlo en su cama. Me dijo lo mucho que me quería y me dio un beso. Cuando regresé de hacer compras, una hora más tarde, ya lo encontré muerto. Pero hay algo extraño al respecto de su muerte, pues aparentemente antes de morir se acercó a la silla que estaba al lado de su cama y recostó su cabeza en ella, pues así lo encontré. ¿Qué cree usted que pueda significar esto?

El sacerdote se secó las lágrimas de emoción y le respondió: 'Ojalá que todos nos pudiésemos ir de esa manera'."

La silla no estaba vacía.

Mateo 11:28
«Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso.

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La Última Casa

Un viejo carpintero comunicó al contratista para quien trabajaba sus planes de retirarse del negocio de construir casas para disfrutar de su familia.  Reconoció que echaría de menos su trabajo y su cheque pero había llegado la hora de decir adiós.

El contratista le pidió si el pudiese construir solo una casa mas como un último favor personal. El carpintero aceptó, pero el tiempo demostró que su corazón ya no estaba en su trabajo. No ponía el mismo cuidado y utilizaba materiales de inferior calidad. Fue una desafortunada manera de terminar una carrera dedicada.

Cuando el carpintero terminó su trabajo, el empleador vino a inspeccionar la casa y al final le entregó al carpintero la llave de la casa diciéndole, "Esta es tu casa, es mi regalo de despedida."

El carpintero se asombro. ¡Qué lastima, si hubiese sabido que estaba construyendo su propia casa, hubiese hecho las cosas tan diferente!

Así es con nosotros. Construimos nuestras vidas día tras día, muchas veces poniendo menos de lo mejor en el edificio. Entonces nos asombramos cuando nos damos cuenta que tenemos que vivir en la casa que hemos construido. Si pudiéramos hacerlo de nuevo lo hubiésemos hecho muy diferente. No se puede regresar, pero si te queda el futuro.

Tú eres el carpintero. Cada día martillas un clavo, colocas una madera, o construyes una pared en tu propia vida. Tus actitudes y lo que eliges hoy construyen "la casa" donde tu vivirás mañana.

¡Construye sabiamente en Cristo!

Hechos 20:32
Ahora os encomiendo a Dios y a la Palabra de su gracia, que tiene poder para construir el edificio y daros la herencia con todos los santificados.

I Pedro 2:5
También vosotros, cual piedras vivas, entrad en la construcción de un edificio espiritual, para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales, aceptos a Dios por mediación de Jesucristo.

II Corintios 5:1
Porque sabemos que si esta tienda, que es nuestra morada terrestre, se desmorona, tenemos un edificio que es de Dios: una morada eterna, no hecha por mano humana, que está en los
cielos.

 

55

La Última Prueba

John X se levantó del banco, arregló su uniforme, y estudió la multitud de gente que se abría paso hacia la Gran Estación Central. Buscó la chica cuyo corazón él conocía pero cuya cara nunca había visto, la chica de la rosa.

Su interés en ella había comenzado 13 meses antes, en una Biblioteca de Florida. Tomando un libro del estante, se encontró intrigado, no por las palabras del libro, sino por las notas escritas en el margen. La escritura reflejaba un alma pura, de grandes valores y capaz de grandes sacrificios. En la contraportada del libro descubrió el nombre de la dueña anterior, la señorita Hollys Maynell. Con tiempo y esfuerzo localizó su dirección en Nueva York. Él le escribió una carta para presentarse y para invitarla a corresponderle.

Al día siguiente John fue enviado en barco para servir en la Segunda Guerra Mundial. Durante un año y un mes, los dos se conocieron a través del correo, y un romance fue creciendo. John le pidió una fotografía, pero ella se negó porque sentía que una relación verdadera no se puede fundamentar en apariencias.

Cuando por fin llegó el día en que él regresaría de Europa, arreglaron su primer encuentro: a las 7:00 PM en la Gran Estación Central de Nueva York. "Tú me conocerás" dijo ella, "por la rosa roja que llevaré en la solapa".

Así que a las 7:00 PM, puntual, John estaba en la estación buscándola.

Dejaré que el señor "X"  les diga lo que sucedió:

"Una joven vino hacia mí, su figura era alta y esbelta. Su cabello rubio y rizado se encontraba detrás de sus delicadas orejas; sus ojos eran azules como flores. Sus labios y su mentón tenían una gentil firmeza y en su traje verde pálido lucía como la primavera en vida. Yo comencé a caminar hacia ella sin darme cuenta que no llevaba la rosa. Mientras me movía, una pequeña sonrisa curvó sus labios: "¿Buscas a alguien marinero?" murmuró la dama. Casi incontrolablemente di un paso hacia ella y entonces vi a Hollys Maynell.  Estaba  parada casi directamente detrás de la chica, con la rosa en la solapa. Una mujer, ya pasada de sus 40, con cabello grisáceo y algo gruesa.  

La chica del traje verde se iba rápidamente. Sentí como si me partieran en dos: mi deseo tan agudo de seguirla, y a la vez mi tan profundo anhelo por la mujer de corazón puro que por correspondencia me había acompañado y apoyado durante tiempos difíciles. Y ahí estaba ella, tenía un aspecto amigable y sereno. 

No puedo negar que me sentí de pronto decepcionado. Pero enseguida comprendí que ese sentimiento respondía sólo a la pasión y la fantasía. Contradecía todo lo que precisamente, con la ayuda de Miss Maynell, había descubierto sobre el amor verdadero.  Fue por eso que di el paso y la saludé con auténtico entusiasmo. Es cierto, esto no sería romance, pero sería algo preciado, algo quizás mejor que el romance, una amistad por la que había y debía estar siempre agradecido.

"Soy el Teniente John X, y usted debe ser la Srta. Maynell. ¿la puedo llevar a cenar?" "Muchas gracias, dijo la mujer, pero usted busca a mi hija, es la joven con el vestido verde que se acaba de ir. Me entregó su rosa y me dijo que si usted me invitaba a cenar se la entregase para que usted se la lleve. Lo está esperando en el restaurante de enfrente."

Aquel encuentro ocurrió al fin de la Guerra Mundial, hace más de 50 años.  John y Maynell son ya muy ancianos pero los años solo han aumentado aquel amor probado que resultó ser verdadero

 

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CUATRO GRANDES LECCIONES

1  La Lección Más Importante: Ama
Durante el segundo mes de escuela de enfermeras, nuestro profesor nos dio un examen de sorpresa. Yo era una estudiante concienzuda y había encontrado todas las preguntas fáciles hasta leer la última:  "¿Cual es el primer nombre de la mujer que limpia la escuela?" Indudablemente esto era un chiste. Yo había visto a la señora varias veces. Era alta, trigueña, y en sus cincuentas, ¿pero como podría saber su nombre? Entregué mi papel dejando la última pregunta en blanco. Un poco antes que terminara la clase, un estudiante preguntó si la última pregunta contaría para el grado del examen. "Absolutamente," dijo el profesor. "En sus carreras, ustedes conocerán muchas personas. Todas son importantes. Ellas merecen su atención y cuidado, aunque lo único que hagan es sonreírles y decirles "hola". 

Esto es una lección que nunca se me ha olvidado. También aprendí que su nombre era Dorotea. 

Segunda Lección Importante: Ama
Una noche de gran tormenta, a las 11:30 PM, una señora mayor de raza negra estaba parada al lado de la carretera en el estado de Alabama. Estaba empapada por la lluvia. Se le había dañado el carro y desesperadamente necesitaba ayuda. Un joven blanco paró para ayudarla, algo que generalmente no ocurría en los años 1960 con sus conflictos raciales. El joven la llevó a un lugar más seguro, la ayudó a recibir asistencia, y le llamó un taxi. Ella lucía estar en un apuro muy grande, pero escribió su dirección y le dio las gracias. Siete días pasaron y alguien le tocó a la puerta al joven. Sorprendido le entregaron un televisor de color de consola. Una nota especial estaba pegada que decía:  

"Muchas gracias por su asistencia en la carretera la otra noche. La lluvia, no solo empapó mi ropa sino también mi espíritu. Entonces llegó usted. Gracias a su ayuda pude llegar al lado de mi esposo moribundo, justamente antes de que muriera. Que Dios lo bendiga por ayudarme y servir sin egoísmo a otros. Sinceramente, Sra. NAT King Cole  (Esposa del famoso cantante)

Tercera Lección Importante: Ama
Siempre recuerda con gratitud a quienes te sirven. En los días cuando un refresco con helado costaba mucho menos, un niño de 10 años entró a la cafetería de un hotel y se sentó en una mesa. Una camarera le puso un vaso de agua delante. 

-"¿Cuanto es un refresco con helado?" preguntó el niño.
-"Cincuenta centavos," respondió la camarera.
El niñito sacó su manito de su bolsillo y contó el menudo. "Bueno, ¿y cuanto es una copa de helado solo?" preguntó. 
Habían más personas esperando por una mesa y la camarera estaba perdiendo su paciencia. "Treinta y cinco centavos", le respondió bruscamente.
El niñito de nuevo contó su menudo. "Por favor déme una copa de helado solo", dijo el niño.

La camarera le trajo el helado, le puso la cuenta en la mesa y se fue. El niñito terminó el helado, le pagó a la cajera y dejó su propina. Cuando la camarera regresó a la mesa, empezó a llorar mientras limpiaba la mesa. Allí al lado de la copa vacía de helado habían dos monedas de cinco centavos y cinco centavos sueltos.  El niño renunció al refresco para tener suficiente para la propina.

Cuarta Lección Importante: Ama

Hace muchos años, cuando yo trabajaba de voluntaria en un hospital, conocí una niñita llamada Liz que sufría de una enfermedad rara y seria. Su única oportunidad de recuperación era una transfusión de sangre de su hermanito de 5 años, quien se había salvado milagrosamente de esta misma enfermedad y había desarrollado los anticuerpos necesarios para combatirla. El médico le explicó la situación al hermanito, y le preguntó que si estaba dispuesto a darle sangre a su hermana. Lo vi vacilar por solo un momento antes de respirar fuertemente y decirle, "Si, lo haré si se salvará." Mientras que progresaba la transfusión, el estaba acostado al lado de su hermanita y sonrió viendo como el color regresaba a sus mejillas. Entonces el niño se puso pálido y su sonrisa desapareció. Miró al doctor y preguntó con una voz temblorosa, "¿Moriré enseguida?" 

El niño había malentendido al médico; pensó que le tendría que dar toda su sangre a su hermana para salvarla y que entonces el moriría. 

 

 

57

Ama hoy, mañana puede ser muy tarde

¿Ayer?...¡Eso hace tiempo!...
¿Mañana?...No nos es permitido saber...

Mañana puede ser muy tarde...
Para decir que amas, para decir que perdonas, para decir que disculpas, para decir que quieres intentar nuevamente...

Mañana puede ser muy tarde...
Para pedir perdón, para decir: ¡Discúlpame, el error fue mío...!

Tu amor, mañana, puede ser inútil;
Tu perdón, mañana, puede no ser preciso;

Tu regreso, mañana, puede que no sea esperado;

Tu carta, mañana, puede no ser leída;

Tu cariño, mañana, puede no ser más necesario;

Tu abrazo, mañana, puede no encontrar otros brazos...

Porque mañana puede ser muy, muy tarde!

No dejes para mañana para decir: ¡Te amo! ¡Te extraño!, ¡Perdóname!,
¡Discúlpame! ¡Esta flor es para ti!, ¡Te encuentras muy bien!

No dejes para mañana
Tu sonrisa, Tu abrazo, Tu cariño, Tu trabajo, Tu sueño, Tu ayuda...

No dejes para mañana para preguntar:
¿Puedo ayudarte? ¿Por qué estás triste? ¿Qué te pasa?

¡Oye!...ven aquí, vamos a conversar.

¿Dónde está tu sonrisa? ¿Aún me das la oportunidad?

¿Por qué no empezamos nuevamente?

Estoy contigo. ¿Sabes que puedes contar conmigo?
¿Dónde están tus sueños?

Recuerda: ¡Mañana puede ser tarde...muy tarde! ¡Busca!, ¡Pide!, ¡Insiste!,
¡Intenta una vez más! ¡Solamente el "hoy" es definitivo! ¡Mañana puede ser
tarde...muy tarde!

Busca a Cristo hoy. ¡Mañana pueda ser muy tarde!

 

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EL NAUFRAGO

 

Desde una isla remota, el único sobreviviente de un naufragio oraba fervientemente, pidiendo a Dios que lo rescatara, y todos los días revisaba el horizonte buscando ayuda, pero ésta nunca llegaba.

Cansado, eventualmente empezó a construir una pequeña cabañita para protegerse, y proteger sus pocas posesiones. Un día, después de andar buscando comida, encontró la pequeña choza en llamas, el humo subía hacia el cielo. Todo lo perdió en aquel incendio. Confundido y enojado con Dios le decía: "¿Cómo pudiste hacerme esto?" y se quedó dormido sobre la arena.

Temprano en la mañana del siguiente día, escuchó asombrado la sirena de un barco que se acercaba a la isla. Venían a rescatarlo. Les preguntó, ¿Cómo sabían que yo estaba aquí?. Y sus rescatadores le contestaron, "vimos las señales de humo que nos hiciste...."


"Por lo dems, sabemos que en todas las cosas interviene Dios para bien de los que le aman; de aquellos que han sido llamados segn su designio".  Romanos 8,28

Moraleja: Permite que Dios actúe aunque no entiendas sus caminos.  

 

59

Oración de un niño:
"Quiero ser un televisor"

Dios mo, tu que me quieres mucho, 
Quiero pedirte un gran favor:
Hazme ser un televisor.
As mis padres me cuidarn como lo cuidan a l.
Mami me mirar todos los das como mira su telenovela preferida
Papi me escuchar como al noticiero.
Cuando alguien habla por la tele, toda la familia calla para escucharle,
Quiero que, cuando yo me enferme,
papi y mami se preocupen por mi como cuando se rompe la tele.
Quiero ser televisor para ser el mejor amigo de mis padres y su hroe favorito.
Dios mo, djame ser televisor aunque sea un solo da.

 

60

 

La otra mejilla

Existía un monasterio que estaba ubicado en lo alto de la montaña. Sus monjes
eran pobres, pero conservaban en una vitrina tres manuscritos antiguos, muy
piadosos. Vivían de su esforzado trabajo rural y fundamentalmente de las
limosnas que les dejaban los fieles curiosos que se acercaban a conocer los tres
rollos, únicos en el mundo. Eran viejos papiros, con fama universal de
importantes y profundos pensamientos.

En cierta oportunidad un ladrón robó dos rollos y se fugó por la ladera. Los
monjes avisaron con rapidez al abad. El superior, como un rayo, buscó la parte
que había quedado y con todas sus fuerzas corrió tras el agresor y lo alcanzó:
"¿Qué has hecho? Me has dejado con un solo rollo. No me sirve. Nadie va a venir
a leer un mensaje que está incompleto. Tampoco tiene valor lo que me robaste. O
me das lo que es del templo o te llevas también este texto. Así tienes la obra
completa." "Padre, estoy desesperado, necesito urgente hacer dinero con estos
escritos santos".El abad le dijo "Bueno, toma el tercer rollo. Si no se va a
perder en el mundo algo muy valioso. Véndelo bien. Estamos en paz." y lo dejó ir
con el tesoro.

Los monjes no llegaron a comprender la actitud del abad. Estimaron que se había
comportado débil con el rapaz, y que era el monasterio el que había perdido.
Pero guardaron silencio, y todos dieron por terminado el episodio.

Cuenta la historia que a la semana , el ladrón regresó. Pidió hablar con el
Padre Superior: " Aquí están los tres rollos, no son míos. Los devuelvo. Te pido
en cambio que me permitas ingresar como monje. Cuando me alcanzaste, todo me
esperaba menos que tuvieras la generosidad como para darme el tercer rollo, la
confianza en mí como para creer el valor de mi necesidad y que todavía me
dijeras que estábamos en paz, perdonándome con mucha sinceridad. Eso me ha hecho
cambiar. Mi vida se ha transformado".

Nunca ese hombre, había sentido la grandeza del perdón, la presencia de la
generosidad excelente. El abad recuperó los tres manuscritos para beneficio del
monasterio, ahora mucho más concurrido por la leyenda del robo y del
resarcimiento. Y además consiguió un monje trabajador y de una honestidad a toda
prueba.

El agresor espera agresión, no una respuesta creativa, inesperada, insólita. No
sospecha, la conmoción, del poder incalculable de poner la otra mejilla.

61

LA OTRA MUJER
Sobre el amor puesto en práctica en la familia

Después de 21 años de matrimonio, descubrí una nueva manera de mantener viva la chispa del amor.

Desde hace poco había comenzado a salir con otra mujer, en realidad había sido idea de mi esposa.

Tú sabes que la amas, me dijo un día, tomándome por sorpresa. La vida es demasiado corta y debes dedicar tiempo. Pero yo te amo a ti, protesté. Lo sé. Pero también la amas a ella.

La otra mujer, a quien mi esposa quería que yo visitara, era mi madre, quien era viuda desde hacía 19 años, pero las exigencias de mi trabajo y mis 3 hijos hacían que solo la visitara ocasionalmente.

Esa noche la llamé para invitarla a cenar y al cine. ¿Qué te ocurre? ¿Estás bien? me preguntó, mi madre es el tipo de mujer que una llamada tarde en la noche, o una invitación sorpresiva es indicio de malas noticias.

Creí que sería agradable pasar algún tiempo contigo, le respondí, los dos solos.

Reflexionó sobre ello un momento. Me agradaría muchísimo, me dijo.

Ese viernes mientras conducía para recogerla después del trabajo, me encontraba algo nervioso, era el nerviosismo que antecede a una cita... y ¡por Dios, cuando llegué a su casa, advertí que ella también estaba muy emocionada con nuestra cita.

Me esperaba en la puerta con su abrigo puesto, se había rizado el cabello y usaba el vestido con que celebró su último aniversario de boda. Su rostro sonreía e irradiaba luz como un ángel.

Les dije a mis amigas que iba a salir con mi hijo, y se mostraron muy impresionadas, me comentó mientras subía a mi auto. No pueden esperar a mañana para escuchar acerca de nuestra velada.

Fuimos a un restaurante no muy elegante pero sí acogedor. Mi madre se aferró a mi brazo como si fuera "La primera dama". Cuando nos sentamos, tuve que leerle el menú. Sus ojos solo veían grandes figuras. Cuando iba por la mitad de las entradas, levanté la vista; mamá estaba sentada al otro lado de la mesa, y me miraba. Una sonrisa nostálgica se le delineaban en los labios.

Era yo quien leía el menú cuando eras pequeño, me dijo. Entonces es hora de que te relajes y me permitas devolver el favor, respondí. Durante la cena tuvimos una agradable conversación; nada extraordinario, solo ponernos al día con la vida del otro. Hablamos tanto que nos perdimos el cine.

Saldré contigo otra vez, pero sólo si me dejas invitar, dijo mi madre cuando la llevé a casa. Asentí.

¿Cómo estuvo tu cita? - quiso saber mi esposa cuando llegué aquella noche. Muy agradable...mucho más de lo que imaginé.- Contesté.  

Días más tarde mi madre murió de un infarto masivo, todo fue tan rápido, no pude hacer nada.

Al poco tiempo recibí un sobre con copia de un cheque del restaurante donde habíamos cenado mi madre y yo, y una nota que decía: " La cena la pagué por anticipado, estaba casi segura, de que no podría estar allí, pero igual pagué 2 platos uno para ti y el otro para tu esposa, jamás podrás entender lo que aquella
noche significó para mí. Te amo".

En ese momento comprendí la importancia de decir a tiempo: "TE AMO" y de darles a nuestros seres
queridos el espacio que se merecen; nada en la vida será más importante que Dios y tu familia. ¡Dales tiempo, porque ellos no pueden, no deben, esperar!

 

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Algunas cosas que he aprendido.

Felicidad.
-La verdadera felicidad no la tienen los millonarios, ni las estrellas famosas, sino solo los santos. La felicidad es la presencia de Dios reinando en nuestro corazón. Todos podemos ser santos con la gracia de Dios. -Encontrar la felicidad no depende de la suerte ni del éxito de nuestros planes. Solo depende de nuestra total confianza y entrega en Dios.  

Amor. El único amante es Dios... y todo aquel que se deja amar por El.

Honestidad. Toma años construir la confianza y sólo segundos destruirla. 

Comparaciones. Debemos compararnos solo a los santos para aprender de ellos. Otras comparaciones proceden del mal espíritu.

Riqueza. Ser rico es ser hijo del Rey que es dueño de todo. Quien conoce a su Padre buscará los tesoros mas altos que no se compran con dinero. 

Deseos y emociones. Quien no controla sus deseos y emociones será controlado por ellos. El yugo se irá cerrando hasta que la pobre víctima quede estrangulada. Dominio de sí es la verdadera libertad que cuida de nuestros deseos y emociones como el jardinero un jardín. Arranca lo malo y abona lo bueno. 

Edificar. Derrumbar es fácil y rápido. Construir es difícil y largo.

Palabra. Una palabra basta para derrumbar años de esfuerzo. Una palabra puede dar vida. Depende que espíritu la inspira.

Cruz. La mejor escuela es la contemplación de la cruz: solo así se aprende a amar, a perdonar, a sufrir, a ser plenamente humanos....  

Tentaciones. "En tiempo de tempestad no se hacen mudanzas" (San Ignacio de Loyola)  Es decir: en tiempo de tentación jamás debemos cambiar de postura ni apartarnos de lo que habíamos decidido en tiempos de consolación.

Amistad. El verdadero amigo es un aliado de Dios que nos dice la verdad y no lo que deseamos escuchar.

Corazón. Cuando se trata del corazón, los hombres no saben sino lo que aprenden de los corazones de Jesús y de María.

Caso perdido. No existe nadie que sea un "caso perdido" pues el pecado mas terrible encuentra cabida  en el Corazón traspasado de Jesús.  

Algunos errores que debemos evitar.

Preocuparse por el futuro sin confiar en Dios. Perderíamos tanto en el presente como en futuro.

Querer ser lo que no somos. Nuestra felicidad no está en soñar fantasías sino en realizar con audacia la vocación de Dios para nosotros.

Perder la vida para tener dinero. Luego perderemos el dinero y no tendremos vida.

Vivir como si no fuéramos a morir. La muerte entonces sería definitiva.

 

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LAS PIEDRECITAS AZULES

Habían dos piedrecillas que vivían en medio de otras en el lecho de un torrente. Se distinguían entre todas porque eran de un intenso color azul. Cuando les llegaba el sol, brillaban como dos pedacitos de cielo caídos al agua. Ellas conversaban en lo que serían cuando alguien las descubriera: "Acabaremos en la corona de una reina" se decían.

Un día por fin fueron recogidas por una mano humana. Varios días estuvieron sofocándose en diversas cajas, hasta que alguien las tomó y oprimió contra una pared, igual que otras, introduciéndolas en un lecho de cemento húmedo. Lloraron, suplicaron, insultaron, amenazaron, pero dos golpes de martillo las hundieron todavía más en aquel cemento.

A partir de entonces solo pensaban en huir. Trabaron amistad con un hilo de agua que de cuando en cuando corría por encima de ellas y le decían:  - "Fíltrate por debajo de nosotras y arráncanos de está maldita pared". Así lo hizo el hilo de agua y al cabo de unos meses las piedrecillas ya bailaban un poco en su lecho.

Finalmente en una noche húmeda las dos piedrecillas cayeron al suelo y yaciendo por tierra echaron una mirada a lo que había sido su prisión. La luz de la luna iluminaba un espléndido mosaico. Miles de piedrecillas de oro y de colores formaban la figura de Cristo. Pero en el rostro del Señor había algo raro, estaba ciego. Sus ojos carecían del iris. Las dos piedrecillas comprendieron. Eran ellas las los ojos de Cristo. Por la mañana un sacristán distraído tropezó con algo extraño en el suelo. En la penumbra pasó la escoba y las echó al cubo de basura.

Cristo tiene un plan maravilloso para cada uno de nosotros, y a veces no lo entendemos y por hacer nuestra propia voluntad malogramos lo que él había trazado. Tu eres los ojos de Cristo. Él te necesita para mirar con amor a cada persona que se acerca a tu vida.

Tú también has sido encontrado y eres parte del Cuerpo de Cristo que es la Iglesia.

También vosotros, cual piedras vivas, entrad en la construcción de un edificio espiritual, para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales, aceptos a Dios por mediación de Jesucristo.   I Pedro 2,5

 

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Pagado con un vaso de leche

Un joven que pagaba sus estudios trabajando de vendedor ambulante, senta hambre pero no tena dinero para almorzar. Decidi vencer la vergenza que le daba mendigar y pedir algo de comer en la prxima puerta que tocase. No obstante, perdi su nervio  cuando una hermosa joven le abri la puerta. En lugar de pedir comida pidi solo un vaso de agua. 

Ella, sin embargo, se apiad de el y le trajo un vaso de leche. El se lo tom tmidamente y pregunt, "ソCuanto le debo?". - "No me debe nada," respondi ella. "Mi madre nos ense a nunca aceptar pago por hacer un favor." "Entonces le agradezco de corazn.", respondi el joven. 

Aquel joven llamado Howard  Kelly se fue de aquella casa, no solo sintindose fortalecido en su cuerpo sino tambin en su fe en Dios y en la humanidad.  Antes del incidente estaba pensando en rendirse y renunciar. 

Muchos aos mas tarde aquella joven, ya mayor, se enfermo gravemente. Los doctores locales estaban muy preocupados. Finalmente la enviaron al hospital de una gran ciudad donde practicaba un famoso especialista en aquella enfermedad. 

Cuando el mdico se dio cuenta del nombre de su nueva paciente y del pueblo de procedencia, inmediatamente se levant y fue a verla.  La reconoci inmediatamente. Volvi a su oficina resuelto a hacer todo lo posible para salvar su vida. La lucha fue larga pero la seora se salv. 

Por su parte la seora andaba muy preocupada sabiendo que el precio de su estancia en el hospital sera astronmico. Sin que ella supiese, el doctor envi rdenes que le pasaran a el la cuenta final. Despus de examinarla escribi un mensaje al pie de la cuenta antes de que fuese enviada a la seora.

Ella abri aquella cuenta con gran temor, pensando que pasara el resto de sus das pagndola. Finalmente mir y cual fue su asombr cuando ley al pie de la lista de enormes cifras:

 Todo Pagado por completo con un vaso de leche.
Firmado: Dr. Howard Kelly.

 

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Por Una Peseta

Hace años un predicador se mudó para Houston, Texas.  Poco después, se montó en un autobús para ir al centro de la ciudad. Al sentarse, descubrió que el chofer le había dado una peseta de más en el cambio. 

Mientras consideraba que hacer, pensó para si mismo, "Ah, olvídalo, es solo una peseta. ¿Quien se va a preocupar por tan poca cantidad? De todas formas la compañía de autobús recibe mucho de las tarifas y no la echarán de menos.  Acéptalo como un regalo de Dios."  Pero cuando llegó a su parada, se detuvo y, pensando de nuevo, decidió darle la peseta al conductor diciéndole, "Tome, usted me dio esta peseta de más." 

El conductor, con una sonrisa le respondió, "Se que eres el nuevo predicador del pueblo. He pensando regresar a la iglesia y quería ver que usted haría si yo le daba demasiado cambio"

Se bajó el predicador sacudido por dentro y dijo: "OH Dios, por poco vendo a Tu Hijo por una peseta." 

Nuestras vidas serán la única Biblia que algunos jamás leerán.

66


El precio de la salvación

 

Un párroco muy querido presento a su feligresía un señor, explicando que era su amigo mas querido de la infancia y que deseaba darle unos minutos para que les saludara y compartiera con ellos lo que él sintiera que fuese apropiado. 

El señor miró con cariño a todos y comenzó: "Un padre, su hijo, y un amigo del hijo navegaban en el Pacífico, cuando una tormenta los sorprendió haciendo imposible todos los intentos de regresar a la costa. Las olas eran tan altas que, aunque el padre era un navegante experimentado, no pudo dominar el velero y los tres fueron arrastrados mar adentro."

El invitado titubeó por un momento, haciendo contacto de ojo con dos jóvenes, que por primera vez desde que el servicio comenzó, empezaron a lucir un poco más interesados en su historia.  Continuó con su historia: "Después de unas 4 horas de intensa lucha por mantenerse a flote, una gigantesca ola barrió la cubierta con una fuerza brutal. Los dos jóvenes fueron echados al mar. El padre, agarrando la soga de rescate, tuvo que hacer la decisión mas difícil de su vida: A cual de los dos muchachos le iba a tirar la soga. Tenía nada más unos segundos para hacer su decisión. El padre sabía que su hijo era Cristiano y que su amigo no. La agonía de su decisión era mayor que el ímpetu de las olas. El padre le gritó a su hijo, 'te amo, hijo mío!', y le tiró la soga de rescate al amigo. Cuando volvió por su hijo, este había desaparecido bajo la olas en la noche oscura. Por mas que lo buscaron, nunca apareció. Ni siquiera se encontró jamás su cuerpo." 

Mientras los jóvenes sentados derechitos en el banco, estaban ansiosamente esperando las próximas palabras. "El padre," continuó, "sabía que su hijo iba a estar en la eternidad con Jesús pero temía por el destino del otro joven que no conocía a Jesucristo. Es por eso que decidió entregar a su hijo para salvar la vida del amigo de su hijo. ¡Que grande es el amor de Dios que hizo lo mismo por nosotros!. Nuestro Padre Celestial sacrificó su Hijo único para nuestra salvación. Yo les suplico que acepten la oferta de rescate y agarren la soga de vida que El les está ofreciendo en este mismo momento." 

La Iglesia quedó en profundo silencio. A la salida, los dos jóvenes se acercaron al anciano y uno le dijo: "Fue una bonita historia, comprendo que ayuda a entender el amor de Dios al entregar a Su único Hijo por cada uno de nosotros.  Pero no creo que fue muy realista, que un padre entregase la vida de su hijo con la esperanza que el otro se convirtiera al Cristianismo." 

"Bueno, comprendo lo que dices", el anciano replicó. Quedó entonces en silencio mientras de su mejilla corría una lágrima. "No parece muy realista", continuó diciendo. Miró entonces serenamente a los jóvenes, su rostro al mismo tiempo reflejaba dolor y un gran gozo.  "De verdad que no fue muy realista, ¿cierto?" pero tengo algo mas que decirles. Queridos amigos, yo soy ese padre, y vuestro párroco era el amigo de mi hijo. 

 

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YO PUEDO HACER MAS QUE ESO

La madre, de 26 años de edad, se paró al lado de la cama de su hijito de 6 años, que estaba muriendo de leucemia. Aunque su corazón estaba lleno de tristeza y angustia, ella también tenía un fuerte sentimiento de determinación. Como cualquier otra madre, ella quería que su hijo creciera y realizara sus sueños. Ahora, eso no sería más posible, por causa de la leucemia terminal. Pero, aún así, ella todavía quería que aquel sueño de su hijo se transformara en realidad.

Ella tomó la mano de su hijo y le preguntó:

- Billy, ¿pensaste ya alguna vez en lo que te gustaría ser cuando crezcas?

 Soñaste ya lo que te gustaría hacer con tu vida?

- Mamá, siempre quise ser un bombero, la madre sonrió y dijo:

- Vamos a ver si podemos transformar ese sueño en realidad.

Más tarde, ese mismo día, ella fue al cuerpo de bomberos local, en la ciudad de Phoenix, Arizona, donde se encontró con un bombero de gran corazón, llamado Bob. Ella explicó la situación de su hijo, su último deseo, y le preguntó si sería posible dar una vuelta en el camión de bomberos con su hijito de seis años, alrededor de la manzana.

El bombero Bob dijo:

- Mire, ¡NOSOTROS PODEMOS HACER MÁS QUE ESO! Si tienes tu hijo listo, a las siete horas de la mañana, el próximo miércoles, nosotros lo haremos un bombero honorario por todo el día. ¡Él podrá venir al cuartel, comer con nosotros, salir para atender las llamadas de incendio! Y si nos das sus medidas, nosotros le conseguiremos un uniforme de verdad, con sombrero, con el emblema de nuestro batallón, un saco amarillo igual al que vestimos y también botas. Ellos son todos confeccionados aquí mismo en la ciudad y los conseguiremos rápidamente. Tres días después, el bombero Bob buscó al niño, lo vistió en su uniforme de bombero y lo escoltaron desde la cama del hospital hasta el camión de bomberos. Billy se sentó en la parte de atrás del camión, y lo llevaron hasta el cuartel central.

El estaba en el cielo. Ocurrieron tres llamadas aquel día, en la ciudad de Phoenix, y Billy acompañó a todos. En cada llamada, el fue en vehículos diferentes: en el camión tanque, en la van de los paramédicos y hasta en el auto especial del jefe del cuerpo de bomberos. El también fue filmado por el programa de televisión local. Tuvo su sueño realizado. Todo el amor y atención que le dieron lo tocó tan profundamente, que Billy vivió tres meses más de lo que todos los médicos habían previsto.

Una noche, todas sus funciones vitales empezaron a caer dramáticamente y la enfermera-jefe, que creía en el concepto de que nadie debería morir solo, empezó a llamar al hospital a toda la familia. Entonces, ella recordó el día que Billy había pasado como un bombero, y llamó al jefe, preguntando si sería posible enviar algún bombero al hospital, en ese momento difícil, para quedarse con el niño.

El jefe de los bomberos contestó:

¡NOSOTROS PODEMOS HACER MÁS QUE ESO! estaremos ahí en cinco minutos. Y hágame un favor. Cuando escuche las sirenas y vea las luces de nuestros autos, avise al sistema de seguridad que no se trata de un incendio. Solamente es el cuerpo de bomberos que viene a visitar, una vez más, a uno de sus más distinguidos integrantes. ¿Y podrías abrir la ventana de su habitación? ¡Gracias!

Cinco minutos después, una van y un camión con escalera telescópica llegaron al hospital, extendieron la escalera hasta el piso donde estaba el niño y 16 bomberos subieron hasta su cuarto. Con el permiso de la madre, ellos lo abrazaron, lo tomaron en los brazos y dijeron lo mucho que ellos lo amaban.

Con un suspiro final, Billy miró al jefe y preguntó:

- Jefe, ¿yo realmente soy un bombero?

- Billy, ¡eres uno de los mejores! dijo el jefe.

Con estas palabras, Billy sonrió y cerró sus ojos por última vez.

 

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EL HIJO, EL HIJO, ¿QUIÉN SE LLEVA AL HIJO?

Un hombre rico y su hijo tenían gran pasión por el arte. Tenían de todo en su colección, desde Picasso hasta Rafael.  Muy a menudo, padre e hijo se sentaban juntos a admirar las grandes obras de arte.

Cuando el conflicto de Vietnam surgió, el hijo fue a la guerra.  Fue muy valiente y murió en batalla mientras rescataba a otro soldado.

El padre recibió la noticia y sufrió profundamente la muerte de su único hijo. Un mes más tarde, justo antes de la Navidad, alguien tocó a la puerta.  Un joven con un gran paquete en sus manos le dijo al padre: 

"Señor, usted no me conoce, pero yo soy el soldado por quien su hijo dio la vida.  El salvó muchas vidas ese día, y me estaba llevando a un lugar seguro cuando una bala le atravesó el pecho, muriendo así instantáneamente. El hablaba muy a menudo de usted y de su amor por el arte." El muchacho extendió el paquete:  "Yo se que esto no es mucho.  Yo no soy un gran artista, pero creo que a su hijo le hubiera gustado que usted recibiera esto." El padre abrió el paquete.  Era un retrato de su hijo pintado por el joven soldado. El  contempló con profunda admiración la manera en que el soldado había capturado la personalidad de su hijo en la pintura.  El padre estaba tan atraído por la expresión de los ojos de su hijo que los suyos propios se inundaron de lágrimas.  Le agradeció al joven soldado y ofreció pagarle por el cuadro. 
" Oh no señor, yo nunca podría pagarle lo que su hijo hizo por mí.  Es un regalo."

El padre colgó el retrato arriba de la repisa de su chimenea.  Cada vez que los visitantes e invitados llegaban a su casa, les mostraba el retrato de su hijo antes de mostrar su famosa galería.

El hombre murió unos meses más tarde y se anunció una subasta para todas las pinturas que poseía. 

Mucha gente importante y de influencia acudió con grandes expectativas de hacerse con un famoso cuadro de la colección. Sobre la plataforma estaba el retrato del hijo.  El subastador golpeó su mazo para dar inicio a la subasta.

"Empezaremos los remates con este retrato titulado "El Hijo".   ¿Quién ofrece por este retrato?" 

Hubo un gran silencio. 

Entonces una voz del fondo de la habitación gritó: "¡Queremos ver las pinturas famosas! ¡Olvídese de ésta!"  Sin embargo el subastador persistió:

¿Alguien ofrece algo por esta pintura?,  ¿$100.00 dólares?,  ¿$200.00 dólares?". Otra voz gritó con enojo: 

"¡No venimos por ésta pintura!  Venimos a ver los Van Goghs, los Rembrants.  ¡Vamos a las ofertas de verdad!"

Pero aun así el subastador continuaba su labor:  "¡El Hijo!, ¡El Hijo! ¡¿Quién se lleva "El Hijo"?!

Finalmente, una voz se oyó desde muy atrás del cuarto:   "¡Yo doy diez dólares por la pintura!"

Era el viejo jardinero que por muchos años había servido en la casa con el padre y el hijo. 

Siendo muy pobre, no podía ofrecer más.
"¡Tenemos $10 dólares!, ¡¿Quién da $20?!" gritó el subastador.

"¡Dásela por $10! ¡Muéstranos de una vez las obras maestras!", dijo otro exasperado."

"¡$10 dólares es la oferta! ¡¿Dará alguien $20?! ¿Alguien da $20?"
La multitud se estaba poniendo bien enojada.  Nadie mas quería aquella pintura, "El Hijo". Querían las que representaban una valiosa inversión para sus propias colecciones. El subastador golpeó por fin el mazo: "Va una, van dos, ¡VENDIDA por $10 dólares!"
Un hombre que estaba sentado en segunda fila gritó feliz: "¡Ahora empecemos con la colección!"
El subastador soltó su mazo y dijo:  "Lo siento mucho damas y caballeros, pero la subasta llegó a su final."
"Pero, ¿qué de las pinturas?"

"Lo siento.  Cuando me llamaron para conducir esta subasta, se me informó de un secreto estipulado en el testamento del dueño.  Yo no tenía permitido revelar esta estipulación hasta este preciso momento.  Solamente la pintura de "EL HIJO" sería subastada.  Aquel que la comprara heredaría absolutamente todas las posesiones de este hombre, incluyendo las famosas pinturas.  ¡El hombre que compró EL HIJO se queda con todo!

 

Reflexión:

Dios nos ha entregado a su Hijo Jesús que murió para salvarnos.  Así, como el subastador, su mensaje hoy es: "¡EL HIJO, EL HIJO, ¿QUIÉN SE LLEVA EL HIJO?"   Quien ama al Hijo lo tiene todo.

Mateo 6:33 "Buscad primero su Reino y su justicia, y todas esas cosas se os darán por añadidura."

69

 

 

Recuerda y serás feliz

Si te has levantado de la cama esta mañana… recuerda cuantos no pueden.  Un millón de personas no va a sobrevivir esta semana…

Si nunca has experimentado el peligro de una batalla, la soledad del encarcelamiento, la agonía de la tortura, o la angustia del hambre… recuerda a 500 millones de tus hermanos que lo sufren en este momento.

Si puedes asistir a la iglesia sin temor de ser acosado, arrestado, torturado, o matado… recuerda que tres billones de tus hermanos en el mundo no gozan de esa libertad.

Si tienes alimentos en el refrigerador, ropa para ponerte, un techo sobre tu cabeza, y un lugar donde dormir… recuerda que eres mas rico que el 75% de tus hermanos.

Si tienes dinero en el banco, en tu billetera, y menudo o cambio en algún lugar de tu casa… estas en el tope del 8% de los ricos del mundo.

Si tus padres siguen casados… esto es algo extraordinario en cualquier parte del mundo.

Si agradeces a Dios por tantas bendiciones en tu vida y le correspondes de corazón, eres afortunado pues la mayoría pueden, pero no lo hacen.

Si te olvidas de ti mismo y vives para Dios y para tus hermanos, si te acercas a ellos para compartir tus riquezas espirituales y materiales, has encontrado la felicidad mas grande. 

Si puedes leer este mensaje, eres dichoso pues tienes vista y la estás utilizando en un lugar que alimenta tu fe.  Dios te ama. Comparte tu dicha. Alaba a Dios y se agradecido. Dos billones de personas en el mundo ni siquiera pueden leer muchos millones mas son ciegos.

Ten un buen día, cuenta tus bendiciones, y compártelas. Comparte también este mensaje.

 

70

EL SACO DE PLUMAS


Había una vez un hombre que calumnió grandemente a un amigo suyo, todo por la envidia que le tuvo al ver el éxito que este había alcanzado.

Tiempo después se arrepintió de la ruina que trajo con sus calumnias a ese amigo, y visitó a un hombre sabio a quien le dijo:

"Quiero arreglar todo el mal que hice a mi amigo.

¿Cómo puedo hacerlo?", a lo que el hombre respondió: "Toma una bolsa llena de plumas de ave y suéltalas por donde vayas".

El hombre al cabo de un día las había soltado todas. Volvió donde el sabio y le dijo: "Ya he terminado", a lo que el sabio contestó:

"Esa es la parte más fácil. Ahora debes volver a llenar la bolsa con las mismas plumas que soltaste. Sal a la calle y búscalas".

El hombre se sintió muy triste, pues sabía que eso era imposible.
El sabio le dijo: "Así como no pudiste juntar de nuevo las plumas que volaron con el viento, así mismo el mal que hiciste voló de boca en boca y el daño ya está hecho.

Se humilde y reconoce el daño pidiendo perdón a tu amigo, y jamás vuelvas a repetirlo".

71

Semillas

 

Anoche tuve un sueño raro: En la plaza mayor de la ciudad habían abierto una tienda nueva. El rótulo decía: "Regalos de Dios". Entré: Un ángel atendía a los clientes. Yo, asombrado, le pregunté:

- ¿Qué es lo que vendes, ángel del Señor?

- Ofrezco cualquier don de Dios.
- ¿Cobras muy caro?
- No, los dones de Dios son gratis.

Miré los grandes estantes; estaban llenos de ánforas de amor, frascos de fe, bultos de esperanza, cajas de salvación y muchas cosas más.

Yo tenía gran necesidad de todas aquellas cosas. Cobré valor y le dije al ángel:

- Dame, por favor, bastante amor a Dios; dame perdón de Dios; un bulto de esperanza, un frasco de fe y una caja de salvación.

Mucho me sorprendí cuando vi que el ángel, de todo lo que yo le había pedido, me había hecho un solo paquete; y el paquete allí estaba en el mostrador, un paquete tan pequeño como el tamaño de mi corazón.

- ¿Será posible? - pregunté - ¿Esto es todo?

El ángel me explicó:

- Es todo, Dios nunca da frutos maduros; El sólo da pequeñas semillas, que cada quien debe cultivar.

 

72

 

Estoy a la puerta

 

Un hombre había pintado un lindo cuadro. El día de la presentación al público, asistieron las autoridades locales, fotógrafos, periodistas, y mucha gente, pues se trataba de un famoso pintor, reconocido artista. Llegado el momento, se tiró el paño que velaba el cuadro. Hubo un caluroso aplauso.

Era una impresionante figura de Jesús tocando suavemente la puerta de una casa. Jesús parecía vivo. Con el oído junto a la puerta, parecía querer oír si adentro de la casa alguien le respondía. 

Todos admiraban aquella preciosa obra de arte. Un observador muy curioso, encontró  una falla en el cuadro. La puerta no tenía cerradura. Y fue a preguntar al artista: "¡Su puerta no tiene cerradura! ¿Cómo se hace para abrirla?" El pintor tomo su Biblia, buscó un versículo y le pidió al observador que lo leyera:

Apocalipsis 3, 20:

"He aquí, yo estoy á la puerta y llamo: si alguno oyere mi voz y abriere la puerta, entraré á él, y cenaré con él, y él conmigo." 

"Así es", respondió el pintor. "Esta es la puerta del corazón del hombre." "Solo se abre por dentro."

Abramos nuestro corazón al amor, a DIOS. Cambiemos, aun estamos a tiempo.

73

Eres una zanahoria, huevo o café?

Una hija se quejaba con su padre acerca de su vida y cómo las cosas le resultaban tan difíciles. No sabía cómo hacer para seguir adelante y creía que se daría por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro.

Su padre, un chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre fuego fuerte. Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo. En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la última colocó granos de café. Las dejó hervir sin decir palabra.

La hija esperó impacientemente, preguntándose qué estaría haciendo su padre. A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las colocó en un tazón. Sacó los huevos y los colocó en otro plato.

Finalmente, coló el café y lo puso en un tercer recipiente. Mirando a su hija le dijo: "Querida, ¿qué ves?"

-"Zanahorias, huevos y café" fue su respuesta. La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Luego de sacarle la cáscara, observó el huevo duro. Luego le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma. Humildemente la hija preguntó: "¿Qué significa esto, padre?"

El le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua hirviendo, pero habían reaccionado en forma diferente. La zanahoria llegó al agua fuerte, dura; pero después de pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil, fácil de deshacer. El huevo había llegado al agua frágil, su cáscara fina protegía su interior líquido; pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido. Los granos de café sin embargo eran únicos; después de estar en agua hirviendo, habían cambiado al agua.

"¿Cual eres tú?", le preguntó a su hija. "Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿cómo respondes? ¿Eres una zanahoria que parece fuerte pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza? ¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable? Poseías un espíritu fluido, pero después de una muerte, una separación, o un despido te has vuelto duro y rígido? Por fuera te ves igual, pero ¿eres amargado y áspero, con un espíritu y un corazón endurecido?

¿O eres como un grano de café? El café cambia al agua hirviente, el elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega al punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor. Si eres como el grano de café, cuando las cosas se ponen peor tú reaccionas mejor y haces que las cosas a tu alrededor mejoren.

Y tú,¿cual de los tres eres?

Los cristianos somos un granito que le damos al mundo sabor a Cristo.

«Vosotros sois la sal de la tierra. Mas si la sal se desvirtúa, ¿con qué se la salará? Ya no sirve para nada más que para ser tirada afuera y pisoteada por los hombres.   Mateo 5,13

Pero debemos ser purificados por las pruebas para que nuestro sabor impregne
al mundo.

 

74

 

HUELLAS EN LA ARENA

 

Una noche tuve un sueño...

Soñé que estaba caminando por la playa con el Señor y, a través del cielo, pasaban escenas de mi vida.

Por cada escena que pasaba, percibí que quedaban dos pares de pisadas en la arena: unas eran las mías y las otras del Señor.

Cuando la última escena pasó delante nuestro, miré hacia atrás, hacia las pisadas en la arena y noté que muchas veces en el camino de mi vida quedaban sólo un par de pisadas en la arena.

Noté también que eso sucedía en los momentos más difíciles de mi vida.

Eso realmente me perturbó y pregunté entonces al Señor: "Señor, Tu me dijiste, cuando resolví seguirte, que andarías conmigo, a lo largo del camino, pero durante los peores momentos de mi vida, había en la arena sólo un par de pisadas.

No comprendo porque Tu me dejaste en las horas en que yo más te necesitaba".

Entonces, El, clavando en mi su mirada infinita me contestó:

"Mi querido hijo. Yo te he amado y jamás te abandonaría en los momentos más difíciles.

Cuando viste en la arena sólo un par de pisadas fue justamente allí donde te cargué en mis brazos".

75

Escribe Jesús

Querido Mío:

No, no te asustes por que te escriba esta carta.
No me tengas miedo. No ha llegado tu hora.
Pero me preocupa que pasa tu vida y aún no me conoces.
Quiero que entres en mi amor antes de que sea ya tarde.
¿Por que no me dejas llegar a tu corazón?

Cuando te levantabas esta mañana, te miraba con ternura y esperaba que me hablaras aunque fuera unas palabras, pero estabas muy ocupado      arreglándote para el trabajo y pensando en tus asuntos. 
Seguí esperando mientras corrías camino al trabajo.

¿No te fijaste qué esplendoroso fue el amanecer que hice para ti?
¿Es que andabas mal humorado por las demoras del tráfico?.
  Por eso quise alegrarte con el trinar de miles de pájaros,
esperando que así vieras más allá, la grandeza de mi amor.
Pero era inútil. Estabas absorto en las noticias de la radio.
No te diste cuenta de nada.

    Esperé pacientemente todo el día.
Cuantos momentos quise tocar tu corazón. 
Te envié personas con sonrisas en sus labios.
¿Recuerdas aquel niño tan simpático y travieso que tropezó contigo en la calle?.  Lo puse en tu camino para hacerte pensar que eres tu también eres un niño en manos de tu Padre Celestial. 
     Pero, con todos tus planes y preocupaciones, aquello te pareció una molestia. 

De regreso a casa vi tu cansancio y quise refrescarte un poco con una suave brisa. Mas tarde opaqué el resplandor del cielo creando un maravilloso espectáculo de colores celestes. Aquella ella puesta de sol era para ti.  Pensé que te recordaría cuanto te quiero... 

Deseaba tanto que me hablaras... aún quedaba tiempo.
Pero encendiste el televisor... así que espere pacientemente
    mientras pasabas de programa en programa tratando de relajarte y pasar el tiempo. 

Al cenar pensé que te recordarías que todo procede de mi amor por ti, pero nuevamente te olvidaste de hablar conmigo.

En la noche no te dejé a oscuras, sino que hice salir una hermosa luna y millares de estrellas, pero no levantaste la cabeza.

A la hora de dormir acompañé tu sueño con las suaves melodías de mis animales nocturnos, pero no te diste cuenta de que siempre estoy a tu lado.

TE AMO tanto que espero todos los días por una oración tuya.
¿Cuándo será que te des cuenta? 
Será algún paisaje hermoso, una mano amiga, o quizás una enfermedad o alguna desgracia que te haga pensar en mi amor que nunca falla...

     Bueno, te estas levantando de nuevo,
    y otra vez esperaré a que me dediques un poco de tiempo para que conozcas mi corazón lleno de amor por ti.
Si supieras cuánto te amo y cuánto deseo tu amor....
     
     Tu amigo, Jesús

76

PARÁBOLA de la FLOR

Querida Flor:

Te quiero contar unas cuantas cosas. Me encuentro aquí contigo, en esta preciosa isla de Tenerife. Te miré y te encontré, vamos, nos encontramos esta mañana. Te elegí para iniciar el cursillo. Gracias por acompañarme y por estar aquí, hablando a tantos catequistas... Te los presento: No les conozco de nada... Bueno, a lo mejor de vista, de un cursillo que ya estuve aquí y en La Palma... Pero hace tiempo. Yo conozco a muchos ‘de vista’ por eso tengo que decir que no les conozco. ¿Sabes? Me duele, pero es así.

 Sí que te puedo decir que vienen a un cursillo sobre Dinámicas en la Catequesis. Tengo miedo que alguno se crea que las dinámicas les pueden salvar y sacar las castañas del fuego. Y quiero decírselo hoy contigo... Contigo, una flor sencilla, bonita, normal... Estabas aquí, colocada de manera especial, solitaria, rara, pero no te han descubierto como especial, rara. A lo mejor han pensado: ¡Una flor! ¡Quién la habrá colocado así!  Pero, bah, no pasa de ahí... ¡Hay cosas y adornos tan raros hoy...! Tu estabas aquí, entre nosotros. Tiene que ser triste estar en un sitio, eso, estar, existir, y que nadie se fije en ti ni te diga nada. Sencillamente ‘pasen’, ‘como si nada’. ¡Con los ‘cabreos’ -esta palabra está en el diccionario y alguna vez se puede utilizar porque es muy expresiva...-  que nos pillamos cada vez que ‘pasan de nosotros’...!  Oye, flor, digo, oye, Jesús de Nazaret, ¿qué te pasa cuando pasamos tanto de ti y no reconocemos que estás y nos estás gritando y esperando....? Claro, a lo mejor venían con los ojos abiertos a ver cosas grandes, y el Reino está siempre escondido, pequeño, presente y visible para los que tienen ojos limpios y corazón tocado por Dios. El Reino, díselo tú, amiga flor, nunca es espectáculo ni escaparate... Si las cosas que hacemos no las hacemos para que los ojos de los otros y su corazón... y todo su ser se estremezcan porque han descubierto algo nuevo, no valen para nada. El Reino de Jesús es así.

 Nada de lo que hagamos aquí estos días es para que nos salgan bien las cosas, para que me salga bien la catequesis, para que no se me aburran, para que digan que lo hago muy bien... Si hacemos algo es para que alguien se deje sorprender por la visita de Dios que está antes que nosotros. Como tú, flor, que nos estabas esperando, pero esperábamos cosas más deslumbrantes, como los de Emaús...
 Bueno, flor, gracias por acompañarme, por estar aquí, por ayudarme. Hay cosas que sólo podéis decir las flores... Hoy lo has hecho muy bien. Tú has puesto tu hermosura, yo mi palabra; ellos los oídos y los ojos y el corazón... Pues no falta nada. Sí, callarnos y dejar la semilla en la tierra.
 El que tenga oídos que oiga y el que tenga ojos que aprenda a descubrir el signo del reino aquí, estos días, y en la vida, cada minuto del día...

Gracias.

77

 

TRES ÁRBOLES SUEÑAN

Érase una vez, en la cumbre de una montaña, tres pequeños árboles amigos que soñaban en grande sobre lo que el futuro deparaba para ellos.

El primer arbolito miró hacia las estrellas y dijo: "Yo quiero guardar tesoros. Quiero estar repleto de oro y ser llenado de piedras preciosas. Yo seré el baúl de tesoros mas hermoso del mundo".

El segundo arbolito observó un pequeño arroyo en sus camino hacia el mar y dijo: "Yo quiero viajar a través de mares inmensos y llevar a reyes poderosos sobre mi. Yo seré el barco mas importante del mundo".

El tercer arbolito miró hacia el valle y vio a hombres agobiados de tantos infortunios, fruto de sus pecados y dijo: "Yo no quiero jamás dejar la cima de la montaña. Quiero crecer tan alto que cuando la gente del pueblo se detenga a mirarme, levantarán su mirada al cielo y pensaran en Dios. Yo seré el árbol mas alto del mundo".

Los años pasaron. Llovió, brilló el sol y los pequeños árboles se convirtieron en majestuosos cedros. Un día, tres leñadores subieron a la cumbre de la montaña. El primer leñador miró al primer árbol y dijo: "¡Qué árbol tan hermoso!", y con la arremetida de su brillante hacha el primer árbol cayó. "Ahora me deberán convertir en un baúl hermoso, voy a contener tesoros maravillosos", dijo el primer árbol.

Otro leñador miró al segundo árbol y dijo: "¡Este árbol es muy fuerte, es perfecto para mi!". Y con la arremetida de su brillante hacha, el segundo árbol cayó. "Ahora deberé navegar mares inmensos", pensó el segundo árbol, "Deberé ser el barco mas importante para los reyes mas poderosos de la tierra".

El tercer árbol sintió su corazón hundirse de pena cuando el último leñador se fijó en el. El árbol se paró derecho y alto, apuntando al cielo. Pero el leñador ni siquiera miró hacia arriba, y dijo: "¡Cualquier árbol me servirá para lo que busco!". Y con la arremetida de su brillante hacha, el tercer árbol cayó.

El primer árbol se emocionó cuando el leñador lo llevó al taller, pero pronto vino la tristeza. El carpintero lo convirtió en una mero pesebre para alimentar las bestias. Aquel árbol hermoso no fue cubierto con oro, ni contuvo piedras preciosas. Fue solo usado para poner el pasto.

El segundo árbol sonrió cuando el leñador lo llevó cerca de un embarcadero. Pero no estaba junto al mar sino a un lago. No habían por allí reyes sino pobres pescadores. En lugar de convertirse en el gran barco de sus sueños, hicieron de el una simple barcaza de pesca, demasiado chica y débil para navegar en el océano. Allí quedó en el lago con los pobres pescadores que nada de importancia tienen para la historia..

 

Pasó el tiempo. Una noche, brilló sobre el primer árbol la luz de una estrella dorada. Una joven puso a su hijo  recién nacido en aquel humilde pesebre. "Yo quisiera haberle construido una hermosa cuna", le dijo su esposo... La madre le apretó la mano y sonrió mientras la luz de la estrella alumbraba al niño que apaciblemente dormía sobre la paja y la tosca madera del pesebre. "El pesebre es hermoso" dijo ella y, de repente, el primer árbol comprendió que contenía el tesoro mas grande del universo.

 

Pasaron los años y una tarde, un gentil maestro de un pueblo vecino subió con unos pocos seguidores a bordo de la vieja barca de pesca. El maestro, agotado, se quedó dormido mientras el segundo árbol navegaba tranquilamente sobre el lago. De repente, una impresionante y aterradora tormenta se abatió sobre ellos. El segundo árbol se llenó de temor pues las olas eran demasiado fuertes para la pobre barca en que se había convertido. A pesar de sus mejores esfuerzos, le faltaban las fuerzas para llevar a sus tripulantes seguros a la orilla. ¡Naufragaba!. ¡que gran pena, pues no servía ni para un lago!. Se sentía un verdadero fracaso. Así pensaba cuando el maestro, sereno, se levanta y, alzando su mano dio una orden: "calma". Al instante, la tormenta le obedece y da lugar a un remanso de paz. De repente el segundo árbol, convertido en la barca de Pedro, supo que llevaba a bordo al rey del cielo, tierra y mares.

 

El tercer árbol fue convertido en sendos leños y por muchos años fueron olvidados como escombros en un oscuro almacén militar.

¡Qué triste yacía en aquella penuria inútil, qué lejos le parecía su sueño de juventud!

De repente un viernes en la mañana, unos hombres violentos tomaron bruscamente esos maderos. El tercer árbol se horrorizó al ser forzado sobre las espaldas de un inocente que

había sido golpeado sin misericordia. Aquel pobre reo lo cargó, doloroso, por las calles ante la mirada de todos. Al fin llegaron a una loma fuera de la ciudad y allí le clavaron manos y pies. 

Quedo colgado sobre los maderos del tercer árbol y, sin quejarse, solo rezaba a su Padre mientras su sangre se derramaba sobre los maderos. el tercer árbol se sintió avergonzado, pues no solo se sentía un fracasado, se sentía

además cómplice de aquél crimen ignominioso. Se sentía tan vil como aquellos blasfemos ante la víctima levantada.

Pero el domingo en la mañana, cuando al brillar el sol, la tierra se estremeció bajo sus maderas, el tercer árbol comprendió que algo muy grande había ocurrido. De repente todo había cambiado. Sus leños bañados en sangre ahora refulgían como el sol. ¡Se llenó de felicidad y supo que era el árbol mas valioso que había existido o existirá jamás pues aquel hombre era el rey de reyes y se valió de el para salvar al mundo!

La cruz era trono de gloria para el rey victorioso. Cada vez que la gente piense en él recordarán que la vida tiene sentido, que son amados, que el amor triunfa sobre el mal. Por todo el mundo y por todos los tiempos millares de árboles lo imitarán, convirtiéndose en cruces que colgarán en el lugar mas digno de iglesias y hogares. Así todos pensarán en el amor de Dios y, de una manera misteriosa, llegó a hacerse su sueño realidad. El tercer árbol se convirtió en el mas alto del mundo, y al mirarlo todos pensarán Dios.

78 

 

EL ARBOL GENEROSO

 Había una vez un árbol... Y el árbol amaba a un niño... Y el muchacho venía todos los días y cogía sus hojas. Y con ellas hacía coronas e imaginaba ser el rey del bosque... Y trepaba por el tronco... Y se colgaba de sus ramas... Y comía manzanas... Y jugaba al escondite... Y cuando se cansaba se dormía a la sombra... Y el muchacho amaba muchísimo al árbol... Y el árbol era feliz... Pero el tiempo pasaba... Y el muchacho crecía... Y el árbol, con frecuencia, estaba sólo...

 Un día, el muchacho se acercó al árbol, y éste le dijo:
— Ven, muchacho, trepa por mi tronco y colúmpiate en mis ramas y come manzanas y juega a mi sombra y sé feliz...
— Soy demasiado grande para trepar y jugar —dijo el muchacho—. Necesito dinero. ¿Puedes darme un poco de dinero?
— Lo siento —dijo el árbol—, pero no tengo dinero. Sólo tengo unas hojas y manzanas. Coge las manzanas, muchacho, y véndelas en el mercado de la ciudad. Entonces tendrás dinero y serás feliz...

 En seguida el muchacho subió al árbol, cogió sus manzanas y se las llevó. Y el árbol fue feliz... Y el muchacho se alejó. Se fue muy lejos sin poder ver al árbol... Y el árbol estaba triste...

 Y un buen día, el muchacho volvió... Y el árbol se estremeció de alegría y dijo
— Ven, muchacho, y trepa por mi tronco y colúmpiate en mis ramas y... se feliz.
— Estoy demasiado atareado —dijo el muchacho— para trepar por tu tronco. Necesito una casa para cobijarme. Necesito calor como el comer. Quiero una esposa, quiero tener hijos y por eso necesito una casa.

— Yo no tengo casa —dijo el árbol—. El bosque es mi casa. Pero tú puedes cortar mis ramas y construir una casa. Entonces serás feliz...

 Y el muchacho cortó sus ramas... Las llevó para construir una casa... Y el árbol era feliz... Y el muchacho se fue lejos y no pudo ver al árbol por mucho tiempo...

 Y cuando el muchacho regresó..., el árbol no podía ni hablar, embargado por la emoción.
— Ven, muchacho —balbuceó—, ven a jugar.

—Soy demasiado viejo y asediado por la tristeza para jugar —dijo el muchacho—. Necesito un barco que me lleve muy lejos de aquí. ¿Me puedes dar un barco?

— Corta mi tronco y fabrica un barco —dijo el árbol—. Luego podrás navegar hasta playas lejanas... y serás feliz...

 Y el árbol era feliz..., aunque no enteramente... Le faltaba compañía... Y después de mucho tiempo..., el muchacho regresó de nuevo.

— Lo siento, muchacho —dijo el árbol— pero no me queda nada... Mis manzanas desaparecieron.
— Mis dientes son demasiado débiles para comer manzanas —dijo el muchacho—.
— Mis ramas... han desaparecido —dijo el árbol—. Ya no puedes columpiarte en ellas.

— Soy demasiado viejo para columpiarme en ellas—dijo el muchacho—.
—Mi tronco ha desaparecido —dijo el árbol—. Ya no puedes trepar.

— Estoy demasiado cansado para trepar —dijo el muchacho—.

— Lo siento—sollozó el árbol—. Quisiera darte algo... Pero ya no me queda nada. Sólo un tronco. Lo siento...

— Ahora necesito muy pocas cosas —dijo el muchacho—. Sólo un lugar tranquilo para sentarme y descansar... Estoy demasiado cansado...

— Bueno —dijo el árbol enderezándose todo lo que pudo con gran esfuerzo—.
— Bueno, siéntate. Un viejo tronco sólo sirve para asiento y descanso... Ven, siéntate.

 Y el muchacho lo hizo... Y el árbol era feliz, feliz, feliz

79

LA HOJA QUE NO QUERÍA AGUA
 

Errase una vez un árbol muy joven, del que se esperaba que, cuando fuera mayor, diera hermosos y buenos frutos.

Este árbol tenía cuatro hojas, cuatro bonitas hojas, verdes y resplandecientes. Un día, las cuatro hojas tuvieron una reunión de grupo. Una de ellas, la que estaba más arriba en el árbol, les dijo a las otras tres:

– Yo quiero seguir unida al mismo árbol que vosotras. Pero, en lo sucesivo, no quiero recibir el agua, porque está muy fría, ni el sol, porque quema. Por eso, me voy a poner un paraguas, que abriré, cuando llueva o haga sol, y cerraré cuando haga fresquito.

A las otras tres hojas, no les pareció bien la idea, pues se dieron cuenta de que, cuando abriera el paraguas, no sólo no iba a recibir ella el agua ni el sol, sino que tampoco se los dejaría recibir a ellas.

La hoja del paraguas no les hizo caso y, efectivamente, se puso el paraguas, que abría, cuando llovía o hacia sol, y cerraba cuando hacia fresco.

Al cabo del tiempo, aquellas cuatro verdes y hermosas hojas empezaron a languidecer y a marchitarse hasta que, un día, las cuatro, secas, cayeron al suelo y fueron arrastradas por el viento, y el árbol joven, del que se habían esperado tan buenos y hermosos frutos, quedó convertido en un tronco seco.

80

 

EL ESPANTAPÁJAROS

 En un lejano pueblo vivía un labrador muy avaro y era tanta su avaricia que cuando un pájaro comía un grano de trigo encontrado en el suelo, se ponía furioso y pasaba los días vigilando que nadie tocara su huerto. Un día tuvo una idea:

- Ya sé, construiré un espantapájaros, de este modo, alejaré a los animales de mi huerto.
 Cogió tres cañas y con ellas hizo los brazos y las piernas, luego con paja dio forma al cuerpo, una calabaza le sirvió de cabeza, dos granos de maíz de ojos, por nariz puso una zanahoria y la boca fue una hilera de granos de trigo.

 Una vez el espantapájaros estuvo terminado, le colocó unas ropas rotas y feas y de un golpe seco lo hincó en la tierra. Pero se percató de que le faltaba un corazón y cogió el mejor fruto del peral, lo metió entre la paja y se fue a su casa.

 Allí quedó el espantapájaros moviéndose al ritmo del viento. Más tarde un gorrión voló despacio sobre el huerto buscando donde poder encontrar trigo. El espantapájaros, al verle, quiso ahuyentarle dando gritos, pero el pájaro se posó en un árbol y dijo:

 - Déjame coger trigo para mis hijos.

 - No puedo -contestó el espantapájaros, pero tanto le dolía ver al pobre gorrión pidiendo comida que le dijo: - Puedes coger mis dientes que son granos de  trigo.  El gorrión los cogió y de alegría besó su frente de calabaza.

El espantapájaros quedó sin boca pero muy satisfecho por su acción. 
Una mañana un conejo entró en el huerto. Cuando se dirigía hacia las zanahorias, el muñeco le vio y quiso darle miedo, pero el conejo le miró y le dijo:

 - Quiero una zanahoria, tengo hambre.

Tanto le dolía al espantapájaros ver un conejo hambriento que le ofreció su nariz de zanahoria.
Una vez el conejo se hubo marchado, quiso cantar de alegría; pero no tenía boca, ni nariz para oler el perfume de las flores del campo, sin embargo, estaba contento.

Un día apareció un gallo cantando junto a él.

- Voy a decir a mi mujer, la gallina, que no ponga más huevos para el dueño de esta huerta, es un avaro que casi no nos da comida -dijo el gallo.

- Esto no está bien, yo te daré comida, pero tú no digas nada a tu mujer.
 Coge mis ojos que son granos de maíz.

- Bien -contestó el gallo-, y se fue agradecido.

Poco más tarde alguien se acercó a él y dijo:

- Espantapájaros, el labrador me ha echado de su casa y tengo frío, ¿puedes ayudarme?
- ¿Quien eres? -preguntó el espantapájaros que no podía verle, pues ya no tenía ojos.
   - Soy un vagabundo.

- Coge mi vestido, es lo único que puedo ofrecerte. 

- ¡Oh, gracias, espantapájaros!

Más tarde notó que alguien lloraba junto a él. Era un niño que buscaba comida para su madre y el dueño de la huerta no quiso darle.

- Pobre -dijo el espantapájaros-, te doy mi cabeza que es una hermosa calabaza...
Cuando el labrador fue al huerto y vio al espantapájaros en aquel estado, se enfadó mucho y le prendió fuego. Sus amigos, al ver cómo ardía, se acercaron y amenazaron al labrador, pero en aquel momento cayó al suelo algo que pertenecía a aquél monigote: su corazón de pera. Entonces el hombre riéndose, se lo comió diciendo: - ¿Decís que todo os lo ha dado? Pues esto me lo como yo. Pero sólo al morderla notó un cambio en él y les dijo:

- Desde ahora os acogeré siempre.

Mientras, el espantapájaros se había convertido en cenizas y el humo llegaba hasta el sol transformándose en el más brillante de sus rayos.

81

Tres en un burro


Había una vez un matrimonio con un hijo de 12 años y un burro que deciden viajar, trabajar y conocer mundo. Así se fueron los tres con su burro.

Al pasar por el primer pueblo la gente comentaba, mira ese niño mal educado, el arriba del burro y los pobres padres, ya grandes, llevándolo de as riendas.

Entonces la mujer le dice a su esposo: no permitamos que la gente hable mal del niño. El esposo lo baja y sube él.

Al llegar al segundo pueblo la gente murmuraba:

mira que sinvergüenza ese tipo deja que la criatura y la pobre mujer tiren del burro mientras él va muy cómodo encima.

Toman, entonces, la decisión de subirla a ella al burro mientras padre e hijo tiraban de las riendas.

Al pasar por el tercer pueblo, la gente comentaba pobre hombre después de trabajar todo el día debe llevar a la gorda sobre el burro, y pobre hijo que le espera con esa madre!!.

Se ponen de acuerdo los tres y deciden subir al burro para comenzar nuevamente su peregrinaje.

Al llegar al pueblo siguiente escuchan que los pobladores dicen: son unas bestias, mas bestias que el burro que los lleva, ya que le van a partir la columna.

Por ultimo deciden bajarse los tres y caminar junto al burro.
Pasan por el siguiente pueblo y no pueden creer lo que las voces dicen y cuanto se los escuchaba reír: Mira a los tres idiotas caminando, teniendo un burro que los podría llevar.

Conclusión:

hace lo que quieras, igual siempre te criticarán, hablaran mal de vos y difícilmente encontrarás a alguien a quien le conformen tus actitudes!!!

82

¿Ver para creer?

Una maestra quiso demostrar a sus niños de primaria que Dios es un mito.  La clase ocurrió así: 

MAESTRA: Hoy vamos a aprender que Dios no existe. (Entonces, dirigiéndose a uno de los niños dice:) ¿Tito, ves el árbol allá afuera? 

TITO: Si, maestra.

MAESTRA: ¿Tito, ves la hierba? 

TITO: Si, maestra.

MAESTRA: Vete afuera y mira hacía arriba y dime si ves el cielo. 

TITO: (Regresando unos minutos mas tarde) Si, vi el cielo, maestra.

MAESTRA: ¿Y vistes a Dios? 

TITO: No, maestra.

MAESTRA: Esto es exactamente mi punto. Podemos ver todo lo que existe, pero no podemos ver a Dios porque El no existe. Es un cuento. 

En ese momento, María, una compañera de Tito, pidió a la maestra si podría hacerle mas preguntas a Tito. 

La maestra, algo sorprendida, accedió.

MARIA: ¿Tito, ves los árboles afuera? 

TITO: Si. 

MARIA: ¿ves la hierba? 

TITO: (ya aburrido de tantas preguntas, contesta)  Siiiiiiiii 

MARIA: ¿ves a la maestra? 

TITO: Siiiiii

MARIA: Todo lo que existe se ve, ¿cierto?

TITO: Siiii

MARIA: ¿ves el cerebro de la maestra? 

TITO: Noooo. 

MARIA: Entonces, Tito, según nos han enseñado hoy, ¡nuestra maestra no tiene cerebro!

83

Ámala

"Amar

Un esposo fue a visitar a un sabio consejero y le dijo que ya no quería a su

esposa y que pensaba separarse. El sabio lo escucho, lo miro a los ojos y

solamente le dijo una palabra:

* "Ámala". -luego se calló-.

* Pero es que ya no siento nada por ella.

* Ámala, -repuso el sabio-.

Y ante el desconcierto del señor, después de un oportuno silencio, el viejo

sabio agregó lo siguiente:

* Amar es una decisión, no un sentimiento,

* Amar es dedicación y entrega,

* Amar es un verbo y el fruto de esa acción es el amor.

El Amor es un ejercicio de jardinería:

Arranque lo que hace daño, prepare el terreno, siembre, sea paciente,

riegue, procure y cuide. Esté preparado porque habrá plagas, sequías o

excesos de lluvias, mas no por eso abandone su jardín.

Ame a su pareja, es decir, acéptela, valórela, respétela, dele afecto y

ternura, admírela y compréndala.

* Eso es todo, Ámela".

Por eso la vida sin amor a Dios, ni a ti mismo, ni a tus padres, ni a tu

pareja, ni a tus amigos, ni a lo que rodea podría tener estos efectos...

* La inteligencia sin amor, te hace perverso.

* La justicia sin amor, te hace hipócrita.

* El éxito sin amor, te hace arrogante.

* La riqueza sin amor, te hace avaro.

* La docilidad sin amor , te hace servil.

* La pobreza sin amor, te hace orgulloso.

* La belleza sin amor, te hace ridículo.

* La verdad sin amor te hace hiriente.

* La autoridad sin amor, te hace tirano.

* El trabajo sin amor te hace esclavo.

* La sencillez sin amor te envilece.

* La oración sin amor, te hace introvertido.

* La ley sin amor, te esclaviza.

* La política sin amor, te hace ególatra.

* La fe sin amor, te hace fanático.

* La cruz sin amor, se convierte en tortura.

La vida sin amor, no tiene sentido.

84

El Ratón y la ratonera


Un ratón mirando por un agujero de la pared ve al paje y a su mujer abriendo un paquete. Rápidamente pensó: "¿Qué tipo de comida podrá haber allí?"Quedó aterrorizado, cuando descubrió que era una ratonera. Fue al patio de la casa a advertir a todos:"¡Hay una ratonera en la casa,... una ratoneraaa!"La gallina que estaba buscando sus lombrices en la tierra, cacareó y le dijo": Discúlpeme Sr. Ratón; entiendo que sea un gran problema para usted, pero a mí no me perjudica en nada, ni me molesta!"

El ratón se llegó hasta el cordero y le dijo:"¡Hay una ratonera en la casa!""¡Discúlpeme, Sr. Ratón, pero no veo nada que pueda hacer, a no ser orar.
¡Quédese tranquilo, usted está en mis oraciones!"
El ratón se fue hasta donde estaba la vaca, y ella le dijo:-"¿Qué me dice Sr. Ratón, una ratonera? ¿Estoy en peligro por casualidad?"
-Creo que no...Entonces el ratón se volvió a la casa, cabizbajo y abatido, para encarar sólo la ratonera del paje. Aquella misma noche se escuchó un ruido, como el de una ratonera agarrando a su víctima. La mujer del estanciero corrió a ver qué había en la ratonera. Pero, en la oscuridad, no vio que la trampa había agarrado la cola de una víbora venenosa. La víbora la mordió. El paje la llevó corriendo al hospital. La mujer volvió con fiebre. Todo el mundo sabe que para alimentar a alguien que tiene fiebre, nada mejor que un buen caldo de gallina. El hombre entonces tomó un cuchillo y fue a buscar el principal ingrediente: la gallina. Como la enfermedad de la mujer continuaba, amigos y vecinos vinieron a verla. Para alimentarlos, hubo que matar al cordero. Pero la mujer no resistió, y acabó falleciendo.

Muchas personas vinieron al funeral. El pobre hombre, muy triste y agradecido por la solidaridad, resolvió matar a la vaca para darle de comer a todos. La próxima vez que oigas decir que alguien está delante de un problema, recuerda que cuando hay una ratonera en la casa... ¡toda la granja corre peligro!¿Se dieron cuenta quién se salvó?

Si no hay solidaridad, si solo palabras ficticias se dicen ante el reclamo de un temor, de una necesidad, de una ayuda, ¿quien puede ser tan diferente que se jacte de estar en mejor situación sin hacer nada por los demás con la seguridad de que nunca le llegará la hora de tener que vérselas con lo que alguna vez consideró ajeno con indiferencia y despreocupación?

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El ciego

Yumblat, el ciego, nació del seno de su madre con los ojos cerrados. Su madre, que lo amaba, temerosa por el futuro del niño, le enseñó a mirar con sus propios ojos. Ella veía por él, rezaba por él y deseaba por él.

Yumblat se encontraba muy a gusto, pese a ver también con los ojos de su padre; Pensaba como su padre, hablaba como su padre y actuaba como su padre.

El niño crecía sin los sobresaltos de la vida, satisfecho con la protección heredada de sus mayores, una existencia segura, sin los peligros de las novedades.

En la escuela, donde los jóvenes debían ser instruidos para pensar por sí mismos, Yumblat aprendió las enseñanzas de sus maestros, quienes, compadecidos del estudiante ciego, le transmitieron la seguridad de su ciencia. Así pudo interpretar los secretos del universo con la sabiduría de sus docentes.
Yumblat se graduó con calificaciones brillantes. Y, lleno de entusiasmo, salió del seno que lo había protegido para enfrentarse solo y por vez primera con la realidad.

Entonces fue cuando descubrió que estaba completamente ciego. "¡Esto es injusto -gritaba-, después de tantos cuidados no tengo capacidad para ser yo mismo!".

Yumblat permaneció incapacitado para conocer el curso de la vida el resto de sus días, porque nadie tuvo la sabiduría de enseñarle a ver con sus propios ojos.

  

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PARÁBOLAS EN TORNO A LA ORACIÓN 1

 

1. NO TE PIERDAS EN CAVILACIONES (El ciempiés)

-Qué complicación (exclamó el Abad viendo caminar a un ciempiés) y qué maravilla: lo hace tan bien que parece fácil.
De pronto, le vino a la memoria una historieta que había escuchado no sabía dónde:
"El pequeño ciempiés sintió que debía lanzarse a caminar, y preguntó inquieto a su madre:
-Para andar, ¿qué pies debo mover primero: los pares o los impares, los de la derecha o los de la izquierda, los de delante o lo de detrás? ¿O los del centro? ¿Y cómo? ¿Y por qué?
-Cuando quieras andar, hijo mío -le respondió la madre- deja de cavilar y... anda".

2. BUSCA A DIOS "EN PERSONA" (La sed)

Un joven inquieto se presentó a un sacerdote y le dijo:
-'Busco a Dios'.
El reverendo le echó un sermón, que el joven escuchó con paciencia. Acabado el sermón, el joven marchó triste en busca del obispo.
-'Busco a Dios', le dijo llorando al obispo.
Monseñor le leyó una pastoral que acababa de publicar en el boletín de la diócesis y el joven oyó la pastoral con gran cortesía, pero al acabar la lectura se fue angustiado al Papa a pedirle:
-'Busco a Dios'.
Su santidad se dispuso a resumirle su última encíclica, pero el joven rompió en sollozos sin poder contener la angustia.
-'¿Por qué lloras?', Le preguntó el papa totalmente desconcertado.
-'Busco a Dios y me dan palabras' dijo el joven apenas pudo recuperarse.
Aquella noche, el sacerdote, el obispo y el papa tuvieron un mismo sueño. Soñaron que morían de sed y que alguien trataba de aliviarles con un largo discurso sobre el agua.

3. NO OLVIDES QUE DIOS TE NECESITA (Dar)

Aquella tarde, la comunidad monástica hacía, en su oratorio, una plegaria de intercesión. Una tras otra, se escuchaban las oraciones de los monjes: "Señor, te pido", "Señor, te pido", "Señor, te pido". También el Abad hacía su plegaria: "Señor, te pido...". Por fin, todos callaron largamente.

Hasta que de nuevo se dejó oír la voz del Abad: "Ahora, Señor, dinos en qué podemos ayudarte; te escuchamos en silencio".

Al cabo de un rato concluyó: "Gracias, Padre, porque quieres contar con nosotros". Y todos los monjes respondieron al unísono: "Amén".

(Porque habían comprendido que la oración, como el amor, tiene dos tiempos: dar y recibir, y que si falta uno de ellos, se muere.)

 

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PARÁBOLAS EN TORNO A LA ORACIÓN 2

 

Sal de ti mismo
(El "nosotros")

Iba el yo paseándose por la tierra, cuando -de pronto- se le cruzó el tú. El yo experimentó un sobresalto, y al momento se le abrieron los ojos, se despertó su inteligencia, rompió a hablar y dijo: ¡Aaaaah!

Entonces mismo comenzó a amar y supo que el corazón del yo-tú (el "nosotros") era sostenido por Dios.

Todo ocurrió en un instante.

No huyas
(Dentro)

Cierto día llegó al monasterio un joven peregrino a quien habían dicho que el Abad tenía el don de ciencia, de sabiduría y de consejo.

-¿De dónde vienes? -le preguntó amablemente el Abad.

-Del otro extremo del planeta -respondió el joven-; me han dicho que usted me enseñaría dónde está Dios.

-En el otro extremo del planeta, dijo el Abad con una sonrisa acogedora.

Al joven se le cayó el velo de los ojos. Y comprendió que el viaje había merecido la pena.

Arriésgate
(El escultor)

El escultor contemplaba un tronco de madera noble que tenía delante y, entornando los ojos, descubrió en él, como al trasluz, una talla perfecta, y luego otra y otra... en un desfile interminable. No eran seres imaginarios, no; eran reales: estaban allí dentro. Su oficio consistiría en rescatar aquellas criaturas liberándolas de su prisión de madera.

Pero al tomar la gubia se sintió totalmente paralizado. Desde el corazón de aquel tronco, millones de seres levantaban los brazos clamando por su liberación: salvar a uno era abandonar a muchos, pero no elegir era excluir a todos. ¿Y cómo renunciar a salvar a aquella única criatura que le era posible?
...Y sintió un estremecimiento, porque intuyó de pronto que el tronco era su propia vida; las figuras ocultas, los mil posibles modos de vivirla, y que él mismo debía elegir un único destino y tallarlo con sus propias manos.

 

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PARÁBOLAS EN TORNO A LA ORACIÓN 3

 

Ocupa el último lugar
(Sabiduría)

En un encuentro comunitario, el Abad confesó con sencillez a los monjes:

-Cuando yo era adolescente, tenía la ambición de ser el primero en todo: quería ser el más guapo, el más listo, el más alto, el más rico, el más joven, el más bueno, el más sabio.

Pronto descubrí que esta ambición me quitaba la vida, pero no sabía qué hacer, porque veía que no es posible renunciar al ideal sin traicionarse y me parecía que ser el primero era, sin duda, el ideal.

Tardé mucho en comprender que el ideal está en ocupar el último puesto, que es el puesto del servicio y, por lo mismo, del amor. Esto dio un sentido nuevo a mi vida.

Ahora caigo en la cuenta de que pretender el último puesto es demasiado para mí, porque ese sitio se lo ha reservado el Señor, y él no lo cede, aunque sí lo comparte con quien se lo pide. Yo se lo pido, muy consciente de que no lo merezco, y me siento feliz. ?Ahora, vivo!

 

Recuerda que Dios es humilde
(Callar)

-Soy lo más importante -dijo el fuego-; sin mí, todos morirían de frío.

-Lo siento -intervino el agua-, pero lo más importante soy yo; sin mí todos moriría de sed.

-No lo diréis en serio -replicó el aire-: ? o es que pretendéis compararos conmigo? Sin mí todos morirían asfixiados; más aún, ni siquiera podrían nacer.

Entonces vieron que Dios pasaba en silencio por aquel lugar.

Y desde aquel momento, ni el agua, ni el fuego ni el aire han vuelto a pronunciar una palabra.

 

Disponte a dar la vida
(El profeta)

Hubo un hombre que no sabía odiar. Se dedicaba a hacer el bien a todos.

Su conducta se hizo primero extraña, luego escandalosa, por último insoportable.

Una tarde apareció colgado entre el cielo y la tierra. No tenía figura humana.

La gente comentó:

-Pobrecillo, con lo bueno que era.

y todos experimentaron una extraña sensación de alivio.

(No todos los "profetas" incómodos son verdaderos, pero ¿hay algún profeta verdadero que no sea incómodo?).

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PARÁBOLAS EN TORNO A LA ORACIÓN 4

Escucha
(La esponja)

El Abad había dicho a los monjes:

-Para recibir la Palabra de Dios hay que escucharla. Y escuchar no es lo mismo que oír, ni siquiera, que oír con atención, es mucho más.

Aquella noche un joven novicio se acercó al Abad a rogarle que le explicara la lección.

El Abad tomó una esponja seca y dejó caer sobre ella una gota de agua.

-?Comprendes ahora?

-Creo que sí -respondió el novicio.

-Cuando alguien se hace todo oídos para acoger al otro que es todo palabra, entonces, y sólo entonces, se produce la verdadera escucha. Pero esto es un camino sin fin.

Al despedir al novicio, dijo todavía: -Solo existe un "escuchador" perfecto: Dios.

Di "Aquí estoy"
(Ecce)

En cierta ocasión un joven novicio preguntó al Abad si había posibilidad de conocer a Jesucristo por dentro. El Abad se limitó a abrir la Biblia delante de él.

-¿No es demasiado? -preguntó tímidamente el joven al ver un libro tan voluminoso.

El Abad bajó los ojos e invitó al joven a leer en el libro precisamente lo que estaba señalando con el dedo.

El novicio leyó el pasaje latino de Hebreos 10, 5: "Al entrar en el mundo dijo: 'Ecce' [Aquí estoy], Padre, para cumplir tu voluntad".

-No, no -sonrió el Abad-; basta con la primera palabra: "Ecce". Recuérdala bien: es breve, se lee lo mismo hacia delante y hacia atrás, pero, sobre todo, es un pozo cuya hondura no se puede medir.

 

SER HUMILDE

Caminaba con mi padre cuando él se detuvo en una curva y después de un pequeño silencio me preguntó:

Además del cantar de los pájaros, ¿escuchas alguna cosa más?

Agudicé mis oídos y algunos segundos después le respondí:

Estoy escuchando el ruido de una carreta.

Eso es -dijo mi padre-. Es una carreta vacía.

Pregunté a mi padre: ¿Cómo sabes que es una carreta vacía, si aún no la vemos?
Entonces mi padre respondió:

Es muy fácil saber cuándo una carreta está vacía, por causa del ruido. Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace.

Me convertí en adulto y hasta hoy cuando veo a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de todos, siendo inoportuna o violenta, presumiendo de lo que tiene, sintiéndose prepotente y haciendo de menos a la gente, tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo:

"Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace"

La humildad consiste en callar nuestras virtudes y permitirle a los demás descubrirlas.
Y recuerden que existen personas tan pobres que lo único que tienen es dinero.
Y nadie está mas vacío que aquel que está lleno de sí mismo.

 

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PARÁBOLAS EN TORNO A LA ORACIÓN 5

No multipliques las palabras
(Oh)

El Abad había pasado la tarde con los novicios.

Antes de retirarse a su celda, les dijo deteniendo el paso un momento:

-Ahora vamos a rezar. Cada uno de vosotros hará una oración que tenga como máximo una palabra. Luego, escucharemos el silencio.

Los novicios comenzaron a orar:

-Oh –Señor –Dios –Padre –Luz –Fuego –Amor –Justicia –Fuente –Alegría -Paz

(Y se hizo un largo silencio).

-Amén -concluyó el Abad, fiel a la consigna que él mismo había dado.

Antes de despedirse, uno de los novicios preguntó ingenuamente al Abad:

-¿Cuál es la mejor de todas estas plegarias?

-Todas -respondió el Abad-, porque todas tienen raíz, y la raíz es la misma.

-Pero, ¿y si tuviera que elegir una?

-Hoy me quedaría con la primera ("?Oh!"). En dos letras -¡y una de ellas muda!- expresa más de lo que podríamos pensar.

Y haciendo un gesto amable de despedida, terminó: -Sólo la supera el silencio.

 

Contempla
(El cirio)

Los novicios rogaron al Abad que les revelara el secreto de la sabiduría.

-No lo tengo -les contestó el Abad.

-Entonces -replicaron desalentados los novicios-, ¿dónde podríamos alcanzarlo?

-El secreto de la sabiduría -sonrió el Abad- no se alcanza, se recibe.

-Enséñanos a recibirlo -replicaron ellos con insistencia.

-Cuando se hayan echado las tinieblas, id al lugar de la reunión y allí encontraréis un libro que os descubrirá lo que buscáis. Leedlo hasta el fin. Entretanto, no hagáis más preguntas.

Fueron adonde les había dicho el Abad, pero en el lugar de la reunión no había más "libro" que un pequeño cirio encendido. Allí estuvieron hasta que se consumió del todo.

-¿Qué leísteis? -les preguntó el Abad al día siguiente:

Los novicios fueron diciendo:

-El cirio se consume.

-Sólo para dar luz.

-Y calor.

-Silenciosamente.
-No deja cenizas.

-Persevera hasta el fin.

-Os dejáis lo más importante -observó muy serio el Abad.

-¿Qué es? -preguntaron todos al unísono.

El Abad abrió lentamente la puerta y se marchó.

("En la búsqueda de Dios nadie puede suplirnos", había dicho el Abad muchas veces.

91

 

Volemos mas alto

 

Enseguida después de la 2a Guerra Mundial, un joven piloto inglés probaba un frágil avión monomotor en una peligrosa aventura alrededor del mundo.

Poco después de despegar de uno de los pequeños e improvisados aeródromos de la India, oyó un ruido extraño que venía de atrás de su asiento y sé dic cuenta que había una rata a bordo y que si roía la cobertura de lona, podía destruir su frágil avión.

Podía volver al aeropuerto para librarse de su incómodo, peligroso e inesperado pasajero. De repente recordó que las ratas no resisten las grandes alturas.

Volando cada vez más alto, poco a poco cesaron los ruidos que ponían en peligro su viaje.

MORALEJA

Si amenazan destruirte por envidia, calumnia o mal edicencia,
VUELA MÁS ALTO

Si te criticaran,
VUELA MÁS ALTO

Si te hicieran alguna injusticia,
VUELA MÁS Y MÁS... ALTO

ACUERDATE, LAS RATAS NO RESISTEN LAS GRANDES ALTURAS...

Deseo que hoy y siempre tengas el coraje de levantar vuelo y volar siempre alto, muy alto, con la cabeza en las nubes y los pies bien fijos en el suelo...

Deseo también que cuando estés volando sepas mirar para abajo y ver que existen criaturas mucho más pequeñas que TÚ y cuán grande e importante eres delante de ellas, y que en esa misma proporción, también mires para arriba y veas cómo es de grandioso el cielo que te cubre y percibas el tamaño de tu pequeñez frente al universo...

92

 

Besitos


La historia cuenta que hace algún tiempo un hombre castigó a sus hijita de 5 años por desperdiciar un rollo de papel dorado para envolver regalos.

Estaban apretados de dinero y se molestó mucho cuando la niña pegó todo el papel dorado en una cajita que puso debajo del árbol de Navidad.
Sin embargo, la mañana de Navidad, la niña le trajo la cajita envuelta con el papel dorado a su papá: "esto es para ti papá".
El papá se sintió avergonzado por haberse molestado tanto la noche anterior, pero su molestia resurgió de nuevo cuando comprobó que la caja estaba vacía y le dijo en tono molesto: "¿que no sabe usted señorita que cuando uno dá un regalo debe haber algo dentro del paquete? ". La niña volteó a verlo con lágrimas en sus ojitos y le dice:
" Pero papi, no está vacía. Le puse besitos hasta que se llenó ".

El papá estaba conmovido, cayó de rodillas, abrazó a su hijita y pidió que le perdonara su desconsiderado coraje.

Un tiempo después, un accidente tomó la vida de la niña, se dice que el papá conservó la cajita dorada junto a su cama por el resto de su vida.
Cuando se sentía sólo y desanimado, metía su mano en la cajita dorada y sacaba un besito imaginario de ella.

 

93

LA TIENDA DE MASCOTAS

El dueño de una tienda estaba colocando un anuncio en la puerta que

decía:

"Cachorritos en venta".

Esa clase de anuncios siempre atraen a los niños, y pronto un niñito

apareció en la tienda preguntando:

"¿Cuál es el precio de los perritos?"

El dueño contestó: "Entre $30 y $50". El niñito metió la mano en su

bolsillo y sacó unas monedas:

"Sólo tengo $2.37... ¿puedo verlos?". El hombre sonrió y silbó. De la

trastienda salió su perra corriendo seguida por cinco perritos.

Uno de los perritos estaba quedándose considerablemente atrás.

El niñito inmediatamente señaló al perrito rezagado que cojeaba.

"¿Qué le pasa a ése perrito?", preguntó.

El hombre le explicó que cuando el perrito nació, el veterinario le dijo

que tenía una cadera defectuosa y que cojearía por el resto de su vida.

El niñito se emocionó mucho y exclamó: "¡Ese es el perrito que yo quiero

comprar!". Y el hombre replicó:

"No, tú no vas a comprar ese cachorro, si tú realmente lo quieres, yo te

lo regalo".

Y el niñito se disgustó, y mirando directo a los ojos del hombre le dijo:

"Yo no quiero que usted me lo regale. El vale tanto como los otros

perritos y yo le pagaré el precio completo.

De hecho, le voy a dar mis $2.37 ahora y 50 centavos cada mes hasta que

Lo haya pagado completo".

El hombre contestó: "Tú en verdad no querrás comprar ese perrito, hijo.

El nunca será capaz de correr, saltar y jugar como los otros perritos".

El niñito se agachó y se levantó la pierna de su pantalón para mostrar su

pierna izquierda, cruelmente retorcida e inutilizada, soportada por un gran

aparato de metal. Miró de nuevo al hombre y le dijo:

"Bueno, yo no puedo correr muy bien tampoco, y el perrito necesitará a

alguien que lo entienda".

El hombre estaba ahora mordiéndose el labio, y sus ojos se llenaron de

lágrimas... sonrió y dijo:

"Hijo, sólo espero y rezo para que cada uno de estos cachorritos tenga un

dueño como tú".

En la vida no importa quién eres, sino que alguien te aprecie por lo que

eres,y te acepte y te ame incondicionalmente.

Un verdadero amigo es aquél que llega cuando el resto del mundo se ha

ido.

 

94

EL NIÑO QUE QUERÍA HABLAR CON DIOS

Y USTEDES?.......... CONOCEN A DIOS?

Un niño pequeño quería conocer a Dios. Sabía que era un largo viaje hasta donde Dios vive, así que empacó su maleta con unos pastelillos y unos refrescos y empezó su jornada. Cuando había caminado como tres cuadras, se encontró con una mujer anciana. Ella estaba sentada en el parque, solamente ahí parada contemplando algunas palomas. El niño se sentó junto a ella y abrió su maleta. Estaba a punto de beber su refresco, cuando notó que la anciana parecía hambrienta, así que le ofreció un pastelillo. Agradecida aceptó el pastelillo y sonrió al niño. Su sonrisa era muy bella, tanto que el niño quería verla de nuevo, así que le ofreció uno de sus refrescos.

Nuevamente ella le sonrió! El niño estaba encantado! Se quedó toda la tarde sonriendo y comiendo, pero ninguno de los dos dijo nunca una sola palabra.

Mientras oscurecía el niño se percató de lo cansado que estaba, se levantó para irse, pero antes de seguir sobre sus pasos, dio vuelta atrás, corrió hacia la anciana y le dio un abrazo. Ella después de abrazarlo le dio la más grande sonrisa de su vida. Cuando el niño llegó a su casa, abrió la puerta... su madre estaba sorprendida por la cara de felicidad.

Entonces le preguntó: "Hijo, que hiciste hoy que te hizo tan feliz?"

El niño contestó: "Hoy almorcé con Dios"...

Y antes de que su madre contestara algo, añadió:

"Y sabes qué? ... Tiene la sonrisa mas grande y hermosa que he visto!"

Mientras tanto, la anciana, también radiante de felicidad, regresó a su casa.

Su hijo se quedó sorprendido por la expresión de paz en su rostro, y preguntó:

Mamá, qué hiciste hoy que te ha puesto tan feliz?"

La anciana contestó: "Comí pastelillos con Dios en el parque!" ... Y antes de que su hijo le respondiera, añadió: " Y sabes? Es más joven de lo que pensaba!"

Muy seguido, no le damos importancia al poder del abrazo, la palmada en la espalda, una sonrisa, una palabra de aliento, un oído que te escucha, un cumplido honesto, o el acto más pequeño de preocupación... todos esos detalles que tienen el potencial de cambiar la vida, o darle un gran giro.

Las personas llegan a nuestras vidas por una razón, ya sea por una temporada o por toda una vida... Recíbelos a todos por igual!

Y si lo deseas, envía este mensaje a personas que han tocado tu vida en una forma u otra forma, en una parte de tu existencia o en tu vida entera.

Sean familiares, amigos de la infancia, amigos de siempre, compañeros de trabajo, o personas con las cuales tienes contacto, aunque tal vez no frecuente.

Déjales saber qué importantes son para ti ... así como tú lo eres para mí ... y almuerza con Dios de vez en cuando.

 

95

  

GENEROSIDAD

Dos hombres, ambos muy enfermos, ocupaban la misma habitación de un hospital.

A uno se le permitía sentarse en su cama cada tarde, durante una hora, para ayudarle a drenar el líquido de sus pulmones.

Su cama daba a la única ventana de la habitación.

El otro hombre tenía que estar todo el tiempo boca arriba. Los dos

charlaban durante horas.

Hablaban de sus mujeres y sus familias, sus hogares, sus trabajos, su estancia en el servicio militar, donde habían estado de vacaciones. Y cada tarde, cuando el hombre de la cama junto a la ventana podía sentarse, pasaba el tiempo describiendo a su vecino todas las cosas que podía ver desde la ventana.
El hombre de la otra cama empezó a desear que llegaran esas horas, en que su mundo se ensanchaba y cobraba vida con todas las actividades y colores del mundo exterior.

La ventana daba a un parque con un precioso lago. Patos y cisnes jugaban en el agua, mientras los niños lo hacían con sus cometas.

Los jóvenes enamorados paseaban de la mano, entre flores de todos los colores del arco iris. Grandes árboles adornaban el paisaje, y se podía ver en la distancia una bella vista de la línea de la ciudad. Según el hombre de la ventana describía todo esto con detalle exquisito, el del otro lado de la habitación cerraba los ojos e imaginaba la idílica escena.

Una tarde calurosa, el hombre de la ventana describió un desfile que estaba pasando. Aunque el otro hombre no podía oír a la banda, podía verlo, con los ojos de su mente, exactamente como lo describía el hombre de la ventana con sus mágicas palabras.

Pasaron días y semanas. Una mañana, la enfermera de día entró con el agua para bañarles, encontrándose el cuerpo sin vida del hombre de la ventana, que había muerto plácidamente mientras dormía.

Se llenó de pesar y llamó a los ayudantes del hospital, para llevarse el cuerpo.
Tan pronto como lo considero apropiado, el otro hombre pidió ser trasladado a la cama al lado de la ventana.

La enfermera le cambió encantada y, tras asegurarse de que estaba cómodo, salió de la habitación.

Lentamente, y con dificultad, el hombre se irguió sobre el codo, para lanzar su primera mirada al mundo exterior; por fin tendría la alegría de verlo el mismo. Se esforzó para girarse despacio y mirar por la ventana al lado de la cama... y se encontró con una pared blanca. El hombre preguntó a la enfermera que podría haber motivado a su compañero muerto para describir cosas tan maravillosas a través de la ventana.
La enfermera le dijo que el hombre era ciego y que no habría podido ver ni la pared, y le indicó:

"Quizás solo quería animarle a usted".

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DILEMA

Estás conduciendo tu coche en una noche de tormenta terrible.

Pasas por una parada, y ves a tres personas esperando al Autobús:

1. Una anciana que parece a punto de morir.
2. Un viejo amigo que te salvó la vida una vez.
3. El hombre perfecto o la mujer de tus sueños.
¿A cuál llevarías en el coche, habida cuenta que sólo puedes llevar a un pasajero en tu coche?

Piensa antes de seguir leyendo.

Piensa...

Piensa...

Este es un dilema ético-moral que una vez se utilizó en una entrevista de trabajo.
Podrías llevar a la anciana, porque va a morir, por lo tanto deberías salvarla primero; o podrías llevar al amigo, ya que él te salvó la vida una vez, y esta sería la oportunidad perfecta de devolverle el favor.
Sin embargo, tal vez nunca vuelvas a encontrar al amante perfecto de tus sueños...

Piensa antes de seguir leyendo...

Piensa...

Piensa...

El aspirante que fue contratado (de entre 200 aspirantes) no dudó al dar su respuesta.
Me encantó, y espero poder utilizarlo alguna vez en alguna entrevista.
¿QUÉ DIJO? Simplemente contestó:
"Le daría las llaves del coche a mi amigo, y le dejaría que llevara a la anciana al hospital.
Yo me quedaría y esperaría al autobús con la mujer de mis sueños."

Debemos superar las aparentes limitaciones que nos plantean los problemas, y aprender a pensar creativamente.

 

97

EL GLOBO SOÑADOR

HABÍA UNA VEZ UNOS GLOBOS QUE SOÑABAN CON VOLAR.

COMO TODOS LOS GLOBOS, AL PRINCIPIO TENÍAN LAS PAREDES PEGADAS UNAS CONTRA OTRAS.

LES PARECÍA QUE LO SUYO ERA LLENARSE Y VOLAR.

ESO LES ATRAÍA ENORMEMENTE.

EMPEZARON A OBSERVAR, A PREGUNTAR COMO SE HACIA, NADIE SABIA EXPLICARLES.

PERO UN DIA, VIERON A UNOS NIÑOS JUGAR; INFLABAN UN GLOBO Y LO ECHABAN A VOLAR, ERA GRANDE Y HERMOSO, Y OBSERVARON COMO SE ELEVO ALTO, MUY ALTO.

SE PUSIERON A HACER LO MISMO, A INFLARSE, ESO LES PRODUCIA UNA NUEVA SENSACIÓN: EMPEZABAN A SER GLOBO.

SI NO SE HINCHABAN NO SUBIRÍAN, Y LO SUYO ERA SUBIR, Y SUBIR... CONFORME SE ELEVABAN DISFRUTABAN DE LA LIBERTAD Y SE MOVÍAN MAJESTUOSOS, COMO DOMINANDO EL ESPACIO, IBAN JUNTOS Y CONTENTOS, SABOREANDO SU TRIUNFO COLECTIVO.

A UNO DE ELLOS LE ENTRO LA TENTACIÓN DE SER MÁS GRANDE Y SUBIR MAS QUE LOS OTROS.

Y SIN DECIR NADA COMENZÓ A INFLARSE MAS Y MÁS. SE CREÍA EL CAMPEÓN Y SE REÍA DE SUS COMPAÑEROS.

LOS OTROS, AL VER QUE SE SEPARABA, LE GRITARON MUY PREOCUPADOS.

ÉL SOLTÓ UNA ENORME RISOTADA, Y TRAS ELLA, SONÓ UN GOLPE SECO Y...

"POM"

EL COMPAÑERO GLOBO EXPLOTO Y SE DESHIZO.

LOS OTROS, LLENOS DE PENA SE COMPROMETIERON, A SEGUIR UNIDOS Y NO ASPIRAR A MAS DE LO QUE PODÍAN.

 

98

LA TIENDA DEL CIELO

 

HACE MUCHO TIEMPO, CAMINABA POR EL SENDERO DE LA VIDA, Y ENCONTRÉ UN LETRERO QUE DECÍA:

" LA TIENDA DEL CIELO"

ME ACERQUE Y LA PUERTA SE ABRIÓ LENTAMENTE, CUANDO ME DI CUENTA, YO, YA ESTABA DENTRO.

VI MUCHOS ÁNGELES PARADOS EN TODAS PARTES, UNO DE ELLOS ME ENTREGO UNAS CANASTA, Y ME DIJO:

COMPRA CON CUIDADO, TODO LO QUE UN CRISTIANO NECESITA, ESTA EN LA TIENDA.

PRIMERO COMPRE PACIENCIA, EL AMOR ESTABA EN LA MISMA FILA, MAS ABAJO HABÍA COMPRENSIÓN QUE SE NECESITA POR DONDE UNO VAYA, COMPRE DOS CAJAS DE SABIDURÍA Y DOS BOLSAS DE FE, ME ENCANTO EL PAQUETE DE PERDÓN.

ME DETUVE PARA COMPRAR FUERZA Y CORAJE PARA AYUDARME EN ESTA CARRERA QUE ES LA VIDA. YA CASI TENIA LISTA LA CANASTA CUANDO RECORDÉ QUE NECESITABA GRACIA Y QUE NO PODÍA OLVIDAR LA SALVACIÓN, QUE LA OFRECÍAN GRATIS. ENTONCES TOME BASTANTE PARA SALVARME Y SALVARTE A TI.

CAMINE HACIA EL CAJERO, PARA PAGAR LA CUENTA, PUES CREI QUE YA TENIA TODO LO QUE EL CRISTIANO NECESITA. PERO CUANDO IBA A LLEGAR A LA CAJA VI LA ORACIÓN Y LA PUSE EN MI CANASTA REPLETA PORQUE SABIA QUE CUANDO SALIERA, LA IBA A USAR... LA PAZ Y LA FELICIDAD ESTABAN EN LOS ESTANTES PEQUEÑOS, AL LADO DE LA CAJA Y APROVECHE PARA TOMARLAS.

LA ALEGRÍA COLGABA DEL TECHO Y ARRANQUE UNA PARA MÍ, AL FIN LLEGUE AL CAJERO Y LE PREGUNTE:

¿CUÁNTO LE DEBO?

ÉL SONRIÓ Y ME CONTESTO: "LLEVA TU CANASTA A DONDE VAYAS".

SI ¿PERO CUANTO LE DEBO? , LE REPLIQUE

EL OTRA VEZ ME SONRIÓ Y ME DIJO:

NO TE PREOCUPES JESÚS PAGO TU DEUDA HACE MUCHO TIEMPO

99

El libro de tu vida cada fin de año

Hoy cierras un volumen mas de la historia de tu vida, cuando comenzaste este libro todo era tuyo, te lo puso Dios en las manos; podías hacer de el lo que quisieras: Un poema, una pesadilla, una blasfemia, un sistema, una oración.

Podías, hoy ya no puedes, no es tuyo, ya lo has escrito, ahora es de Dios, te lo va a leer todo el mismo día que te mueras con todos los detalles ya no puedes corregirlo, ha pasado al dominio de la eternidad.

Piensa por unos momentos en esta ultima noche del año, toma tu viejo libro, y hojéalo despacio, deja pasar sus paginas por tus manos, y por tu conciencia, ten el gusto de verte a ti mismo, lee todo, repite aquellas paginas de tu vida en las que pusiste mejor estilo.

No olvides que uno de los mejores maestros eres tu mismo, lee también aquellas paginas que nunca quisieras haberlas escrito, no... no intentes arrancarlas, es inútil, ten valor para leerlas, son tuyas no puedes arrancarlas pero puedes anularlas, cuando escribas tu libro siguiente, si lo haces, Dios pasara estas de corrida cuando te lea tu libro en tu quinto día.

Lee tu libro viejo en la ultima noche del año, hay en él, trozos enteros de ti mismo, es un drama apasionante en el que el primer personaje, eres tú en escena con Dios, con tú familia, con tu trabajo, con la sociedad, tú lo has escrito con el instrumento asombroso de tu libre albedrío sobre la superficie inmensa y movediza del mundo.

Es un libro misterioso que, en su mayor parte, la más interesante no puede leerlo nadie mas que Dios y tu. Si tienes ganas de besarlo, bésalo; si tienes ganas de llorar, llora fuerte sobre tu libro viejo en esta ultima noche del año.

Pero sobre todo, reza sobre tu libro viejo, tómalo en tus manos, levántalo hacia el cielo, y dile a Dios dos palabras:

¡ Gracias ! ¡ Perdón !

Y después daselo a Cristo.

No importa como esta, aunque tengas paginas negras, Cristo sabe perdonar, esta noche te ha de dar Dios otro libro completamente blanco y nuevo, es tuyo, vas a poder escribir en él lo que quieras.

Pon el nombre Dios en la primera pagina, después dile que no te deje solo, dile que te tenga siempre de la mano y del corazón.

100

ENTREVISTA A DIOS

 

Con mi título de periodista recién obtenido, decidí realizar una gran entrevista, y mi deseo fue concedido, permitiéndoseme una reunión con Dios.

—Pasa, me dijo Dios. ¿Así que quieres entrevistarme?

—Bueno, le contesté, si tienes tiempo...

Se sonríe por entre la barba y dice:

—Mi tiempo se llama Eternidad y alcanza para todo;

¿qué preguntas quieres hacerme?

—Ninguna nueva, ni difícil para Ti: ¿Qué es lo que más te sorprende de los hombres?
—Que se aburren de ser niños, apurados por crecer, y luego suspiran por regresar a ser niños.

Que primero pierden la salud para tener dinero y enseguida pierden el dinero para recuperar la salud.

Que por pensar ansiosamente en el futuro, descuidan su hora actual, con lo que no viven el presente ni el futuro.

Que viven como si no fueran a morirse, y se mueren como si no hubieran vivido. Y pensar que Yo...

Con los ojos llenos de lágrimas y la voz entrecortada, dejó de hablar. Sus manos toman fuertemente las mías y seguimos en silencio. Después de un largo tiempo, y para cortar el clima, le dije:

—¿Me dejas hacerte otra pregunta?

No me respondió con palabras, sino sólo con la ternura de su mirada.

—Como Padre, ¿qué es lo que le pedirías a tus hijos?

—Que aprendan que no pueden hacer que alguien los ame. Lo que sí pueden hacer es dejarse amar.
Que aprendan que lleva años construir una confianza y sólo segundos destruirla.

Que lo más valioso no es lo que tienen en sus vidas, sino a quien tienen sus vidas.

Que aprendan que no es bueno compararse con los demás, pues siempre habrá alguien mejor o peor que ellos.

Que rico no es el que más tiene, sino el que menos necesita.

Que aprendan que deben controlar sus actitudes, o sus actitudes los controlarán.

Que bastan unos pocos segundos para construir heridas profundas en las personas que amamos, y que pueden tardar muchos años en ser sanadas.

Que aprendan que perdonar se aprende practicando.

Que hay gente que los quiere mucho, pero que simplemente no sabe cómo demostrarlo

Que aprendan que el dinero lo compra todo menos la felicidad.

Que a veces cuando están molestos tienen derecho a estarlo, pero eso no les da derecho a molestar a los que los rodean.

Que los grandes sueños no requieren de grandes alas, sino de un tren de aterrizaje para lograrlos.

Que los amigos de verdad son tan escasos, que quien ha encontrado uno, ha encontrado un verdadero tesoro.

Que no siempre es suficiente ser perdonado por otros; algunas veces deben perdonarse a sí mismos.

Que aprendan que son dueños de lo que callan y esclavos de lo que dicen.

Que de lo que siembran, cosechan. Si siembran chismes, cosecharán intrigas; si siembran amor, cosecharán felicidad.

Que aprendan que la verdadera felicidad no es lograr sus metas, sino aprender a ser feliz con lo que tienen.

Que a pesar de que piensen que no tienen nada más que dar, cuando un amigo llora con ellos, encuentra la fortaleza para vencer sus dolores.

Que retener a la fuerza a las personas que aman, las aleja más rápidamente de ellos; y el dejarlas ir, las deja para siempre a su lado.

Que aprendan que amar y querer no son sinónimos sino antónimos; el querer lo exige todo, el amar lo entrega todo.

Que nunca harán nada tan grande para que Dios los ame más, ni nada tan malo para que los ame menos. Simplemente los amo, a pesar de sus conductas.

Que aprendan que la distancia más lejos que pueden estar de Mí es la distancia de una simple oración...

Y así, en un encuentro profundo, continuamos en silencio.

101

Saber orar

Cuentan que un humilde zapatero tenía la costumbre de hacer siempre sus oraciones en la mañana, al mediodía y en la tarde. Se servía de un libro de plegarias porque no se sentía capaz de dirigirse al Creador con sus pobres palabras.

Un día, se sintió muy mal porque, estando de viaje, olvidó su libro. Nuestro buen zapatero le dijo entonces a Dios: "Perdóname, Dios mío, porque necesito orar y no sé cómo. Ahora bien, ya que Tú eres un Padre de amor voy a recitar varias veces el alfabeto desde la A hasta la Z, y Tú que eres sabio y bueno podrás juntar las letras y sabrás qué es lo que yo te quiero decir".

La historia dice que ese día Dios reunió a sus ángeles en el cielo y les dijo conmovido que esa era la más sincera y la más bella de las oraciones que le habían hecho en mucho tiempo. Una oración con las cualidades de la plegaria que hace milagros, cierra heridas, ilumina, fortalece y acerca los corazones, es decir, una plegaria humilde, confiada, sincera y amorosa.

¡Cuánta necesidad tenemos de estas oraciones! Todos debemos aprender a orar con el corazón, a alabar, a bendecir, a perdonar, a agradecer. Y, claro, a tener bien presente que la oración se ve en la acción, en los buenos frutos y en un compromiso por la justicia y por la paz. En efecto, actuar sin orar es desgastarse y orar sin actuar es engañarse.

Para aprender a orar no hace falta aprenderse o inventar complicadas fórmulas. Si comenzamos por meditar el Padre Nuestro y hacer un pequeño propósito, no sólo estaremos haciendo oración, sino que cada día daremos un paso más para vivir como verdaderos hijos de Dios:

- Di Padre. Si cada día te portas como hijo y tratas a los demás como hermanos.

- Di Nuestro. Si no te aíslas con tu egoísmo.

- Di que estás en los cielos. Cuando seas espiritual y no pienses sólo en lo material.

- Di santificado sea tu nombre. Si amas a Dios con todo el corazón, con toda el alma y con todas tus fuerzas.

- Di venga a nosotros tu reino. Si de verdad Dios es tu rey y trabajas para que Él reine en todas partes.

- Di hágase tu voluntad. Si la aceptas y no quieres que sólo se haga la tuya.

- Di danos hoy nuestro pan. Si sabes compartir con los pobres y con los que sufren.

- Di perdona nuestras ofensas. Si quieres cambiar y perdonar de corazón.

- Di no nos dejes caer en tentación. Si de verdad estás decidido a alejarte del mal.

- Di líbranos del mal. Si tu compromiso es por el bien.

 

102

DIJO UN SOLDADO….

Dijo un soldado a su teniente:

- Mi amigo no ha regresado del campo de batalla, señor. Solicito permiso para ir a buscarlo.

- Permiso denegado - replicó el oficial. - No quiero que arriesgue usted su vida por un hombre que probablemente ha muerto.

- Haciendo caso omiso de la prohibición, el soldado salió, y una hora más tarde regreso mortalmente herido, transportando el cadáver de su amigo.

- El oficial estaba furioso: - ¡Ya le dije yo que había muerto!

Dígame..... ¿Merecía la pena ir allí para traer un cadáver?

Cuando lo encontré, todavía estaba vivo y pudo decirme:

¡ESTABA SEGURO QUE VENDRÍAS! YA QUE UN AMIGO ES AQUEL QUE SE QUEDA CUANDO TODO EL MUNDO SE HA IDO.

 

103

 

JESUS TE ABRASA

 

Había una pareja atea que tenia una hija. La pareja, nunca le había dicho nada a su hija sobre Dios. Una noche, cuando la nena tenía 5 años, sus padres pelearon y el padre le disparo a la madre, y luego se suicido. La nena lo vio todo! Fue llevada a un hogar adoptivo. Su madre adoptiva era cristiana y la llevaba a la Iglesia. En el primer día de la escuela dominical, la madre le dijo a la maestra que la nena nunca había escuchado de Jesús, y que tuviera paciencia con ella. La maestra mostró una foto de Jesús y dijo: Alguien sabe quien es Él? Y la nenita dijo: Yo sé! Ese es el hombre que me estaba abrazando la noche que mis padres murieron".

104

 

¿QUIÉN EMPACA TU PARACAÍDAS?

Charles Plumb era piloto de un bombardero en la guerra de Vietnam. Después de

Muchas misiones de combate, su avión fue derribado por un misil.

Plumb se lanzó en paracaídas, fue capturado y pasó seis años en una prisión

Norvietnamita. A su regreso a los Estados Unidos, daba conferencias relatando

Su odisea, y lo que aprendió en la prisión. Un día estaba en un restaurante y

Un hombre lo saludó: "Hola, usted es Charles Plumb, era piloto en Vietnam y lo

Derribaron, verdad? ¿Y usted, como sabe eso? Le preguntó Plumb. "Porque yo

Empacaba su paracaídas. ¿Parece que le funcionó bien, verdad?"

Plumb casi se ahogó de sorpresa y gratitud. "Claro que funcionó, si no hubiera

Funcionado, hoy yo no estaría aquí." Plumb no pudo dormir esa noche,

Preguntándose: "¿Cuántas veces lo vi. en el portaaviones?, y no le dije ni los

Buenos días, porque yo era un arrogante piloto y el era un humilde marinero."

Pensó también en las horas que ese marinero pasaba en las entrañas del barco

Enrollando los hilos de seda de cada paracaídas, teniendo en sus manos la vida

De alguien que no conocía.

Ahora, Plumb comienza sus conferencias preguntándole a su audiencia, "¿Quien

Empacó hoy tu paracaídas?"

REFLEXION:

Todos tenemos a alguien cuyo trabajo es importante para que nosotros podamos

Salir adelante. A veces, en los desafíos que la vida nos lanza a diario,

Perdemos de vista lo que es verdaderamente importante. Dejamos de saludar, de

Dar las gracias, de felicitar a alguien o aunque sea, decir algo amable solo

Porque si.

Hoy, esta semana, este año, cada día, trata de darte cuenta quien empaca tú

Paracaídas, y agrádeselo. Aunque no tengas nada importante que decir, las

Personas alrededor de ti notaran ese gesto, y te lo devolverán empacando tu

Paracaídas con ese amor especial, que puedes llegar a necesitar algún día.

105

PAPÁ ¿CUANTO GANAS POR HORA?

 

Papi ¿Cuanto ganas por hora? Con voz tímida y ojos de admiración, un pequeño recibía así a su padre al término de su trabajo.

El padre dirigió un gesto severo al niño y repuso:

n Mira hijo, esos informes ni tu madre los conoce, no me molestes estoy cansado.

n Pero papá – insistía el pequeño- dime por favor cuanto ganas por hora.

La reacción fue menos severa, el padre solo contesto:

n Ochocientos pesos por hora.

n Papi, ¿me podrías prestar cuatrocientos pesos? - pregunto el pequeño.

El padre, muy enojado y tratando con brusquedad al hijo, le dijo:

n Así que esa es la razón de saber cuanto gano.

n Vete a dormir y no me molestes, ¡muchacho aprovechado!

 

Había caído la noche, el padre había meditado sobre lo sucedido y se sentía culpable:

¡Tal vez su hijo necesitara algo!

En fin como quería descargar su conciencia dolida, se asomo al cuarto del niño, con voz baja pregunto:

n ¿Duermes hijo?

n Dime papá. – respondió el niño

n Aquí tienes el dinero que me pediste -- respondió el padre.

n Gracias papá

Contesto el pequeño y metiendo su manita bajo su almohada, saco unos billetes y dijo:

n Ahora ya complete, papi, ¡tengo ochocientos pesos!

n ¿Me podrías vender una hora de tu tiempo?

 

106

 

¿QUE SIGNIFICA MAMÁ?

 

Cierto día de verano se encontraban padre e hijo sentados en el jardín de su casa disfrutando de un hermoso atardecer, cuando de pronto, el pequeño le pregunto a su papá:

Papá, ¿Qué es una mamá?

Y el papá. Observando los hermosos ojos de su hijo, respondió:

Hijo mío, una mamá es un ser extraordinario que te brinda amor a cambio de una sonrisa y a veces, hasta de un desprecio; porque tiene la virtud de la falta de memoria, jamás recordara tus malas acciones, solo las buenas; recuerda que para una madre no hay hijos malos.

Con sus besos hará que germine y florezca amor en tu corazón; esa hermosa criatura divina tendrá el don de sanarlo todo, ¿recuerdas aquel día que jugando pelota caíste y te raspaste tus rodillas? La primera que corrió a ayudarte fue ella y así será en cada etapa de tu vida.

En cualquier instante, siempre estará apoyándote y disfrutara tus triunfos y victorias; inclusive, en las ocasiones difíciles siempre permanecerá a tu lado y se acercara a ti y te abrasara con esa ternura que solo ella tiene, cualquiera que sea tu edad, te dirá: "ya, ya mi amor no te preocupes, todo se solucionara".

Y no importa todo lo que tenga que hacer; las madres jamás se detienen ante los problemas. Dios les concedió el don de tener la fragilidad de una flor, pero la firmeza de un roble, por lo que siempre se quedara a tu lado hasta que salgas adelante.

Ese ángel maravilloso, pasa su vida luchando incansablemente, para obtener y darte lo que tú deseas, y cuando te sientas solo ella estará a tu lado, llenando los huecos que te dejaron en la vida aquellas falsas amistades.

En donde quiera que te encuentres, ella cuidara de ti, te estará observando y, siempre te recibirá con ternura y los brazos abiertos para refugiarte en ellos. A su lado nunca te sentirás indefenso; ella dará hasta la vida por protegerte.

Tiene la cualidad de curarse sola, de perdonar aquellas cosas que aunque le duelen, su temple le permite olvidar; es sensible, apasionada, soñadora, creativa, optimista, disciplinada, protectora y hasta un poco economista.

Con su canto velara tu sueño, y te proporcionara seguridad, pero antes de dormir juntara tus manitas y unidos le rezaran a Dios "PADRE NUESTRO QUE ESTAS EN EL CIELO,", para que les conserve la dicha de estar unidos.

La madre, hijo, es un ángel que nos envió Dios para hacer mas placentera la vida, e ira siempre adonde tu vayas y vivirá donde tu vivas, pues su imagen permanecerá imborrable en tu corazón.

Interrumpiendo, intempestivamente las palabras de su padre, el niño pregunto:

¿tu mama vive, papá?

¿ves aquella estrella, la más hermosa del firmamento?

Si, papi.

Pues ahí, junto a Dios, vive tu abuelita.

Y el niño sollozando exclamo:

Extraño a mi mami.

En eso llego su madre, abraso a su hijo y el niño estrechando con sus bracitos el cuerpo de su mamá, grito:

¡ mami te quiero mucho !, y en aquel momento comprendió lo valioso que tenia a su lado, lo hermoso y dulce del significado:

 

MAMÁ

107

Reflexión para Fin de Año


En estos últimos momentos del año que hoy termina,
heme aquí, Señor, en el silencio y en recogimiento
para decirte GRACIAS,
para solicitarte AYUDA,
para implorarte PERDÓN.

GRACIAS,

Señor por la paz, por la alegría,
por la unión que los hombres, mis hermanos, me han brindado,
por esos ojos que con ternura y comprensión me miraron.

Por esa mano oportuna que me levantó,
por esos labios cuyas palabras y sonrisa me alentaron,
por esos oídos que me escucharon,
por ese corazón que amistad, cariño y amor me dieron.

Gracias, Señor por el éxito que me estimuló,
por la salud que me sostuvo,
por la comodidad y diversión que me descansaron.

Gracias, señor... me cuesta decírtelo...
por la enfermedad, por el fracaso, por la desilusión,
por el insulto, por el engaño, por la injusticia,
por la soledad, por el fallecimiento del ser querido.

Tú lo sabes, Señor, cuán difícil fue aceptarlo;
quizá estuve al punto de la desesperación,
pero ahora me doy cuenta
que todo esto me acercó más a Ti.

¡Tú sabes lo que hiciste!

Gracias, Señor, sobre todo por la fe
que me has dado en Ti y en los hombres.

Por esa fe que se tambaleó
pero que Tú nunca dejaste de fortalecer
cuando tantas veces encorvado bajo el peso del desánimo
me hizo caminar en el sendero de la verdad
a pesar de la oscuridad.

AYUDA

Te he venido también a implorar
para el año que muy pronto va a comenzar.

Lo que el futuro me deparará, lo desconozco Señor.

Vivir en la incertidumbre, en la duda,
no me gusta, me molesta, me hace sufrir.

Pero sé que Tú siempre me ayudarás.

Yo te puedo dar la espalda. Soy libre.
Tú nunca me la darás. Eres fiel.

Yo sé que me tenderás la mano.
Tú sabes que yo no siempre la tomaré.

Por eso, hoy te pido que me ayudes a ayudarte,
que llenes mi vida de esperanza y generosidad.

No abandones la obra de tus manos. Señor.


PERDÓN

No podría retirarme sin pronunciar
esa palabra que tantas veces,
te debí de haber dicho,
pero que por negligencia y orgullo he callado,
perdón, Señor, por mis errores,
descuidos y olvidos, por mi orgullo y vanidad,
por mi necedad y capricho,
por mi silencio y mi excesiva locuacidad.

Perdón, Señor, por prejuzgar a mis hermanos,
por mi falta de alegría y entusiasmo,
por mi falta de fe y confianza en Ti,
por mi cobardía y mi temor en mi compromiso.

Perdón, porque me han perdonado
y no he sabido perdonar.

Perdón por mi hipocresía y mi doblez,
por esa apariencia que con tanto esmero cuido
pero que en el fondo no es más que engaño a mi mismo.

Perdón por esos labios que no sonrieron,
por esa palabra que callé,
por esa mano que no tendí,
por esa mirada que desvié,
por esos oídos que no presté,
por esa verdad que omití,
por ese corazón que no amó
... por ese Yo que se prefirió.

Señor, no te he dicho todo.

Llena con tu amor mi silencio y cobardía.

GRACIAS por todos los que no te dan gracias.

AYUDA a todos los que imploran tu ayuda.

PERDÓN por todos los que no imploran perdón.

Me has escuchado...ahora, Señor, te escucho...

108

 Diálogo con el PADRE.

Hombre: Padre nuestro que estás en los cielos.

Dios: Sí estoy aquí.

Hombre: Por favor no me interrumpas, estoy rezando.

Dios: Pero tú me llamaste.

Hombre: ¿Llamé? Yo no llamo a nadie, estoy rezando... Padre nuestro que estás en los cielos.

Dios: ¿ves? Lo haces de nuevo.

Hombre: ¿Hago que?

Dios: Llamaste. Tú dijiste: Padre Nuestro que estás en los cielos. Yo te contesté: Estoy aquí ¿Cómo te puedo ayudar?

Hombre: Pero yo no quise decir eso, yo estoy rezando. Rezo el Padre Nuestro todos los días, me siento bien rezando así, es como sí fuese un deber, y no me siento bien hasta cumplirlo.

Dios: Pero ¿cómo puedes decir Padre Nuestro, sin recordar que todos son tus hermanos? ¿Cómo puedes decir que estás en el cielo, sí tú no sabes que el cielo es la paz, que el cielo es el amor a todos?.

Hombre: ¡OH, realmente nunca había pensado en eso!.

Dios: Bien. Prosigue con tú oración.

Hombre: Santificado sea tú nombre.

Dios: Espera ahí. ¿Y que es lo que quieres decir con eso?.

Hombre: Quiero decir, quiero decir. No sé lo que significa. ¿Cómo voy a saberlo yo?. Es parte de la oración, solo eso.

Dios: Santificado significa digno de respeto, Santo, Sagrado.

Hombre: Ahora entendí, pero nunca había pensado en el sentido de esa palabra: SANTIFICADO. Venga a nosotros tú reino. Hágase tú voluntad, así en la tierra como en el cielo

Dios: ¿Estás hablando en serio?.

Hombre: Claro. ¿Por qué no?.

Dios: ¿Qué es lo que tú haces para que eso suceda?.

Hombre: ¿Yo lo que hago?. Nada, es parte de la oración. Además de eso, sería bueno que el Señor tuviese el mismo control que tiene en el cielo, también en la tierra.

Dios: ¿Tengo control sobre ti?.

Hombre: Bueno yo... frecuento la Iglesia.

Dios: No fue eso lo que yo te pregunté. ¿Qué tal el hecho de que tratas a tus hermanos igual que como gastas tu dinero?. Es mucho tiempo el que miras la televisión, las revelaciones por las que corres detrás y el poco tiempo que dedicas a mí.

Hombre: Basta, por favor, para de criticarme.

Dios: Disculpa. Pensé que estabas pidiendo que fuese hecha mí voluntad. Sí eso fuera a suceder, tiene que ser no solo con aquellos que rezan. Más que aceptar mi voluntad, aceptar el frío, el sol, la lluvia, la naturaleza, la comunidad.

Hombre: ¡Es verdad, tienes razón Señor!. Veo que nunca acepto tu voluntad, pues reclamo de todo: Si mandas lluvia, pido sol, si mandas sol, te reclamo por el calor. Sí mandas frío, continúo reclamando. Sí estoy enfermo, pido salud, pero no cuido de ella. Dejo de alimentarme o como de más.

Dios: ¡Muy bueno es reconocer todo eso!. Vamos a trabajar juntos tú y yo, pero mira: vamos a tener victorias y derrotas. ¡Me está gustando mucho tu nueva actitud!.

Hombre: Escucha Señor, preciso terminar ahora. Esta oración está demorando mucho más de lo que acostumbra ser Voy a continuar: El pan nuestro de cada día dánoslo hoy.

Dios: Para ahí, ¿tú me estás pidiendo pan material?. No solo de pan vive el hombre, vive mucho más de mí palabra. Cuando me pidas pan, recuerda a aquellos que no conocen el pan. Puedes pedirme lo que quieras, mientras me veas como un padre amoroso. Estoy interesado en la próxima parte de tú oración, Continúa.

Hombre: Perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a aquellos que nos han ofendido.

Dios: ¿Y tu hermano desesperado?.

Hombre: ¿Está viendo?. Mire Señor: Usted ya me criticó varias veces, que no era verdad lo que decía, que no entiendo, ahora no consigo perdonar. Preciso vengarme.

Dios: Entonces ¿y tu oración? ¿Qué quiere decir tu oración?. Tú me llamaste, yo estoy aquí, quiero que salgas de aquí transfigurado. Me gusta mucho que tu seas honesto porque no es bueno cargar con el peso de la ira dentro de ti ¿no crees?.

Hombre: Encuentro que me iría mejor si me vengase.

Dios: No, no, no; va a ser mucho peor. La venganza no es tan dulce como parece. Piensa en la tristeza que me causaría, piensa en tu tristeza de ahora, piensa en tu tristeza y soledad del después. Es preciso cambiar todo para ti, solo basta conque tú lo quieras.

Hombre: ¿Yo puedo?, pero ¿cómo?.

Dios: Perdona a tu hermano, yo te perdonaré a ti y te aliviaré.

Hombre: Pero Señor, yo no puedo perdonarlos.

Dios: Entonces, no me pidas perdón.

Hombre: Señor, una vez más, estás en lo cierto. Ya no quiero vengarme. Quiero la paz como el Señor. Está bien. Está bien, yo los perdono a todos, pero ayúdame Señor, muéstrame el verdadero camino a mí y a mis enemigos.

Dios: Eso que me pides es maravilloso, estoy muy feliz contigo, y tú ¿cómo te sientes?.

Hombre: Bien, muy bien. Para decirle la verdad, nunca me había sentido así. Es tan bueno hablar con usted.

Dios: También para mi, no terminamos la oración, prosigue.

Hombre: Líbranos de caer en la tentación, más líbranos de todo mal.

Dios: Óptimo, voy a hacer justamente eso

Hombre: ¿Y que quiere decir con esto?.

Dios: Deja de andar en compañía de personas que llevan a participar de cosas malas, intrigas, injurias que alimentan siempre el odio y la discriminación. Abandona la maldad, el odio, el desamor, el desapego, muchas cosas que tú sabes. Todo eso te va a librar del camino errado, pero no uses todo esto como salida de emergencia.

Hombre: No estoy entendiendo eso último.

Dios: Claro que entiendes, tú hiciste eso muchas veces conmigo; entraste en el error y después corrías a pedirme auxilio.

Hombre: Estoy con mucha vergüenza. Perdóname Señor.

Dios: Claro que te perdono. Siempre perdono a aquel que está dispuesto a perdonar, más no te olvides cuando me llames, recordar nuestra conversación. Medita cada palabra que hemos hablado, Termina tu oración.

Hombre: Terminar, a sí, Amén.

Dios: ¿Y que quiere decir amén?.

Hombre: No sé, es el final de la oración.

Dios: Tú debes decir amén cuando aceptas todo lo que yo quiero. Cuando concuerdas con mí voluntad, cuando sigues mis mandamientos porque amén quiere decir: Así sea. Concuerdas con todo lo que rezas.

Hombre: Señor: Muchas gracias por enseñarme está oración y muchas gracias por hacerme entenderla.

Dios: Yo amo a cada uno de mis hijos, amo más aún, a aquellos que quieren salir del error; a aquellos que quieren ser libres de pecado, y sobre todo, a aquellos que brindan amor a manos llenas. Te bendigo y anda en paz.

Hombre: Gracias Señor. Estoy muy feliz de saber que tú eres mi amigo.

Amén, Amén y Amén.

 

 

109

¡RECIBÍ FLORES HOY!

 

¡RECIBÍ FLORES HOY!

NO ES MI CUMPLEAÑOS O NINGÚN DÍA ESPECIAL:

TUVIMOS NUESTRO PRIMER DISGUSTO ANOCHE Y ME DIJO

MUCHAS COSAS CRUELES QUE EN VERDAD ME OFENDIERON,

PERO SÉ QUE ESTA ARREPENTIDO PORQUE ME MANDO FLORES HOY

¡RECIBÍ FLORES HOY!

NO ES NUESTRO ANIVERSARIO O NINGÚN DÍA ESPECIAL;

ANOCHE ME LANZO CONTRA LA PARED Y COMENZÓ A AHORCARME.

PARECÍA UNA PESADILLA, PERO UNA DE ESAS CUANDO ESTAS DESPIERTA Y SABES QUE NO ES REAL; ME LEVANTE ESTA MAÑANA ADOLORIDA Y CON

GOLPES POR TODOS LADOS PERO YO SE QUE ESTA ARREPENTIDO

EL ME MANDÓ FLORES HOY

¡RECIBÍ FLORES HOY!

NO ES SAN VALENTÍN O NINGÚN OTRO DÍA ESPECIAL;

ANOCHE ME GOLPEO Y AMENAZO CON MATARME,

NI EL MAQUILLAJE O LAS MANGAS LARGAS PODÍAN ESCONDER LAS CORTADAS Y GOLPES QUE ME OCASIONO ESTA VEZ.

NO PUDE IR AL TRABAJO, PORQUE NO QUERÍA QUE SE DIERAN CUENTA , PERO YO SE QUE ESTA ARREPENTIDO PORQUE

EL ME MANDO FLORES HOY

¡RECIBÍ FLORES HOY!

Y NO ERA DÍA DE LAS MADRES O NINGÚN OTRO DÍA ESPECIAL;

ANOCHE ME VOLVIÓ A GOLPEAR, PERO ESTA VEZ FUE MUCHO PEOR,

SI LOGRO DEJARLO, ¿QUÉ VOY A HACER?,

COMO PODRÍA YO SOLA SACAR ADELANTE A LOS NIÑOS?, ¿QUÉ PASARÍA SI NOS FALTA EL DINERO? LE TENGO MUCHO MIEDO, PERO DEPENDO TANTO DE EL, QUE TEMO DEJARLO. PERO YO SE QUE ESTA ARREPENTIDO PORQUE ME MANDO FLORES HOY.

¡RECIBÍ FLORES HOY!

HOY ES UN DÍA MUY ESPECIAL: ES EL DÍA DE MI FUNERAL,

ANOCHE POR FIN LOGRO MATARME, ME GOLPEO HASTA MORIR,

SI POR LO MENOS HUBIERA TENIDO EL VALOR Y LA FORTALEZA DE

DEJARLO; SI HUBIERA ACEPTADO LA AYUDA PROFESIONAL

HOY NO HUBIERA RECIBIDO FLORES.