LA vasija AGRIETADA

Parábola para reflexionar

Había una vez un labrador que cada mañana, iba al arroyo cercano a su casa para coger agua con la que regar el huerto que le proporcionaba su medio de vida.

Como era de su uso en aquella región recogía el agua en dos vasijas de barro atadas cada una al extremo de un largo palo que se colocaba sobre sus hombros.

Una de las vasijas estaba agrietada y durante el camino de vuelta a casa desde el arroyo, iba derramando parte del agua que llevaba.

Durante varios años sucedió esto y la pobre vasija, apenada por no poder hacer bien el trabajo a que estaba destinada, se disculpaba ante la otra vasija y ante el labrador su dueño; él era un hombre comprensivo y viendo la pena de su vasija le regaló un ramo de bonitas flores silvestres.

Las recogía cada día para que alegrara su casa, pero la vasija seguía triste, ningún regalo podía mitigar el sentimiento de culpa que le invadía ante el defecto que ella creía que le volvía poco menos que inútil. Al verla así el labrador se sentó junto a ella y le habló intentando consolarla:

"Hace mucho tiempo que veo que no llegas a casa con todo el agua con la que té lleno en el arroyo y nunca me ha importado, ¿Recuerdas el ramo de flores que te di y las que recojo todos los días para alegrar mi casa y mi familia?

Son flores silvestres que sólo crecen a un lado del camino, precisamente el lado que tú vas regando con el agua que se derrama por tu grieta. Esas flores que alegran mi corazón crecen gracias a ti, así que no te sientas apenada porque lo que tú crees que es un defecto, en realidad es una bendición para todos.

Y desde entonces, la vasija se sintió más útil y nunca más sintió tristeza.

"Habrá siempre en el mundo personas que parezcan menos capaces que las demás pero sólo es una ilusión, un espejismo, todos tenemos buenas cualidades y brotarán como las flores si las sabemos buscar."

1

El mendigo que confesó a Juan Pablo II

 

Hace unos días, en el programa de televisión de la Madre Angélica en Estados Unidos (EWTN), relataron un episodio poco conocido de la vida Juan Pablo II.

Un sacerdote norteamericano de la diócesis de Nueva York se disponía a rezar en una de las parroquias de Roma cuando, al entrar, se encontró con un mendigo. Después de observarlo durante un momento, el sacerdote se dio cuenta de que conocía a aquel hombre. Era un compañero del seminario, ordenado sacerdote el mismo día que él. Ahora mendigaba por las calles.

El cura, tras identificarse y saludarle, escuchó de labios del mendigo cómo había perdido su fe y su vocación. Quedó profundamente estremecido.

Al día siguiente el sacerdote llegado de Nueva York tenía la oportunidad de asistir a la Misa privada del Papa al que podría saludar al final de la celebración, como suele ser la costumbre. Al llegar su turno sintió el impulso de arrodillarse ante el santo Padre y pedir que rezara por su antiguo compañero de seminario, y describió brevemente la situación al Papa.

Un día después recibió la invitación del Vaticano para cenar con el Papa, en la que solicitaba llevara consigo al mendigo de la parroquia. El sacerdote volvió a la parroquia y le comentó a su amigo el deseo del Papa. Una vez convencido el mendigo, le llevó a su lugar de hospedaje, le ofreció ropa y la oportunidad de asearse.

El Pontífice, después de la cena, indicó al sacerdote que los dejara solos, y pidió al mendigo que escuchara su confesión. El hombre, impresionado, les respondió que ya no era sacerdote, a lo que el Papa contestó: "una vez sacerdote, sacerdote siempre". "Pero estoy fuera de mis facultades de presbítero", insistió el mendigo. "Yo soy el obispo de Roma, me puedo encargar de eso", dijo el Papa.

El hombre escuchó la confesión del Santo Padre y le pidió a su vez que escuchara su propia confesión. Después de ella lloró amargamente. Al final Juan Pablo II le preguntó en qué parroquia había estado mendigando, y le designó asistente del párroco de la misma, y encargado de la atención a los mendigos.

2

Cristo Cuenta Contigo

Ustedes no me escogieron a mí. Soy yo quien los escogí a ustedes y los he puesto para que vayan y produzcan fruto, y ese fruto permanezca.

San Juan 15,16

Lo escuché de Ti por primera vez al final de tres días inolvidables en mi vida, tres días que cambiaron mi vida totalmente, tres días que hicieron de mí un milagro de Ti, tres días a los que Tú me llamaste y a los que quizás indiferentemente dije que sí.

Tú cuentas conmigo, y quizás en ese momento no comprendí el significado tan grande de lo que me decías, la emoción me embargaba y tal vez te oí, pero no te entendí. No sabía, o quizás nunca había querido saber, que ya me lo habías dicho antes. "CRISTO CUENTA CONTIGO", no era nuevo a mis oídos, pero sí era nuevo a mi corazón.

Empecé a darme cuenta de lo que querías decirme a medida que pasaba el tiempo. Lo volví a oír a los pocos días. El instrumento era distinto, pero era tu Voz. "CRISTO CUENTA CONTIGO". ¿Conmigo? Pensé, y el Cursillo empezó a hacerse realidad en mí.

Tú, el Amor infinito, el Amor sin límites, me llamas a ser tu instrumento. . . a mí, el amor limitado, el amor constreñido por mí mismo, con todas mis miserias. . . A mí me llamas a compartir tu Gloria aquí en la tierra, a hacerme amor infinito junto a Ti, a romper mis limitaciones y unirme a Ti, Señor, y tan íntimamente hasta convertirme en un recipiente y canal de tu Amor, hasta ser tu Cara y ser tu Voz. Los años han pasado. Sigo oyendo tu llamada, pero cada día se me hace más lejana, a veces me parece que no es tu Voz. ¿Ya no me necesitas?, ¿Te has olvidado de mí?

Yo sé que mi tiempo se ha reducido. Son muchas las cosas que me necesitan: la familia, el trabajo, los amigos. He sido un "Pedro", te he negado, Señor, y más de tres veces. He sido un "Judas": ¡Te he traicionado! Las realidades de la vida se ponen frente a uno, pero aquellos días que Tú me regalaste, siempre los recordaré, porque Tú, que te has convertido en el centro de mi vida, no puedes quedar solamente en aquellos días del pasado.

¡Esto debe de ser un sueño! Despertare, Señor, de esa pesadilla, perdóname por mi sordera de corazón. Sé que Tú me has seguido llamando, pero mi corazón estaba tan lleno de Mundo que no me dejaba oírte. Perdóname por las veces que dejé de ser tu instrumento y no deje pasar tu Amor a mis hermanos, y allí están ellos esperando por mí, pues sólo yo en tu plan infinito, puedo ser canal de tu Amor, sólo yo puedo mostrarles tu Cara. Perdóname, Señor, por las veces que fui Pedro y Judas y no me arrepentí. Señor, ¡he despertado!, Todo ha sido una pesadilla. Yo oigo tu Voz clara, llena de amor, de misericordia, "CRISTO CUENTA CONTIGO", igual que siempre, Señor, mi corazón se desborda con tu AMOR.

 

 

3

PREGUNTA DIOS A UNA MADRE:

 

-¿A CUAL DE TUS HIJOS QUIERES MAS?

 

Y RESPONDIÓ ELLA:

 

-SEÑOR; AL AUSENTE, HASTA QUE VUELVA; AL ENFERMO, HASTA QUE SANE; AL TRISTE HASTA QUE ESTE DE NUEVO ALEGRE; AL PRESO, HASTA QUE RECOBRE LA LIBERTAD; LA QUE SUFRE HASTA QUE SE SIENTA CONSOLADO; AL MALO, HASTA QUE SEA BUENO; AL QUE LE FALTA TODO, HASTA QUE NO LE FALTE NADA; AL DESCARRIADO, HASTA QUE RETORNE AL BUEN CAMINO; AL QUE ESTA SOLO, HASTA QUE NO PADEZCA YA SU SOLEDAD.

 

CONMOVIDO DIOS DIJO ENTONCES:

-NO SÉ PORQUE DUDAN ALGUNOS DE QUE HAY UN DIOS EN EL CIELO SI HAY MADRES COMO TÚ EN LA TIERRA

 

4

EL ÁNGEL DE LOS NIÑOS

 

CUENTA UNA ANTIGUA LEYENDA QUE UN NIÑO ESTABA POR NACER...

Y LE DIJO UN DIA A DIOS: "ME DICEN QUE ME VAS A ENVIAR MAÑANA A LA TIERRA. ¿PERO COMO VIVIRÉ TAN PEQUEÑO E INDEFENSO COMO SOY?

DIOS LE CONTESTA: "ENTRE MUCHOS ÁNGELES ESCOGÍ A UNO PARA TI QUE TÉ ESTA ESPERANDO... EL TE CUIDARA.

NIÑO: "PERO DIME AQUÍ EN EL CIELO NO HAGO MAS QUE CANTAR Y SONREÍR Y ESO BASTA PARA SER FELIZ.

DIOS: "TU ÁNGEL TE CANTARA, TE SONREIRÁ TODOS LOS DÍAS Y SENTIRÁS SU AMOR Y SERÁS FELIZ"

NIÑO: "¿Y COMO ENTENDER CUANDO LA GENTE ME HABLE SI NO CONOZCO EL EXTRAÑO IDIOMA QUE HABLAN LOS HOMBRES?

DIOS "TU ÁNGEL TÉ DIRÁ LAS PALABRAS MÁS DULCES Y MÁS TIERNAS QUE PUEDAS ESCUCHAR Y CON MUCHO CARIÑO Y PACIENCIA TE ENSEÑARA HABLAR

DIOS: "¿Y QUE HARÉ CUANDO QUIERA HABLAR CONTIGO?

DIOS: "TU ÁNGEL TE JUNTARA LAS MANITAS Y TE ENSEÑARA A ORAR"

NIÑO: "HE OÍDO QUE EN LA TIERRA HAY HOMBRES MALOS, ¿QUIEN ME DEFENDERÁ?

DIOS: "TU ÁNGEL TE DEFENDERÁ A COSTA DE SU PROPIA VIDA"

NIÑO: "PERO ESTARÉ TRISTE NO TE VERÉ MAS"

DIOS: "TU ÁNGEL TE HABLARA SIEMPRE DE MÍ Y TE ENSEÑARA EL CAMINO PARA QUE REGRESES A MI PRESENCIA, AUNQUE YO ESTARÉ SIEMPRE A TU LADO..."

EN ESE INSTANTE UNA GRAN PAZ REINABA EN EL CIELO, PERO YA SE OÍAN VOCES TERRESTRES... Y EL NIÑO PRESUROSO REPETÍA SUAVEMENTE..." DIOS MÍO, YA ME VOY DIME SU NOMBRE, ¿CÓMO SE LLAMA MI ÁNGEL?"

A LO QUE DIOS CONTESTO: SU NOMBRE NO IMPORTA, TU SOLO LE DIRÁS: MAMA"

 

 

5

Funeral por la muerte..., de...

Parábola para reflexionar

Un día impresionó a todos los lectores del periódico local la noticia que apareció también en los muros de la iglesia: "Con profundo dolor comunicamos la muerte de la parroquia de Santa Rufina. Los funerales tendrán lugar el domingo a las 11:00".

El domingo la Iglesia estaba llenísima. Nunca se había visto cosa igual. El párroco había colocado el féretro arriba, junto al altar, sobre un vistoso catafalco.

Los feligreses, atentos y con los ojos bien abiertos, se estiraban para ver y oír mejor. Ni respiraban.

El párroco pronunció una homilía muy sencilla y emotiva. Al final ya, en tono misterioso y compasivo, dijo: "Creo hermanos, que nuestra parroquia ya no puede resucitar. Ni soy Dios ni tengo poderes extraordinarios, pero —ya que habéis venido todos porque algo la queríais—, voy a hacer una última tentativa. Mientras rezo, con la mayor fe posible, vosotros, en fila de uno en uno, podéis ir pasando para ver el cadáver."

El párroco abrió el ataúd. Todos se preguntaban curiosos quién podría estar dentro.

Comenzó con mucha lentitud el desfile y, al pasar, todos miraban, entre curiosos y extrañados, en el ataúd. Como en el fondo había un espejo, cada uno veía su propio rostro.

Pistas para la reflexión:

¿Por qué con el tiempo van perdiendo vida tantas cosas importantes?

A la luz del texto analicemos nuestra vida personal y del movimiento.

¿Es posible que las cosas resulten bien sin una buena preparación tanto espiritual como humana?

¿Dónde ponemos nuestra ilusión y nuestro trabajo?

6

LA MAMÁ MÁS MALA DEL MUNDO

Yo tuve la mamá más mala del mundo. Mientras que los otros niños podían irse a la escuela sin desayunar, yo tenía que comer todo el cereal, el huevo y el pan tostado. Cuando los demás niños tomaban refrescos gaseosos y dulces para el almuerzo, yo tenía que conformarme con comer siempre comidas nutritivas.

Mi madre insistía en saber todo lo que hacíamos y donde estábamos, parecía que estábamos encarcelados; tenía que saber quiénes eran nuestros amigos. Insistía en que, si decíamos que íbamos a tardar una hora, de hecho tardáramos una hora y no dos.

Me da vergüenza admitirlo, pero hasta rompió la "Ley contra el trabajo de los niños menores", e hizo que laváramos los trastos, tendiéramos nuestras camas, aprendiéramos nuestras tareas de la escuela y muchas cosas más; hasta creo que se quedaba despierta por la noche pensando en las cosas que podría obligarnos a hacer, tan sólo por molestarnos: Que lávate los dientes, cepíllate el cabello, respeta a los mayores, obedece...

Siempre insistía en que dijéramos la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. Así, entre tanta crueldad, transcurrió mi infancia. Para cuando llegamos a la adolescencia y fue más sabia, nuestras vidas se hicieron aún más miserables. Nadie podía tocar el claxon para que saliéramos corriendo, nos avergonzaba hasta el extremo de obligar a nuestros amigos a llegar hasta la puerta de la casa para preguntar por nosotros.

Pasaron los años y resulta que todos sus hijos somos felices. Hemos sabido superar las dificultades de la vida y desarrollar magníficas relaciones tanto en la familia como en la iglesia y en nuestros trabajos. ¿A quién debemos culpar de nuestra situación actual?

Tienen razón, a nuestra "Mala Madre".

Verán lo que nos hemos perdido: Nada que valga la pena.

Hemos descubierto que nuestra "mala madre" es en realidad la mejor del mundo. Gracias a ella mis hermanos y yo nos hemos propuesto continuar el camino trazado por Jesús: Vivir para servir. Así es el amor.  "Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo" (Salmo 41). 

Estamos tratando de educar a nuestros hijos como lo hizo nuestra madre. Estoy llena de orgullo cuando mis pequeñitos me dicen que soy "mala". Sonrío recordando mis propios arrebatos de cólera y le doy gracias a Dios por haberme dado a la "Mamá más mala del mundo".

Si su madre fue tan mala como la mía, ¿no cree que usted debería expresarle su más profundo agradecimiento?

 

7 

 

UNA TARDE, UN PEQUEÑO SE ACERCO A SU MADRE QUE PREPARABA LA CENA EN LA COCINA Y LE ENTREGO UNA HOJA DE PAPEL EN LA QUE HABÍA ESCRITO ALGO. DESPUÉS DE SECARSE LAS MANOS, Y QUITARSE EL DELANTAL, ELLA LEYÓ LO QUE DECÍA:

CORTAR EL CÉSPED DEL JARDÍN. $ 3.00

POR LIMPIAR MI CUARTO ESTA SEMANA $ 1.00

POR IR A LA TIENDA EN TU LUGAR $ 2.00

POR CUIDAR A MI HERMANITO MIENTRAS IBAS DE

COMPRAS $ 2.00

POR SACAR LA BASURA TODA LA SEMANA $ 1.00

POR TENER UNA LIBRETA CON BUENAS NOTAS $ 5.00

POR LIMPIAR Y BARRER LA CASA $ 2.00

POR PINTAR $ 4.00

TOTAL ADEUDADO ______

$20.00

BUENO, EL CASO ES QUE LA MADRE LO MIRO CON FIJEZA; ÉL GUARDABA LLENO DE EXPECTATIVA. POR ULTIMO, LA MADRE TOMO EL LAPICERO Y AL REVERSO DE LA MISMA HOJA ESCRIBIÓ:

 

POR CARGARTE 9 MESES EN MI BARRIGA NADA

POR TANTAS NOCHES DE DESVELOS, CURARTE

Y ORAR POR TI NADA

POR LOS PROBLEMAS Y EL LLANTO QUE ME

HAYAS CAUSADO NADA

POR EL MIEDO Y LAS PREOCUPACIONES QUE

ME ESPERAN NADA

POR COMIDAS, ROPA, Y JUGUETES NADA

POR LIMPIARTE LA NARIZ Y ALGO MAS... NADA

_________________

TOTAL DE LA DEUDA MI AMOR.............

CUANDO EL NIÑO TERMINO DE LEER LO QUE HABÍA ESCRITO SU MADRE, TENIA LOS OJOS LLENOS DE LAGRIMAS.

LA MIRO A LOS OJOS Y LE DIJO: TE QUIERO MUCHO MAMA... LUEGO TOMO UN LAPICERO Y ESCRIBIÓ CON LETRA MUY GRANDE.

TOTALMENTE PAGADO.

ASÍ SOMOS LOS HOMBRES, COMO NIÑOS QUERIENDO RECOMPENSA POR LAS BUENAS ACCIONES QUE HACEMOS. ES DIFÍCIL ENTENDER QUE LA MEJOR RECOMPENSA ES EL AMOR.

(Y PARA NUESTRA SUERTE ES GRATIS.

8

 

Una historia por la que vivir

Por Ann Wells (Los Ángeles Times)

Mi cuñado abrió el último cajón de la cómoda de mi hermana y sacó un paquete envuelto en papel de seda. "Este," dijo, "no es una combinación. Esto es lencería." Tiró el papel y me pasó la combinación. Era exquisita; seda, hecha a mano y adornada con encaje, La etiqueta del precio con una cifra astronómica en ella, estaba todavía enganchada. "Jan compró esto la primera vez que fuimos a Nueva York, hace al menos 8 o 9 años. Nunca se lo puso. Lo estaba guardando para una ocasión especial. Bien, Creo que esta es la ocasión." Me cogió la combinación y la puso en la cama con las otras ropas que estábamos preparando para el de la funeraria. Sus manos se entretuvieron en el suave tejido por un momento, entonces cerró de golpe el cajón y se giró hacia mí. "Nunca guardes algo para una ocasión especial. Cada día de tu vida es una ocasión especial."

Recordé aquellas palabras durante el funeral y durante los días siguientes cuando les ayudé a él y a mi sobrina a ocuparse de todas las tristes tareas que siguen a una muerte inesperada. Pienso en ellos en el avión de vuelta a California desde la ciudad del Medio-Oeste donde vive la familia de mi hermana. Pienso en todas las cosas que ella no vio u oyó o hizo. Pienso en las cosas que hizo sin darse cuenta que eran especiales. Todavía estoy pensando en sus palabras, y que ellas cambiaron mi vida. Estoy leyendo más y quitando menos el polvo. Me siento en el suelo y admiro la vista que tengo delante sin preocuparme por la mala hierba del jardín. Estoy dedicando más tiempo a mi familia y a mis amigos, y menos tiempo en reuniones de comités. Siempre que fuera posible, la vida debiera ser una forma de saborear, no de soportar. Estoy tratando de reconocer esos momentos ahora y apreciándolos. No estoy "guardando" nada; utilizamos nuestra mejor porcelana y cristalería para cada acontecimiento especial como perder medio kilo, conseguir desatascar el fregadero, la primera camelia que florece. Llevo puesto mi mejor chaqueta cuando voy al mercado si me apetece. Mi teoría es que si tengo aspecto boyante, puedo gastarme 28,49 dólares en una pequeña bolsa de comestibles sin achicarme. No estoy guardando mi mejor perfume para fiestas especiales, los dependientes en las ferreterías y los cajeros en los bancos tienen narices que funcionan tan bien como mis amigos de las fiestas. "Algún día" y "uno de estos días" están perdiendo significado en mi vocabulario. Si vale la pena ver, oír o hacer algo, quiero verlo, oírlo y hacerlo ahora. No estoy segura de lo que mi hermana hubiera hecho si hubiera sabido que no estaría aquí para el mañana que todos nosotros damos por seguro. Creo que hubiera llamado a familiares y unos pocos amigos cercanos. Quizá hubiera llamado unos pocos viejos amigos para disculpar y reparar obstáculos de peleas pasadas. Me gusta pensar que hubiera salido para una cena en un chino, su comida favorita. Creo que nunca lo sabré. Son estas pequeñas cosas dejadas sin hacer las que me harían enfadar si supiera que mis horas están contadas. Enfadada porque pospongo el ver buenos amigos a los cuales debía contactar -algún día-. Enfadada porque no he escrito algunas cartas que he pensado escribir -uno de estos días-.

Enfadada y preocupada porque no les dije a mi marido y a mi hija bastante a menudo cuánto les quiero realmente. Estoy intentando tenazmente no posponer, retener o guardar nada que añadiera brillo o alegría a nuestras vidas.

Y cada mañana cuando abro mis ojos, me digo a mí misma que es especial. Cada día, cada minuto, cada respiración verdaderamente es un regalo de Dios. 

9

Piedras de la Vida

Un experto asesor de empresas en Gestión del Tiempo quiso sorprender a los asistentes a su conferencia. Sacó de debajo del escritorio un frasco grande de boca ancha. Lo colocó sobre la mesa, junto a una bandeja con piedras del tamaño de un puño y preguntó: ¿Cuantas piedras piensan que caben en el frasco?

Después de que los asistentes hicieran sus conjeturas, empezó a meter piedras hasta que llenó el frasco. Luego preguntó: ¿Está lleno?

Todo el mundo lo miró y asintió. Entonces sacó de debajo de la mesa un cubo con gravilla. Metió parte de la gravilla en el frasco y lo agitó. Las piedrecillas penetraron por los espacios entre las piedras grandes. El experto sonrió con ironía y repitió: ¿Está lleno?

Esta vez los oyentes dudaron: Tal vez no. ¡Bien!. Y puso en la mesa un cubo con arena que comenzó a volcar en el frasco. La arena se filtraba en los pequeños recovecos que dejaban las piedras y la grava. ¿Está lleno? Preguntó de nuevo. ¡No!, Exclamaron los asistentes. Bien, dijo, y cogió una jarra de agua de un litro que comenzó a verter en el frasco. El frasco aún no rebosaba. Bueno, ¿qué hemos demostrado?, Preguntó.

Un alumno respondió: Que no importa lo llena que esté tu agenda, si lo intentas, siempre puedes hacer que quepan más cosas. ¡No!, Concluyó el experto: lo que esta lección nos enseña es que si no colocas las piedras grandes primero, nunca podrás colocarlas después.

¿Cuáles son las grandes piedras en tu vida? Tus hijos, tus amigos, tus sueños, tu salud, la persona amada Recuerda, ponlas primero. El resto encontrará su lugar.

 

 

10

El juicio

Después de haber vivido "Decentemente" en la tierra, mi vida llego a su fin, lo primero que recuerdo es que estaba sentado en una banca, en la sala de espera de lo que imaginaba era una sala de jurados. La puerta se abrió y se me ordeno entrar y sentarme en la banca de los acusados.

Cuando mire a mí alrededor vi al "fiscal", quien tenia una apariencia de villano y me miraba fijamente, era la persona más demoníaca que había visto en mi vida. Me senté, mire hacia la izquierda y allí estaba mi abogado, un caballero con una mirada bondadosa cuya apariencia me era familiar.

La puerta de la esquina se abrió, su presencia demandaba admiración y respeto. Yo, no podía quitar mis ojos de Él; Se sentó y dijo: "COMENCEMOS".

El fiscal se levanto y dijo: "Mi nombre es Satanás, y estoy aquí para demostrar porque este hombre debe ir al infierno".

Comenzó a hablar de las mentiras que yo había dicho, de cosas que había robado en mi pasado y de cuando engañaba a otras personas. Satanás hablo de otras horribles cosas y perversiones cometidas por mi persona y, entre mas hablaba, mas me hundía en mi silla de acusado.

Me sentía tan avergonzado que no podía mirar a nadie, ni siquiera a mi abogado, a medida que Satanás mencionaba pecados que hasta había totalmente olvidado. Estaba tan molesto con Satanás por todas las cosas que estaba diciendo de mí é igualmente, molesto con mi abogado, quien estaba sentado en silencio.

Yo sabia que era culpable de las cosas que me acusaban, pero también había hecho algunas cosas buenas en mi vida, ¿No podrían esas cosas buenas por lo menos equilibrar lo malo que había hecho? Satanás termino con furia su acusación y dijo: Este individuo debe ir al infierno, es culpable de todos los pecados y actos que he acusado, y no hay ninguna persona que pueda probar lo contrario. Por fin se hará justicia este día….

Cuando llego su turno, mi abogado se levanto y solicito acercarse al juez, quien se lo permitió, haciéndole señas para que se acercara, pese a las fuertes protestas de Satanás. Cuando se levanto y empezó a caminar, lo pude ver en todo su Esplendor y Majestad. Hasta entonces me di cuenta porque me había parecido tan familiar era Jesús quien me representaba, Mi Señor y Salvador.

Se paro frente al juez, suavemente le dijo: "Hola padre", y se volvió para dirigirse al jurado "Satanás esta en lo correcto" al decir que este hombre ha pecado, no voy a negar esas acusaciones. Reconozco que el castigo para el pecado es la muerte, y este hombre merece ser castigado. Respiro Jesús fuertemente, se volteo hacia su padre y con los brazos extendidos proclamo: "Sin embargo, yo di mi vida en la cruz para que esta persona pudiera tener vida eterna y él me ha aceptado como Salvador, por lo tanto, es mío".

Mi Salvador continúo diciendo: "Su nombre esta escrito en el libro de la vida y nadie me lo puede quitar", Satanás todavía no comprende que este hombre no merece justicia, sino misericordia. Cuando Jesús se iba a sentar, hizo una pausa, miro a su padre y suavemente dijo: "No se necesita hacer nada mas, lo ha hecho todo"

El juez levanto su poderosa mano y golpeando la mesa fuertemente, las siguientes palabras salieron de sus labios:

"Este hombre es libre, el castigo para él ha sido pagado en su totalidad, caso concluido". Cuando mi Salvador me conducía fuera de la corte, pude oír a Satanás protestando enfurecido: "No me rendiré jamás, ganare el próximo juicio".

Cuando Jesús me daba instrucciones hacia donde me debía dirigir, le pregunte: ¿Ha perdido algún caso? Jesús sonrió amorosamente y dijo: "Todo aquel que ha recurrido a mí para que lo represente ha obtenido el mismo veredicto tuyo… ¡pagado en su totalidad!

  

11

¿DÓNDE ESTABA DIOS?

 

Sally salto de su asiento cuando vio salir al cirujano. Le pregunto: "¿cómo esta mi pequeño?, ¿Va a ponerse bien?; ¿cuándo lo podré ver?

El cirujano dijo: "Lo siento; hicimos todo lo que estuvo a nuestro alcance".

Sally dijo, consternada: "¿Porque a los niños les da cáncer? ¿Es que acaso Dios ya no se preocupa por ellos? Dios, ¿Dónde estabas cuando mi hijo te necesitaba?". El cirujano dijo: "Una de las enfermeras saldrá en un momento para dejarte pasar unos minutos con los restos de tu hijo antes de que sean llevados a la universidad". Sally pidió a la enfermera que la acompañara mientras se despedía de su hijo. Recorrió con su mano su cabello rojizo, la enfermera le pregunto si quería conservar uno de los rizos, Sally asintió, la enfermera corto el rizo, lo coloco en una bolsita de plástico y se la dio a Sally.

Sally dijo: Fue idea de Jimmy donar su cuerpo a la universidad para ser estudiado. Dijo que podría ayudar a alguien mas, eso es lo que él deseaba, yo al principio me negué, pero él me dijo "mami no lo usare después de que muera, y tal vez ayudara a que un niñito disfrute de un día más junto a su mama… Mi Jimmy tenia un corazón de oro, siempre pensaba en los demás y deseaba ayudarlos como pudiera".

Sally salió del hospital infantil por última vez, después de haber permanecido ahí la mayor parte de los últimos seis meses. Coloco la maleta con las pertenencias de Jimmy en el asiento del auto, junto a ella. Fue difícil manejar de regreso a casa, y más difícil aun entrar a una casa vacía, llevo la maleta a la habitación de Jimmy y coloco los autos miniatura y todas sus demás cosas justo como el siempre las tenia. Se acostó en la cama, y lloro hasta quedarse dormida, abrasando la pequeña almohada de Jimmy.

Despertó cerca de la medianoche y junto a ella había una hoja de papel doblada, abrió la carta, que decía:

Querida mami, sé que vas a echarme de menos, pero no pienses que te he olvidado o he dejado de amarte solo por que ya no estoy ahí para decirte TE AMO. Pensare en ti cada día, mamita, y cada día te amare aun más. Algún día, nos volveremos a ver, si deseas, adopta a un niño para que no estés tan solita, podrá estar en mi habitación y podrá jugar con todas mis cosas. Si decides que sea niña, probablemente no le gustaran las mismas cosas que a los niños, y tendrás que comprarle muñecas y cosas de esas.

No te pongas triste cuando pienses en mi; este lugar es grandioso, los abuelos vinieron a recibirme cuando llegue y me han mostrado algo de acá, pero tomara algo de tiempo verlo todo. Los Ángeles son muy amistosos y me encanta verlos volar, Jesús no se parece a todas las imágenes que vi de el, pero supe que era el tan pronto lo vi, ¡Jesús me llevo a ver a Dios! ¿Y que crees, mami? Me senté en su regazo y le hable como si fuera yo alguien importante. Le dije a Dios que quería escribirte una carta para despedirme y todo eso, aunque sabia que no estaba permitido.

Dios me dio papel y su pluma personal para escribirte esta carta. Creo que se llama Gabriel el ángel que te la dejara caer. Dios me dijo que te respondiera a lo que le preguntaste: ¿dónde estaba él, cuando yo lo necesitaba?

Dios dijo: "en el mismo lugar que cuando Jesús estaba en la cruz". Estaba justo ahí, como lo esta con todos sus hijos.

Esta noche estaré a la mesa con Jesús, para la cena, sé que la comida Será fabulosa.

Casi olvido decirte… ya no tengo ningún dolor; El cáncer se ha ido. Me alegra, pues ya no podía resistir tanto dolor y Dios no podía resistir verme sufrir de ese modo, así que envió al ángel de la misericordia para llevarme.

¡El ángel me dijo que yo era una entrega especial!

  

Firmado con amor, de: Dios, Jesús y Yo.

 

 

12

Desiderata

Camina serenamente entre el ruido y la agitación, piensa que puede haber paz en el silencio.

Hasta donde sea posible y sin rendirte, trata de estar en buenos términos con todo el mundo.

Di tu verdad serena y claramente y escucha a los demás,

Hasta a los aburridos e ignorantes, ellos también tienen su historia.

Evita a las personas agresivas y escandalosas, pues son espinas para el espíritu.

Si te comparas con los demás puedes ser vanidoso o amargado,

Porque siempre habrá personas menos capaces y personas más capaces que tu.

Disfruta de tus éxitos y de tus planes, igual que de tus fracasos.

Guarda interés en tu propia carrera, por humilde que sea;

Es una posesión real en los cambios de fortuna del tiempo.

Sé cuidadoso, pues el mundo esta lleno de trampas, mas no dejes que esto te ciegue a la virtud que existe;

Muchas personas están luchando por altos ideales y por todas partes la vida esta llena de heroísmo.

Sé tu mismo, especialmente no muestres tu afecto cuando no lo sientas;

Tampoco seas un cínico en el amor, porque a pesar de toda la aridez y desencanto, es eterno como Dios.

No te atormentes con la imaginación; muchos temores nacen de la fatiga y de la soledad.

Tú eres una criatura del universo, igual que los árboles y las estrellas; Tú tienes derecho a estar aquí.

Por eso debes estar en paz con Dios, cualquiera que sea tu idea de él.

Aun con toda su farsa, penalidades y sueños fallidos, el mundo es muy hermoso.

Sé cauto, esfuérzate por ser feliz.

13

 "REPORTÁNDOSE"

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Un sacerdote daba su recorrido por la iglesia al mediodía, cuando, al pasar por el Altar decidió acercarse para ver quién había venido a rezar. En ese momento se abrió la puerta, el sacerdote frunció el ceño al ver a un hombre acercándose. Estaba sin afeitar, vestía una camisa rasgada y su abrigo era viejo y deshilachado. El hombre se arrodilló, inclinó la cabeza, luego se levantó y se fue.

Aquello fue el comienzo de una rutina diaria. Siempre llegaba aquel hombre a la iglesia al mediodía, se arrodillaba brevemente y volvía a salir. El sacerdote, un poco temeroso, empezó a sospechar que se tratase de un ladrón, por lo que un día se puso en la puerta de la Iglesia y cuando el hombre se disponía a salir le preguntó: "¿Qué haces aquí?". El hombre dijo que trabajaba cerca y tenía media hora libre para el almuerzo y aprovechaba ese momento para rezar, "Solo me quedo unos instantes, sabe, porque la fábrica queda un poco lejos, así que solo me arrodillo y digo: "SEÑOR, SOLO VINE PARA AGRADECERTE... CUAN FELIZ ME HACES. TE PIDO PERDÓN POR MIS PECADOS... NO SÉ MUY BIEN COMO REZAR, PERO PIENSO EN TI TODOS LOS DÍAS... ASÍ QUE JESÚS, ESTE ES JAIME, REPORTÁNDOSE"". 

El Padre, avergonzado, le dijo a Jaime que estaba bien y que era bienvenido a la Iglesia cuando quisiera. El sacerdote entonces se arrodilló ante el altar, sintió derretirse su corazón ante el gran calor del amor de Jesús. Mientras lágrimas corrían por sus mejillas, en su corazón repetía la plegaria de Jaime: "Señor, solo vine para agradecerte... cuan feliz me haces. Te pido perdón por mis pecados... no sé muy bien como rezar, pero pienso en ti todos los días... así que Jesús, soy yo, reportándome".

Jaime y el sacerdote se hicieron amigos.  Jaime se confesaba y recibía a Jesús en la Eucaristía con gran devoción.  El padre por su parte aprendía mucho de la pureza y la fe de Jaime.  Cierto día el sacerdote notó la ausencia del viejo Jaime. Los días siguieron pasando sin que Jaime volviese por la iglesia, por lo que el Padre comenzó a preocuparse, hasta que un día fue a la fábrica a preguntar por él; allí le dijeron que estaba en el hospital. Le contaron que desde que Jaime internó en el hospital se sentía su ausencia en la fábrica. Sus compañeros a menudo le molestaban porque siempre era recto y al mismo tiempo muy gentil.  En el fondo todos lo admiraban y ahora lo extrañaban. 

La enfermera no podía entender por qué Jaime estaba tan feliz. El sacerdote se acercó al lecho de Jaime con la enfermera y ésta le dijo: "Ningún amigo ha venido a visitarlo, él no tiene a donde recurrir". Jaime escuchó aquellas palabras y dijo: "La enfermera está equivocada... ella no sabe que todos los días, desde que llegué aquí, al medio DIA, un querido amigo mío viene, se sienta en mi cama, me agarra de las manos, se inclina sobre mí y me dice: "JAIME, SOLO VINE PARA AGRADECERTE... Y DECIRTE CUAN FELIZ ME HACES. TE AMO Y PERDONO TUS PECADOS. SIEMPRE ME GUSTO ESCUCHAR TUS ORACIONES... Y ESTAS SIEMPRE EN MI CORAZÓN.... ASÍ QUE ESTE ES JESÚS, REPORTÁNDOSE".

14

DIOS Y EL PELUQUERO

 

Un hombre fue a una peluquería a cortarse el cabello y recortarse la barba.
Como es costumbre en estos casos, se puso a conversar con la persona que le atendía. Hablando de tantas cosas, de pronto tocaron el tema de Dios. El peluquero dijo:
"Yo no creo que Dios exista como Ud. Dice"

-Pero, ¿por qué dice eso? (Preguntó el cliente)
-Pues es muy fácil, basta con salir a la calle para darse cuenta que Dios no existe. O dígame, ¿acaso si Dios existiera, habrían tantos enfermos, habrían niños abandonados?
Si Dios existiera no habría sufrimiento ni tanto dolor para la humanidad. Yo no puedo pensar que exista un Dios que permita todas estas cosas.
-El cliente se quedó pensando un momento, pero no quiso responder para evitar una discusión- el peluquero terminó su trabajo y el cliente salió del negocio.
Recién abandonaba la peluquería cuando vio en la calle a un hombre con la barba y el cabello largo, al parecer hacía mucho tiempo que no se los cortaba y se veía muy desarreglado.

Entonces entró de nuevo en la peluquería y le dijo al peluquero:
-¿Sabe una cosa?, Acabo de descubrir que LOS PELUQUEROS NO EXISTEN.
-¿cómo que no existen? -preguntó el peluquero-, si estoy yo por ejemplo y SOY peluquero. -! ¡No!,-dijo el cliente- No existen, porque si existieran, no habría personas con el pelo y la barba tan largas como la de ese hombre que va allí por la calle.
-! Ah, los peluqueros sí existen. Lo que pasa es que esas personas no vienen a mí.
-Exacto -dijo el cliente-, Ese es el punto, Dios SI existe, lo que pasa es que las personas no van hacia él, y es por eso que hay tanto dolor y miseria.

 

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El Sueño de la Virgen María

 

José, anoche tuve un sueño muy extraño, como una pesadilla. La verdad es que no lo entiendo.  Se trataba de una fiesta de cumpleaños de nuestro Hijo. 

La familia se había estado preparando por semanas decorando su casa. Se apresuraban de tienda en tienda comprando toda clase de regalos. Parece que toda la ciudad estaba en en lo mismo porque todas las tiendas estaban abarrotadas. Pero algo me extrañó mucho: ninguno de los regalos era para nuestro Hijo.

Envolvieron los regalos en papeles lindísimos y les pusieron cintas y lazos muy bellos. Entonces los pusieron bajo un árbol. Si, un árbol, José, ahí mismo dentro de su casa. También decoraron el árbol; las ramas estaban llenas de bolas de colores y ornamentos brillantes. Había una figura en el tope del árbol. Parecía un angelito. Estaba precioso.

Por fin, el día del cumpleaños de nuestro Hijo llegó. Todos reían y parecían estar muy felices con los regalos que daban y recibían. Pero fíjate José, no le dieron nada a nuestro Hijo. Yo creo que ni siquiera lo conocían. En ningún momento mencionaron su nombre. ¿No te parece raro, José, que la gente pase tanto trabajo para celebrar el cumpleaños de alguien que ni siquiera conocen? Me parecía que Jesús se habría sentido como un intruso si hubiera asistido a su propia fiesta de cumpleaños.

Todo estaba precioso, José y todo el mundo estaba tan feliz,  pero todo se quedó en las apariencias, en el gusto de los regalos.  Me daban ganas de llorar que esa familia no conocía a Jesús. ¡Qué tristeza tan grande para Jesús - no ser invitado a Su propia fiesta!

Estoy tan contenta de que todo era un sueño, José. ¡Qué terrible si ese sueño fuera realidad!

 

 16

 

ASAMBLEA EN LA CARPINTERÍA

Cuentan que en la carpintería hubo una vez una extraña asamblea. Fue una reunión de herramientas para arreglar sus diferencias. El martillo ejerció la presidencia, pero la asamblea le notificó que tenía que renunciar. ¿La causa? ¡Hacía demasiado ruido! Y, además, se pasaba el tiempo golpeando.
El martillo aceptó su culpa, pero pidió que también fuera expulsado el tornillo; dijo que había que darle muchas vueltas para que sirviera de algo.
Ante el ataque, el tornillo aceptó también, pero a su vez pidió la expulsión de la lija. Hizo ver que era muy áspera en su trato y siempre tenía fricciones con los demás.
Y la lija estuvo de acuerdo, a condición de que fuera expulsado el metro que siempre se la pasaba midiendo a los demás según su medida, como si fuera el único perfecto.

En eso entró el carpintero, se puso el delantal e inició su trabajo. Utilizó el martillo, la lija, el metro y el tornillo. Finalmente, la tosca madera inicial se convirtió en un lindo mueble.

Cuando la carpintería quedó nuevamente sola, la asamblea reanudó la deliberación. Fue entonces cuando tomó la palabra el serrucho, y dijo: "Señores, ha quedado demostrado que tenemos defectos, pero el carpintero trabaja con nuestras cualidades. Eso es lo que nos hace valiosos. Así que no pensemos ya en nuestros puntos malos y concentrémonos en la utilidad de nuestros puntos buenos".
La asamblea encontró entonces que el martillo era fuerte, el tornillo unía y daba fuerza, la lija era especial para afinar y limar asperezas y observaron que el metro era preciso y exacto.
Se sintieron entonces un equipo capaz de producir muebles de calidad. Se sintieron orgullosos de sus fortalezas y de trabajar juntos.
Ocurre lo mismo con los seres humanos. Observen y lo comprobarán. Cuando en una empresa el personal busca a menudo defectos en los demás, la situación se vuelve tensa y negativa. En cambio, al tratar con sinceridad de percibir los puntos fuertes de los demás, es cuando florecen los mejores logros humanos.

Es fácil encontrar defectos, cualquier tonto puede hacerlo, pero encontrar cualidades, eso es para los espíritus superiores que son capaces de inspirar todos los éxitos humanos.

 

17

BUENA VOLUNTAD

Hace mucho tiempo, un rey colocó una gran roca obstaculizando un camino.
Se escondió y miró para ver si alguien quitaba la tremenda piedra. Algunos pasaron simplemente dando una vuelta. Muchos culparon al rey por no mantener los caminos despejados, pero ninguno hizo nada para sacar la piedra del camino.

Un campesino, que pasaba por allí con una carga de verduras, la vio. Al aproximarse a ella, puso su carga en el piso y trato de mover la roca a un lado del camino. Después de empujar y fatigarse mucho, con gran esfuerzo, lo logró. Mientras recogía su carga de vegetales, vio una bolsa en el suelo, justo donde había estado la roca.
La bolsa contenía muchas monedas de oro y una nota del mismo rey diciendo que el oro era la recompensa para la persona que removiera la piedra del camino.

El campesino aprendió ese día que cada obstáculo puede estar disfrazando una oportunidad.

  

Siempre recuerda aquellos a quienes sirves

En los días en que un helado costaba mucho menos, un niño de 10 años entró en un establecimiento y se sentó en una mesa. La mesera puso un vaso de agua enfrente de él.
¿Cuánto cuesta un helado de chocolate con cacahuetes? Preguntó el niño. Cincuenta centavos, respondió la mesera. El niño sacó su mano del bolsillo y examinó un número de monedas.
¿Cuánto cuesta un helado solo? - volvió a preguntar.

Algunas personas estaban esperando por una mesa y la mesera ya estaba un poco impaciente.
"Treinta y cinco centavos" dijo ella bruscamente. El niño volvió a contar las monedas. Quiero el helado solo dijo el niño.
La mesera le trajo el helado, y puso la cuenta en la mesa y se fue. El niño terminó el helado, pagó en la caja y se fue. Cuando la mesera volvió, ella empezó a limpiar la mesa y entonces le costó tragar saliva con lo que vio. Allí, puesto ordenadamente junto al plato vacío, había veinticinco centavos...
su propina.
Moraleja:
Jamás juzgues a alguien antes de tiempo

 

18 

EL CONTESTADOR TELEFÓNICO

¿Que sucedería si Jesús decidiera instalar un contestador telefónico automático en el cielo? Imagínate orando y escuchando el siguiente mensaje:
"Gracias por llamar a la Casa de mi Padre...
Por favor seleccione una de las siguientes opciones:
Presione 1 para "peticiones".
Presione 2 para "acciones de gracias".
Presione 3 para "quejas".
Presione 4 para cualquier otro asunto."

Imagínate que Dios usara la excusa tan conocida...

"De momento todos nuestros ángeles están ocupados, atendiendo a otros clientes.
Por favor manténgase orando en la línea y su llamada será atendida en el orden que fue recibida. . .

¿Te imaginas obteniendo este tipo de respuestas cuando llames a Dios en tu oración?

Si desea hablar con Pedro, presione 5.
Con el Arcángel Miguel, presione 6.
Con cualquier otro ángel, presione 7.
Si desea que el Rey David le cante un Salmo, presione 8.
Si desea hacer reservaciones para la casa de mi Padre, simplemente presione: J U A N, seguido de los números 3, 1 6.
Si desea obtener respuestas a preguntas necias sobre los dinosaurios, la edad de la Tierra, donde está el Arca de Noé, por favor espere a llegar al Cielo.

¿Te imaginas lo siguiente en tu oración?:

   "Nuestra computadora señala que ya llamó otra vez hoy, por favor cuelgue inmediatamente y despeje la línea para otros que quieren también orar". . .

O bien: " Nuestras oficinas estarán cerradas el fin de semana, por causa de Semana Santa; por favor vuelva a llamar el lunes."

GRACIAS A DIOS que esto no sucede...
GRACIAS A DIOS que le puedes llamar en oración cuantas veces necesites. . .
GRACIAS A DIOS que a la primera llamada EL siempre te contesta . . .
GRACIAS A DIOS porque en JESÚS y con JESÚS nunca estará la línea ocupada . . .
GRACIAS A DIOS que ÉL nos responde personalmente y nos conoce por nuestro nombre . . .
GRACIAS A DIOS que ÉL conoce nuestras necesidades antes de que se las manifestemos...
GRACIAS A DIOS porque de nosotros depende llamarle en ORACIÓN. . .
GRACIAS A DIOS por leer este mensaje . . .

Hola!!
Cuando te levantabas esta mañana, te observaba y esperaba que me hablaras, aunque fuera unas cuantas palabras, preguntando mi opinión o agradeciéndome por algo bueno que te haya sucedido ayer.
Pero noté que estabas muy ocupado buscando la ropa adecuada para ir al trabajo o a la escuela.
Seguí esperando de nuevo, mientras corrías por la casa arreglándote, supe que habría unos cuantos minutos para que te detuvieras y me dijeras "Hola !!!", pero estabas demasiado ocupado. Te observé mientras ibas rumbo al trabajo y a la escuela y esperé pacientemente todo el día; con todas tus actividades supongo que estabas demasiado ocupado para decirme algo.
Pero está bien, aún queda mucho tiempo.
Después encendiste el televisor, esperé pacientemente, mientras veías la televisión aunque no fuera ninguno de tus programas favoritos, después cenaste, y nuevamente te olvidaste de hablar conmigo.
Llego la hora de dormir, y nada. Creo que ya estabas muy cansado . . .Después de decirle buenas noches a tu familia, caíste en tu cama y casi de inmediato te dormiste. No hay problema, porque quizás no te das cuenta de que siempre estoy aquí para ti.
Tengo más paciencia de la que te imaginas. También quisiera enseñarte como tener paciencia para con otros.

Te amo tanto que espero todos los días por una oración, un pensamiento o un poco de gratitud de tu corazón.
Bueno, te estas levantando de nuevo, y otra vez esperaré sin nada mas que mi amor por ti, esperando que el día de hoy me dediques un poco de tiempo.

¡¡Que tengas un buen día!!!!

19

El escondite perfecto.

    

 

En el principio de los tiempos, se reunieron varios demonios para hacer una travesura. Uno de ellos dijo: Debemos quitarles algo a los hombres, pero ¿qué les quitamos?.

Después de mucho pensar uno dijo: Ya sé, vamos a quitarles la felicidad, pero el problema va a ser donde esconderla para que no la puedan encontrar. Propuso el primero: Vamos a esconderla en la cima del monte mas alto del mundo, a lo que inmediatamente repuso otro: No, recuerda que tienen fuerza, alguna vez alguien puede subir y encontrarla y si la encuentra uno, ya todos sabrán donde esta. 

Luego propuso otro: Entonces vamos a esconderla en el fondo del mar, y otro contesto: No, recuerda que tienen curiosidad, alguna vez alguien construirá algún aparato para poder bajar y entonces la encontraran. Uno mas dijo: Escondámosla en un planeta lejano de la tierra. Y le dijeron: no recuerda que tienen inteligencia, y un día alguien va a construir una nave en la que pueda viajar a otros planetas y la va a descubrir y entonces todos tendrán felicidad.


Él último de ellos era un demonio que había permanecido en silencio escuchando atentamente cada una de las propuestas de los demás. Analizo cada una de ellas y entonces dijo: Creo saber donde ponerla para que realmente nunca la encuentren. Todos se giraron asombrados y preguntaron al mismo tiempo: ¿Donde? El demonio respondió: La esconderemos dentro de ellos mismos, estarán tan ocupados buscándola fuera, que nunca la encontraran. Todos estuvieron de acuerdo y desde entonces ha sido así: El hombre se pasa la vida buscando la felicidad sin saber que la trae consigo.

 

20

 

 Una Cumbre Celestial

Resulta que iban a celebrar en el Cielo una cumbre sobre el tema del Desarrollo Espiritual Sostenible. Como Jesús estaba de anfitrión y quería que todo vaya bien y que diera una buena impresión a los personajes Santos invitados, hizo una inspección y encontró que había en el Cielo mucha gente indocumentada, mal vestida y hasta algunos borrachos.

Entonces fue a hablar con San Pedro, encargado de la seguridad, y le dijo. "Pedro, ¿qué pasa aquí con toda esta gente? No te acuerdes que te dije que se entre al cielo por la puerta estrecha, y de la parábola del banquete en que al final se echo fuera al que no vino con traje de boda, y como San Pablo predicaba que no iban a entrar al Reino los borrachos?

Entonces Pedro, respondió: "Bueno Señor, vamos a tomar medidas. Voy a poner Ángeles a controlar todas las entradas y haremos unas batidas para sacar a esta gente que da mal aspecto. Pero tiempo después Jesús vio que en vez de mejorar la situación era aún más peor. Fue de nuevo a ver a San Pedro, y presentar su queja y preguntar sobre las medidas de seguridad.

Y Pedro le explicó: "Resulta que, sí, tenemos un problema de seguridad y pero no creo que podamos arreglarlo. ¿Se acuerda de la puerta atrás?  Pues, allí están entrando esta gente y quien se las abre no es otra que María, tu Madre."

 

 

21

PARÁBOLA DEL CUERPO  

Un día la mano izquierda dijo a la derecha:

- Nosotras trabajamos para el estómago y él... ¡nada!

Apenas lo oyeron, las piernas dijeron:

Nosotras también, y él ¡a comer! Hagamos huelga.

Y si el estómago quiere comer, que se las arregle como pueda.

Oyendo todo esto, el estómago dijo con tristeza:

- Yo no soy comodón. Nuestros trabajos son diferentes. Dependemos unos de otros.

No le dejaron hablar más y los brazos también se sumaron a la protesta. Pero al cabo de unos días se empezaron a quejar de lo débiles y cansados que se encontraban. Lo mismo decían las piernas y la cabeza, y todos los miembros del cuerpo coincidían en la misma queja. Entonces hablo de nuevo el estomago mostrándoles su error por el que pagaban las consecuencias y proponiéndoles que lo alimentaran de nuevo... La cabeza pensó, las piernas fueron donde había comida, las manos la llevaron a la boca y poco después exclamaron:

- Parece que nos vamos recuperando. ¡Qué bien estamos!

Todos los miembros del cuerpo comprendieron entonces muchas cosas.

 

 

22

 MENOS PALABRAS

"Una mañana encontré a un forastero que caminaba deprisa por el sendero. Me sorprendió su manera de caminar, ágil y deprisa Sobre sus brazos llevaba cántaros, vasijas y jarras cuidadosamente acomodados. Eran toda clase de cacharros, unos redondos, otros alargados, algunos grandes y algunos más pequeñitos. Los prendía a su cuerpo con fuertes broches y con gruesas cuerdas.
 Mi curiosidad fue tan grande que, con toda imprudencia, detuve su marcha y le pregunté:
 - ¿Adónde te diriges con tanta prisa y por qué llevas contigo ese cargamento tan pesado?
 Con voz agradable y una sonrisa en los labios me miró y aligeró su paso.
 - Me han dicho -me dijo- que al final de este sendero puedo encontrar el estanque de los sueños. Llevo todas estas vasijas para llenarlas de agua. Sé que con ella calmaré mi sed y la de mi pueblo. Llevaré agua para aliviar a los enfermos, para refrescar a los niños, para regar los huertos, para limpiar las impurezas de los egoístas, para limar las asperezas entre las relaciones agresivas, para lavar las ideas de los necios, para mitigar las heridas de los tristes, para contagiar los pensamientos de los sabios y para regar amor y sentido del humor entre todos los de mi pueblo.
 - Tengo mucha prisa -continuó- porque tengo ilusión por llegar, y me interesa regresar antes del atardecer para que todos puedan disfrutar de esta agua desde el día de hoy. Mi cargamento es mucho pero no me pesa, lo sujeté a mi cuerpo y también a mis deseos.
 Con alegría estiró su mano y sin detenerse se despidió de mí, dejándome pensativo.

 

Unos minutos más tarde, vi a lo lejos, por el mismo sendero, otra figura; se veía torpe y lenta.
 - ¿Será un hipopótamo o quizá un rinoceronte? -me pregunté.
 Tuve que esperar mucho rato para distinguir que no era animal alguno, era un hombre. Cargaba algunos utensilios sobre el lomo y otros más llevaban arrastrando de sus piernas. A pesar de que trataba de caminar presuroso, se tropezaba continuamente y cada cinco pasos se tenía que sentar a descansar.
 Mi curiosidad volvió a impulsarme y me acerqué para preguntar:
 - ¿Adónde te diriges con tanta prisa y por qué llevas ese cargamento tan pesado?
 Con voz pastosa y respiración agitada, se detuvo y se apoyó sobre un tronco.
 - Me mandan -contestó-, dicen que allá está el estanque de los sueños. Debo traer toda el agua que quepa en estos trastos para entregarla al anciano de mi pueblo, él sabrá para qué utilizarla, pues dice que es muy necesaria para mí y para todos. Llevo prisa porque me encomendaron que volviera antes del atardecer si quería participar de esta agua y evitarme el castigo de los dioses. Sí, mi cargamento es muy pesado, no sé si llegaré con él, quizá vaya tirando algunos de estos cacharros por el camino, no creo que se den cuenta cuando llegue.
 Con gran esfuerzo se levantó de nuevo y sin decirme adiós, prosiguió su viaje.

Durante parte del día, esperé con impaciencia pues tenía mucho interés en verlos regresar. Me preguntaba si habrían encontrado lo que buscaban.
 Los dos hombres volvieron antes del atardecer. Ambos traían el agua. Sin embargo, observé una diferencia entre ellos: el primero regresaba con paso constante; se le veía fatigado, pero en su rostro estaba dibujada la satisfacción.
 - Hasta pronto amigo -me dijo al pasar-. Mira toda el agua que llevo, pronto regresaré por más pues deseo apagar la sed de toda la humanidad.
 El segundo venía agotado. Su carga ya no era tan pesada pues había tirado muchas vasijas en el camino.
 - Cumplí -dijo al verme-; nadie podrá castigarme. Espero que no me pidan más agua pues buscaré la forma de no regresar por este sendero.

 

23

 

La Imaginación es más importante que el Conocimiento

Cuenta una antigua leyenda que en la Edad Media un hombre muy virtuoso fue injustamente acusado de haber asesinado a una mujer . En realidad el verdadero autor era una persona muy influyente del reino y por eso se procuro un chivo expiatorio para encubrir su crimen.
El hombre fue llevado a juicio conociendo que tendría escasas o nulas posibilidades de escapar al terrible veredicto....¡¡la horca!!.
El Juez, también complotado, cuidó no obstante de dar todo el aspecto de un juicio justo. Por ello dijo al acusado: "Conociendo tu fama de hombre honesto y devoto del Señor vamos a dejar en manos de El tu destino, vamos a escribir en dos papeles separados las palabras culpable e inocente.
Tu escogerás y será la mano del Dios la que decida tu destino" .
Por supuesto el mal funcionario había preparado dos papeles con la misma palabra CULPABLE y la pobre victima, aun sin conocer los detalles, se daba cuenta que el sistema propuesto era una trampa . No había salida alguna:
culpable o culpable.
El Juez conminó al hombre a tomar uno de los papeles doblados. Este respiró profundamente, quedó en silencio unos cuantos segundos con los ojos cerrados y cuando la sala comenzaba ya a impacientarse abrió los ojos y con una extraña sonrisa tomó uno de los papeles. Escojo este - dijo y llevándolo a su boca lo engulló rápidamente.
Sorprendidos e indignados los presentes le reprocharon airadamente.
- ¡Pero qué hizo! ¿Y ahora, cómo vamos a saber el veredicto?.
Es muy sencillo - respondió el hombre - Es cuestión de leer el papel que queda y sabremos lo que decía el que me trague. Con rezongos y bronca mal disimulada debieron liberar al acusado y jamás volvieron a molestarlo.
Moraleja:
Por más difícil o imposible que parezca una situación nunca dejemos de buscar la salida ni de luchar hasta el último momento.

 

24

La Cruz Abrazada...

Un joven sentía que no podía más con sus problemas. Cayó entonces de rodillas rezando: "Señor, no puedo seguir. Mi cruz es demasiado pesada"

El Señor le contestó: "Hijo mío, si no puedes llevar el peso de tu cruz, guárdala
dentro de esa habitación. Después escoge la cruz que tu quieras".

El joven suspiró aliviado: "Gracias Señor". Luego dio muchas vueltas por la habitación observando las cruces, había de todos los tamaños. Finalmente fijó sus ojos en una pequeña cruz apoyada junto a la puerta y susurró: "Señor, quisiera esa cruz". El Señor le contestó: "Hijo mío, esa es la cruz que acabas de dejar"

Ya decía Sta. Teresa de Ávila: "La cruz abrazada es la menos pesada". Podríamos también decir: "La cruz rechazada queda multiplicada".

 

MAESTRO CON PALABRAS DE VIDA ETERNA

Me esfuerzo y Él me dice ¡perdona!
Tengo miedo y Él me dice ¡ánimo!
Dudo y Él me dice ¡confía!
Me siento angustiado y Él me dice ¡tranquilo!
Prefiero estar solo y Él me dice ¡ven sígueme!
Fabrico planes y Él me dice: ¡déjalos!
Busco bienes materiales y Él me dice ¡despréndete!
Quiero seguridad y Él me dice ¡no te prometo nada!
Quiero vivir y Él me dice ¡no es suficiente!
Quiero ser jefe y Él me dice ¡sirve!
Quiero mandar y Él me dice ¡obedece!
Quiero comprender y Él me dice ¡cree!
Quiero claridad y Él me habla en parábolas.
Quiero poesía y Él me habla de realidades.
Quiero tranquilidad y Él quiere que esté inquieto.
Quiero violencia y Él me habla de paz.
Saco la espada y Él me dice: ¡guárdala!
Pienso en venganza y Él me dice ¡presenta la otra mejilla!
Hablo de paz y Él me dice ¡he venido a traer la espada!
Intento ser conciliador y Él me dice ¡he venido a traer fuego a la tierra!
Quiero ser el más grande y Él me dice ¡se como un niño!
Quiero esconderme y Él me dice ¡muestra tu luz!
Busco el primer puesto y Él me dice ¡siéntate en el último lugar!
Quiero ser visto y Él me dice ¡reza en lo escondido!

¡No! , No entiendo a este Jesús
Me provoca, me confunde.
Al igual que tantos de sus discípulos,
también yo he dudado, queriendo hallar otro maestro
que fuera más claro y exigiera menos.

Pero me sucede lo que a Pedro: Sus palabras me traspasan el corazón,
no conozco a nadie que tenga como ÉL,
PALABRAS DE VIDA ETERNA.

 

25

Como pajaritos enjaulados...

El pastor de un pequeño pueblo de Nueva Inglaterra llegó a su iglesia un domingo cargando una mohosa jaula de pájaros, doblada y vieja, y la colocó sobre el púlpito. Se fruncieron varios ceños y, a manera de contestación, el pastor comenzó a hablar.

"Estaba caminando por el pueblo ayer, cuando vi un joven caminando hacia mí meciendo esta jaula de pájaros.  Dentro de ella había tres pajarillos silvestres, temblando de frío y de miedo. Detuve al muchacho y le pregunté, '¿Qué llevas ahí, hijo?'"

"Son tan solo unos pajarracos," fue la respuesta.

"¿Y qué vas a hacer con ellos?" le pregunté.

"Los voy a llevar a casa y me voy a divertir con ellos," me contestó. "Voy a molestarles, a sacarles las plumas y hacerles pelear. Esa será mi diversión por hoy con mis amigos."

"Pero te vas a cansar de esos pajarillos tarde o temprano. ¿Qué harás con ellos entonces?"

"Tengo unos gatos," dijo el muchacho. "Les gustan los pájaros. Se los daré de postre y se pondrán contentos."

Me quedé sin palabras. Por fin le dije. "¿Cuánto quieres por esos pájaros, hijo?"

"¿¡Eh!? ¿Para que los quiere? Son unos simples pájaros viejos del campo. No cantan. ¡Ni siquiera son bonitos!

"¿Cuánto?", insistí. El muchacho me miró como si estuviera loco y me dijo, "$10?"

Busque en mi bolsillo y puse en sus manos un billete de diez dólares. 

En un segundo el joven desapareció.  Yo recogí aquella jaula y la llevé al final del callejón, donde había un árbol y césped. Poniendo la caja en el piso, abrí la puerta y, golpeando suavemente los barrotes, convencí a los pajaritos a que salieran a la libertad.

Bueno, esa es la historia de la jaula vacía sobre el púlpito.  La traje porque me recordó de otra historia infinitamente más gloriosa.  Se trata de nuestra historia. 

Un día Satanás y Jesús estaban conversando. Satanás acababa de venir del Jardín del Edén y estaba jactándose. "Acabo de capturar al mundo lleno de gente allí abajo. Me hice una trampa, utilicé carnada que sabía que ellos no podían resistir. ¡Los agarré a todos!"

"¿Qué vas a hacer con ellos?" preguntó Jesús.

Satanás respondió, "¡Me voy a divertir! Voy a incitarles toda clase de fantasías. Se creerán poderosos y sabios. Terminarán peleándose entre ellos mismo. Hasta las parejas se divorciarán. Las mismas cosas buenas has creado les dominarán: el sexo, el dinero.  Esos hombres que tanto amas serán borrachos y drogadictos. Les voy a enseñar como inventar armas y destruirán entre ellos mismos... ¡Me voy a divertir en grande! 

"¿Y qué harás con ellos cuando termines?" preguntó Jesús.

"OH, los mataré", exclamó Satanás con una risa sarcástica.

"¿Cuánto quieres por ellos?" Preguntó Jesús.

"OH, tú no quieres a esa gentuza. No valen nada. Se reirán de ti en tu cara  ¡Te escupirán, te maldecirán y te matarán de la manera más salvaje! ¡Tú no quieres a esa gente!".

"¿Cuánto?" Insistió Jesús.

Satanás miró a Jesús y, mofándose, dijo... "¿Cuanto? Nada menos que tu propia vida, hasta la última gota de tu sangre."

"¡HECHO!" dijo Jesús.   

El pastor levantó la jaula, abrió la puerta, y se fue del púlpito.

 

26

UNA VIDA CALLADA

 

Nació en un remoto pueblecito, trabajó en una carpintería hasta sus treinta años, de ahí se hizo predicador itinerante. Nunca tuvo un cargo público ni casa propia. No fue a la escuela ni tenía otra credencial más que su propia persona. Cuando tenía treinta y tres años el público lo repudió, sus amigos huyeron y fue entregado a sus enemigos. Fue víctima de un falso juicio y, condenado a muerte, fue crucificado entre dos ladrones. Mientras moría, los verdugos sortearon sus ropas, la única propiedad que tenía en la tierra. Su cadáver fue depositado en una tumba prestada.

Veinte siglos más tarde Él continúa siendo la figura central de la historia universal. Todos los ejércitos que han marchado, todas las flotas que han navegado, todos los parlamentos que se han convenido y todos los reyes que han reinado, puestos juntos, no han impactado la vida del hombre en la tierra como esta sola persona:

 

"Jesucristo"

  

27

VIAJE AL CAMPO

Una vez, un padre de familia acaudalado llevó a su hijo a un viaje
en el campo con el firme propósito de que su hijo viera cuan
pobres eran las gentes del campo. Estuvieron por espacio de un
día y una noche completa en una granja de una familia campesina
muy humilde. Al concluir el viaje y de regreso a casa el padre le
pregunta a su hijo:
¿Qué te pareció el viaje?
El Hijo le respondió:
Muy bonito papá
Nuevamente le inquirió:
Viste que tan pobre puede ser la gente?
A lo que este respondió:
Sí. Vi que nosotros tenemos un perro en la casa, ellos tienen cuatro,
Nosotros tenemos una piscina semiolímpica en el ante patio,
ellos tiene un riachuelo que no tiene fin,
Nosotros tenemos lámparas importadas en el patio,
ellos tiene las estrellas.
Nuestro patio es de 500 metros de fondo,
el de ellos llega hasta el horizonte.
Ellos tienen tiempo para conversar y estar en familia;
tu y mi mamá tienen que trabajar todo el tiempo y casi nunca los veo.
Al terminar el relato, el padre se quedo mudo... y su hijo agregó:
gracias papá, por enseñarme lo ricos que podemos llegar a ser!!!

En esta vida hay cosas tan importantes y valiosas que no siempre
las vemos como tales, una amistad, un paisaje, un beso y una sonrisa...

Muchas veces en nuestra vida solo vemos lo que estamos
programados a ver; Si queremos ser personas positivas y de éxito,
debemos aprender a observar detenidamente lo que nos rodea y
tener la sabiduría de apreciar lo que nos puede hacer felices.
No debemos ser mecánicos ni fríos en nuestras actividades.
Ese poquito de análisis, ingenio y ojos con sensibilidad
hacia lo que nos hace bien, nos da la sabiduría para agregarles
ese toque de sabor humano a lo que hacemos.

No demos nunca por aceptada una costumbre, una norma o
una manera de hacer las cosas; cada día que despertemos pensemos
que vamos hacer todo por primera vez y encontraremos
siempre nuevos caminos y nuevas ideas. Esto nos mantendrá
siempre renovados y nunca caeremos en la monotonía y sin darnos
cuenta estaremos aplicando un plan de mejoramiento permanente
que nos dará satisfacciones profesionales y personales con
nuestros seres queridos.

 

 

 

 

28

¿CUÁNTOS VALES?

Alfredo, con el rostro abatido de pesar, se reúne con su amigo José a tomar un café.  Deprimido, descargó en él sus angustias... que el trabajo, que el dinero, que la relación con su pareja, que su vocación... todo parecía estar mal en su vida. 

José sacó entonces de su bolsillo un billete de 100 dólares y le dijo:  -"Alfredo, ¿quieres este billete?"

Alfredo, un poco confundido, le dijo: -"Claro... son 100 dólares, ¿quién no los querría?"  Entonces José tomó el billete, lo apretujó entre sus puños, lo arrugó hasta hacerlo un pequeño bulto de papel. Mostrando la estrujada pelotita verde a Alfredo, volvió a preguntarle: -"Y ahora igual lo quieres?" 

-"No sé qué pretendes con esto", dijo Alfredo, "pero siguen siendo 100 dólares, claro que los tomaré si me lo entregas."

Entonces José desdobló el arrugado billete, lo tiró al piso y lo restregó con su pie en el suelo, levantándolo luego sucio y marcado.  -"¿Lo sigues queriendo?"

-"Mira José, sigo sin entender que pretendes, pero ese es un billete de 100 dólares y mientras no lo rompas conserva su valor..."

-"Entonces, debes saber que aunque a veces algo no salga como quieres, aunque la vida te arrugue o pisotee, SIGUES siendo tan valioso como siempre lo has sido. Lo importante es saber cuanto vales y eso ya Jesucristo te lo demostró muriendo por ti en la cruz. El crucifijo nos lo recuerda: tú vales el precio de Su Sangre derramada para salvarte. Así nos amó.

Entonces, lo que importa es saber CUANTO VALES y no lo golpeado que puedas estar en un momento determinado".

Alfredo se quedó mirando a José sin atinar con palabra alguna mientras el impacto del mensaje penetraba profundamente en su cerebro.  José puso el arrugado billete en la mesa cerca de Alfredo y con una sonrisa cómplice agregó:  -"Toma, guárdalo para que te recuerdes de esto cuando te sientas mal... ¡pero me debes un billete nuevo de 100 dólares para poder usarlo con el próximo amigo que lo necesite!"  

Alfredo volvió a mirar el billete, sonrió, lo guardó en su billetera y dotado de una renovada esperanza llamó al mesero para pagar la cuenta.

Mateo 12,12
Pues, ¡cuánto más vale un hombre que una oveja!

Lucas 12,22-24
Dijo a sus discípulos: «Por eso os digo: No andéis preocupados por vuestra vida, qué comeréis, ni por vuestro cuerpo, con qué os vestiréis: porque la vida vale más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido; fijaos en los cuervos: ni siembran, ni cosechan; no tienen bodega ni granero, y Dios los alimenta. ¡Cuánto más valéis vosotros que las aves!

I Pedro 1,18-19
sabiendo que habéis sido rescatados de la conducta necia heredada de vuestros padres, no con algo caduco, oro o plata, sino con una sangre preciosa, como de cordero sin tacha y sin mancilla, Cristo, 

Gálatas 2, 20
y no vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mí; la vida que vivo al presente en la carne, la vivo en la fe del Hijo de Dios que me amó y se entregó a sí mismo por mí.

I Corintios 6,19-20
¿O no sabéis que vuestro cuerpo es santuario del Espíritu Santo, que está en vosotros y habéis recibido de Dios, y que no os pertenecéis? ¡Habéis sido bien comprados! Glorificad, por tanto, a Dios en vuestro cuerpo.

29

¿ES USTED LA ESPOSA DE DIOS?

UN NIÑO DE 10 AÑOS, DESCALZO Y TEMBLANDO DE FRIO, APUNTABA A TRAVÉS DE LA VITRINA DE UNA ZAPATERÍA. UNA SEÑORA SE ACERCO AL NIÑO Y LE DIJO:

"MI PEQUEÑO AMIGO, ¿QUÉ ESTAS MIRANDO CON TANTO INTERÉS EN ESA VENTANA?".

"LE ESTABA PIDIENDO A DIOS QUE ME DIERA UN PAR DE ZAPATOS", FUE LA RESPUESTA DEL NIÑO.

LA SEÑORA LO TOMO DE LA MANO Y LO ADENTRO EN LA TIENDA, LE PIDIÓ AL EMPLEADO QUE LE DIERA MEDIA DOCENA DE PARES DE CALCETINES PARA EL NIÑO. PREGUNTO SI PODRÍA DARLE UN RECIPIENTE CON AGUA Y UNA TOALLA. EL EMPLEADO RÁPIDAMENTE LE TRAJO LO QUE PIDIÓ. ELLA SE LLEVO AL NIÑO A LA PARTE TRASERA DE LA TIENDA SE QUITO LOS GUANTES Y LE LAVO LOS PIES AL NIÑO, SE LOS SECO CON LA TOALLA.

PARA ENTONCES EL EMPLEADO LLEGO CON LOS CALCETINES. LA SEÑORA LE PUSO UN PAR DE LOS CALCETINES AL NIÑO Y LE COMPRO UN PAR DE ZAPATOS.

JUNTO EL RESTO DE PARES DE CALCETINES Y SE LOS DIO AL NIÑO. ELLA ACARICIO AL NIÑO EN LA CABEZA Y LE DIJO: 

"¡NO HAY DUDA PEQUEÑO AMIGO QUE TE SIENTES MÁS CÓMODO AHORA!".

MIENTRAS ELLA DABA LA VUELTA PARA IRSE EL NIÑO LA ALCANZO DE LA MANO, MIRÁNDOLA CON LÁGRIMAS EN LOS OJOS CONTESTO CON ESTAS PALABRAS:

"¿ES USTED LA ESPOSA DE DIOS?".

Cada cristiano es familia de Dios. ¿Actuamos como tal?

Mateo 25:40
Y el Rey les dirá: "En verdad os digo que cuanto hicisteis a
unos de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo
hicisteis."

 

 

 

30

No te parece extraño...

... como un billete de $100 parece tan grande cuando lo llevas a la Iglesia y tan pequeño cuando lo llevas a las tiendas.

.... cuán larga parece una hora cuando servimos a Dios, pero qué corta cuando vemos nuestro programa favorito.

.... qué difícil nos vienen las palabras al rezar y cuán fácil cuando platicamos con un amigo.

.... cuánto nos emocionamos cuando un juego de footbol se extiende a tiempo extra y cuánto nos quejamos cuando una misa es mas larga de lo usual.

 .... lo difícil que es leer un capítulo de la Biblia, pero qué fácil leemos100 páginas de una novela popular o de un periódico deportivo.

.... cómo las personas desean los asientos del frente en cualquier juego o concierto, pero cómo hasta se esfuerzan para buscar asientos en la parte de atrás de la Iglesia.

... qué necesitemos 2 ó 3 semanas de aviso para responder a un evento de la Iglesia pero ajustamos nuestros compromisos sin previo aviso para otros eventos aunque sea en el último momento.

.... lo difícil que es aprender una verdad simple del Evangelio para compartirla con otros, pero qué fácil que es para la misma persona entender y repetir un chisme.

.... cómo creemos lo que dicen los periódicos pero cuestionamos lo que dice la Biblia.

... cómo podemos enviar miles de chistes por correo electrónico y se esparcen como reguero de pólvora, pero cuando empezamos a enviar mensajes acerca de Dios, la gente lo piensa dos veces antes de compartirlos.

...que en nuestros países cristianos los sitios mas visitados en el Internet son los que ofenden al Señor.

... que muchos sean tan cuidadosos para escoger lo que entra en su estómago pero no se preocupan de lo que entra en su mente o en su corazón.

.... que todos quieran ir al cielo y pocos se preocupan de vivir las exigencias del evangelio necesarias para lograrlo.

Es extraño, ¿no te parece?

 

31

  

AGUANTA UN POCO MAS

Se cuenta que en Inglaterra había una pareja que gustaba de visitar las pequeñas tiendas del centro de Londres. Al entrar en una de ellas se quedaron prendados de una hermosa tacita. "¿Me permite ver esa taza?" Preguntó la señora, "¡nunca he visto nada tan fino!"

En las manos de la señora, la taza comenzó a contar su historia: "Usted debe saber que yo no siempre he sido la taza que usted está sosteniendo. Hace mucho tiempo yo era solo un poco de barro. Pero un artesano me tomó entre sus manos y me fue dando forma. Llegó el momento en que me desesperé y le grité: "¡Por favor..ya déjeme en paz...!" Pero mi amo sólo me sonrió y me dijo: ..."Aguanta un poco más, todavía no es tiempo"

Después me puso en un horno.  ¡Nunca había sentido tanto calor!.... toqué a la puerta del horno y a través de la ventanilla pude leer los labios de mi amo que me decían: ..."Aguanta un poco más, todavía no es tiempo."

Cuando al fin abrió la puerta, mi artesano me puso en un estante.  Pero, apenas me había refrescado, me comenzó a raspar, a lijar. No se cómo no acabó conmigo. Me daba vueltas, me miraba de arriba a abajo. Por último me aplicó meticulosamente varias pinturas...Sentía que me ahogaba... "Por favor déjame en paz", le gritaba a mi artesano; pero él sólo me decía:..."Aguanta un poco más, todavía no es tiempo."

Al fin, cuando pensé que había terminado aquello, me metió en otro horno, mucho más caliente que el primero.  Ahora si pensé que terminaba con mi vida. Le rogué y le imploré a mi artesano que me respetara, que me sacara, que si se había vuelto loco.  Grité, lloré; pero mi artesano sólo me decía: "Aguanta un poco más, todavía no es tiempo."

Me pregunté entonces si había esperanza... si lograría sobrevivir aquellos tratos y abandonos. Pero por alguna razón aguanté todo aquello. Fue entonces que se abrió la puerta y mi artesano me tomó cariñosamente y me llevó a un lugar muy diferente. Era precioso.  Allí todas las tazas eran maravillosas, verdaderas obras de arte, resplandecían como solo ocurre en los sueños. No pasó mucho tiempo cuando descubrí que estaba en una fina tienda y ante mi había un espejo. Una de esas maravillas era yo.  ¡No  podía creerlo! ¡Esa no podía ser yo! 

Mi artesano entonces me dijo: "Yo se que sufriste al ser moldeada por mis manos, mira tu hermosa figura.  Se que pasaste terribles calores, pero ahora observa tu sólida consistencia, se que sufriste con las raspadas y pulidas, pero mira ahora la finura de tu presencia...  y la pintura te provocaba nausea, pero contempla ahora tu hermosura.. y, ¿si te hubiera dejado como estabas?

¡"Ahora eres una obra terminada! ¡lo que imaginé cuando te comencé a formar!".

Querido hermano que lees.  Usted es una tacita en las manos del mejor alfarero: Dios.  Confíate en Sus amorosas manos aunque muchas veces no comprendas por qué permite tu sufrimiento.  AGUANTA UN POCO MÁS Y SERÁS EL HIJO/A QUE EL SOÑÓ PARA TODA LA ETERNIDAD...

Eclesiástico 33:13
Como la arcilla del alfarero está en su mano, - y todos sus caminos en su voluntad -, así los hombres en la mano de su Hacedor.

 

 

 

32

LAS SIETE MARAVILLAS DEL MUNDO

El maestro pide a los alumnos que compongan una lista de las 7 maravillas del mundo.
Mas tarde pidió lean su lista. A pesar de algunos desacuerdos, la mayoría votó por lo siguiente:

1. Las Pirámides de Egipto
2. El TAJ Mahal
3. El Canal de Panamá
4. El Empire State
5. La Basílica de San Pedro
6. La Muralla China

El maestro buscaba consenso para la séptima maravilla cuando notó que una estudiante permanecía callada y no había entregado aún su lista, así que le preguntó si tenía problemas para hacer su elección.

La muchacha tímidamente respondió: "Si, un poco" no podía decidirme, pues son tantas las maravillas.....
El maestro le dijo: "Dinos lo que has escrito, tal vez podamos ayudarte"

La muchacha, titubeó un poco y finalmente leyó:
"Creo que las siete maravillas del Mundo son:
1. Poder pensar
2. Poder hablar
3. Poder actuar
4. Poder escuchar
5. Poder servir
6. Poder rezar
7. Y la mas importante de todas..... poder amar

Después de leído esto, el salón quedó en absoluto silencio.... 
Es muy sencillo para nosotros poder ver las obras del hombre y referirnos a ellas como maravillas, cuando a veces pasan desapercibidas las maravillas que Dios hace en nosotros con su gracia y que cada uno debe desarrollar.

¡Usted fue creado por Dios para ser una maravilla!

33

 

Aunque no escribas libros.

Aunque no escribas libros, eres el escritor de tu vida.
Aunque no seas Miguel Ángel, puedes hacer de tu vida una obra maestra.
Aunque no entiendas de cine, ni de cámaras, tu existencia puede transformarse en un film primoroso con Dios de productor.
Aunque cantes desafinado, tu existencia puede ser una linda canción, que cualquier afamado compositor envidiaría.
Aunque no entiendas de música, tu vida puede ser una magnífica sinfonía que los clásicos respetarían.
Aunque no hayas estudiado en una escuela de comunicaciones tu vida puede transformarse en un reportaje modelo.
Aunque no tengas gran cultura puedes cultivar la sabiduría de la caridad.
Aunque tu trabajo sea humilde, puedes convertir tu día en oración.
Aunque tangas cuarenta, cincuenta, sesenta o setenta años, puedes ser joven de espíritu.
Aunque las arrugas ya marquen tu rostro, vale más tu belleza interior.
Aunque tus pies sangren en los tropiezos y piedras del camino, tu rostro puede sonreír.
Aunque tus manos conserven las cicatrices de los problemas y de las incomprensiones, tus labios pueden agradecer.
Aunque las lágrimas amargas recorran tu rostro, tienes un corazón para amar.
Aunque no lo comprendas, en el cielo tienes reservado un lugar...
Todo, Todo... depende de tu confianza en Dios y de tu empeño en SER un digno hijo suyo.

 

 

 

  

34

Los ingredientes del bizcocho

Un niño le contaba a su abuelita que todo iba mal: la escuela, problemas con la familia y enfermedades. Entretanto, su abuela confeccionaba un bizcocho. 

Después de escucharlo, la abuelita le dice: "¿Quieres una merienda". 

A lo cual el niño le contesta: "¡Claro que sí!". 

-"Toma, aquí tienes un poco de aceite de cocinar." 

-"Yuck", dice el niño. 

-"¿Que te parecen un par de huevos crudos?". 

-"ARRR, ¡abuela!". 

-"Entonces, ¿prefieres un poco de harina de trigo, o tal vez un poco de levadura? 

-"Abuela, ¿te has vuelto loca?, ¡todo eso sabe horrible!" 

A lo que la abuela responde: "Sí, todas esas cosas saben horrible, cada una aparte de las otras. Pero si las pones juntas en la forma adecuada, haces un delicioso bizcocho. Dios trabaja de la misma forma. Muchas veces nos preguntamos por qué nos permite andar caminos y afrontar situaciones tan difíciles. ¡Pero cuando Dios pone esas cosas en su orden divino, todo obra para bien! Solamente tenemos que confiar en Él y a la larga veremos que Dios hace algo maravilloso. 

¡Dios te ama con locura!. Si Dios tuviera una nevera, pondría tu retrato en la puerta! Si tuviera una billetera, tu foto estaría allí. Te envía flores cada primavera y el sol sale para ti cada mañana. Cuando quieres hablar, Él te está escuchando. Puede vivir en cualquier parte del universo y ha escogido vivir en tu corazón. Y qué te parece el regalo de Navidad que te envió a Belén. Su locura de amor se demostró plenamente aquel viernes en el Calvario y el domingo de Resurrección. La locura de Su amor por ti no tiene límites. Llora todo lo que necesites llorar... Él secará tus lágrimas. Él te dará otro día para reír de lo que un día te hizo llorar, solo espera y sobre todo TEN FE .

 

 35

Un niño abortado escribe a su mamá

Querida mamá:

Soy tu hijo. ¿recuerdas?.  No he desaparecido, pues Dios me infundió un alma eterna en el momento en que fui concebido.  No vi nunca la luz del día pero vivo para siempre.

Sé porqué me mataste. El que debió haber sido mi padre andaba lejos del país.  Tu te sentías sola porque el andaba muy ocupado en sus negocios.  En su ausencia, surgió otro hombre. De ese romance fui engendrado yo.

Nunca olvidaré los meses que me acunaste en tu vientre, ¡me sentí tan seguro y amado!. ¡Comprendo que no me desearas; pues que pensaría papá a su regreso! Había que blanquear al desliz matando al delator, y ese era YO. Por entonces no supe de las discusiones con tu amante, pues él quería verme nacido y tú no. ¡Qué peleas, hasta que le arrancaste el dinero que costó mi defunción! A todo le ponen precio, hasta el asesinato de un inocente. "¡Que caros son lo abortos!" comentaste. 

No justifico tu crimen, pero te perdono. Perdono a papá por haber sido tan irresponsable.  También perdono al que, vestido de blanco, se manchó con mi sangre. ¡Que dolor cuando me punzó con aquella enorme aguja y después me despedazó a sangre fría!.  Se que tú nunca olvidarás el ruido de aquella aspiradora que se tragó mi cuerpecito a pedazos.  Se que te causó un trauma que llevas en silencio tratando de pensar que no fue nada.  Si era algo. Era alguien, era yo, tu hijo. 

Conozco mamá, tus largas noches en vela y tus sobresaltos. Se que luchaste mucho en tu interior sobre tu decisión de abortarme. En el fondo me amabas pero pudo más en ti el miedo. Sé que me amabas, pues aun sueñas conmigo y más de una vez te haz preguntado, con remordimientos, si soy niña o niño, piensas como sería hoy día y que alegrías te hubiera traído...  

¡Soy niño! Me parezco más a ti que al seductor con que andabas. ¡como me vas a olvidar, si yo a cada momento pido a Papá Dios que borre esas pesadillas que turban tu descanso y te dan muerte en vida! Por eso, ¡que alegría cuando buscaste al sacerdote que te inspiro confianza, y te reconciliaste con el señor de la vida! 

Querida mamá, quiero verte feliz. Recuerda los consejos que te dio el sacerdote al despedirte: "¡hija, Dios padre ya ha hecho su obra de amor en ti y a su tiempo iras sanando.

Mientras te estoy escribiendo, tengo a mi lado a mi amigo Antonio. Lo mató su mamá porque ella decía ser demasiado joven para ocuparse con ser madre. Tampoco el recibió nombre alguno de sus padres pero si de Dios quien nos ama infinitamente.  Tengo muchísimos amigos que corrieron la misma suerte.  A Carlitos lo abortaron porque su madre fue violada. El odio y el dolor resultante lo descargaron sobre el pobre inocente. El se pregunta: "¿Por qué si mi mamá no amaba al hombre que la violó, me mato a mi, que la hubiera amado siempre y jamás me hubiera avergonzado de ella?" Aquí en el reino del amor, solo entendemos el lenguaje del amor; por eso, no comprendemos esos "argumentos" acerca del aborto; por mala conformación del feto, por violación, por dificultades económicas de los padres, por no querer más hijos, "que la familia pequeña vive mejor", etc. 

Me cuentan que ni las guerras, ni Hitler con sus cámaras de gas letal han realizado tan brutal y desmedida masacre. Con los abortos se ha privado a la humanidad de brillantes poetas, sacerdotes, médicos, filósofos, músicos, pilotos, estadistas, pintores, arquitectos, santos y santas. A mí todos me dicen que quizá hubiera sido un habilidoso cirujano o un pianista a la Mozart. Cuando nos reunamos, mami, ¡ya veras que manos tengo! Lo que mas me agrada es cuando me dicen "¡tu mamá tiene que ser muy hermosa!"

No llores mami.  Confía en Dios hasta que nos volvamos a ver.  ¡ah!, se me olvidaba, aunque me consumo por verte, no te des prisa en venir, pues mis hermanos te necesitan. Hazle a ellos lo que nunca pudiste hacerme a mí. Fíjate que cuando bañas a mis hermanitos o lo amamantas, no sé, me entra un poquito de añoranza de todo lo que pudo ser y no fue. Me hubiera gustado ser amamantado con la leche de tus pechos; ser acariciado por esas manos tuyas tan lindas y tan semejantes a las mías, manos de cirujano malogrado.

Quizás te preguntas donde estoy.  No te preocupes, estoy en los brazos de Jesús que me amó hasta derramar su sangre por mí.  En El todos encontramos la Vida.

Y termino pidiéndote un favor. No para mí, comprenderás, sino para otros niños. ¡no los maten como a mí!, si conoces a una joven que quiera abortar o a un sujeto que monta campañas a favor del aborto o un médico asesino que se burla de Hipócrates, o una enfermera que se presta a ese crimen, extiéndeles el amor de Dios, nuestro Padre.  Entonces recuérdate de nosotros y dile que no mate más.  Que los niños le pertenecen a Dios.  Grítales a todos que tenemos derecho a vivir como ellos, y que aunque nadie nos ame tenemos derecho a vivir y amar.

¡Te espero con la boca aún sin estrenar, rebosante de besos que tengo guardados solamente para ti!

  

36

Cicatrices de Amor

 

En un día caluroso de verano en el sur de la Florida un niño decidió ir a nadar en la laguna detrás de su casa. Salió corriendo por la puerta trasera, se tiró en el agua y nadaba feliz. No se daba cuenta de que un cocodrilo se le acercaba.

Su mamá desde la casa miraba por la ventana, vio con horror lo que sucedía. Enseguida corrió hacia su hijo gritándole lo más fuerte que podía. Oyéndole, el niño se alarmó y viró nadando hacia su mamá. Pero fue demasiado tarde. Desde el muelle la mamá agarró al niño por sus brazos justo cuando el caimán le agarraba sus piernitas. La mujer jalaba determinada, con toda la fuerza de su corazón. El cocodrilo más fuerte pero la mamá era mucho más apasionada y su amor no lo abandonaba.

Un señor que escuchó los gritos se apresuró hacia el lugar con una pistola y mató al cocodrilo. 

El niño sobrevivió y, aunque sus piernas sufrieron bastante, aun pudo llegar a caminar. Cuando salió del trauma un periodista le preguntó si le quería enseñar las cicatrices de sus pies. El niño levantó la colcha y se las mostró. Pero entonces, con gran orgullo se remango las mangas y señalando hacia las cicatrices en sus brazos le dijo: "Pero las que usted debe ver son estas".  Eran las marcas de las uñas de su mamá que habían presionado con fuerza. "las tengo porque mamá no me soltó y me salvó la vida". 

 

Nosotros también tenemos las cicatrices de un pasado doloroso. Algunas son causadas por nuestros pecados, pero algunas son la huella de Dios que nos ha sostenido con fuerza para que no caigamos en las garras del enemigo asesino.

Algunas veces nos conducimos tontamente en algunas situaciones peligrosas. La vida está repleta de riesgos y nos olvidamos que el enemigo nos espera para atacarnos. Ahí es cuando empieza la lucha de halar y tirar. Si tienes las cicatrices de Su amor en tus brazos, se muy, pero muy agradecido. El no te dejó y no te dejará ir.

  

37

El círculo del 99

Había una vez un rey muy triste que tenía un sirviente muy feliz. Todas las mañanas llegaba a traer el desayuno y despertaba al rey cantando y tarareando alegres canciones de juglares. Una sonrisa se dibujaba en su distendida cara y su actitud para con la vida era siempre serena y alegre. Un día el rey lo mandó a llamar. Paje -le dijo- ¿Cuál es el secreto?¿Qué secreto, Majestad?¿Cuál es el secreto de tu alegría? ¡No hay ningún secreto, Alteza!. No me mientas, paje. He mandado a cortar cabezas por ofensas menores que una mentira.

No le miento, Alteza, no guardo ningún secreto. ¿Por qué está siempre alegre y feliz? ¿Por qué? Majestad, no tengo razones para estar triste. Amo a Dios sobre todo, su Alteza me honra permitiéndome atenderlo, tengo mi esposa y mis hijos viviendo en la casa que la corte nos ha asignado, somos vestidos y alimentados y además su Alteza me premia de vez en cuando con algunas monedas para darnos algunos gustos, ¿cómo no estar feliz? Si no me dices ya mismo el secreto, te haré decapitar, dijo el rey-. Nadie puede ser feliz por esas razones que has dado!!!!  Pero, Majestad, no hay otro secreto. Nada me gustaría más que complacerlo, pero no hay nada que yo esté ocultando...Vete, ¡Vete antes de que llame al verdugo! 

El sirviente sonrió un poco asustado, hizo una reverencia y salió de la habitación. El rey estaba como loco. No consiguió explicarse cómo el paje estaba feliz viviendo de prestado, usando ropa usada y alimentándose de las sobras de los cortesanos. Cuando se calmó, llamó al más sabio de sus asesores y le contó su conversación de la mañana. ¿Por qué él es feliz? Ah, Majestad, lo que sucede es que él está fuera del círculo..¿Fuera del círculo? Así es. ¿Y eso es lo que lo hace feliz? No Majestad, eso es lo que no lo hace infeliz.

-A ver si entiendo, estar en el círculo te hace infeliz. 
-Así es. 
-¿Y cómo salió?
-Nunca entró
-¿Qué circulo es ese?
-El círculo del 99.
-Verdaderamente, no te entiendo nada.
-La única manera para que entendiera, sería mostrártelo en los hechos.
-¿Cómo?
-Haciendo entrar a tu paje en el círculo.
-Eso, obliguémoslo a entrar.
-No, Alteza, nadie puede obligar a nadie a entrar en el círculo.
-Entonces habrá que engañarlo.
-No hace falta, Su Majestad. 
-Si le damos la oportunidad, él entrará solito, solito. Son pocos los hombres tan grandes que sean capaces de resistir.
-¿Pero él no se dará cuenta de que eso es su infelicidad?
-No, al contrario. Pensará que es su fortuna.
-Y después, cuando se sienta infeliz, ¿no podrá salir?
-Si podría, pero muy pocos hombres son capaces de lograrlo. Les llamamos "santos". 
-Que esperas, hagamos la prueba.
-Majestad, ¿Está dispuesto a perder un excelente sirviente para poder entender la estructura del círculo?
-Sí
-Bien, esta noche te pasaré a buscar. Debes tener preparada una bolsa de cuero con 99 monedas de oro, ni una más ni una menos. ¡99!
-¿Qué más? ¿Llevo los guardias por si acaso? Nada más que la bolsa de cuero. Majestad, hasta la noche.
-Hasta la noche. 

Así fue. Esa noche, el sabio pasó a buscar al rey. Juntos se escurrieron hasta los patios del palacio y se ocultaron junto a la casa del paje. Allí esperaron el alba. Cuando dentro de la casa se encendió la primera vela, el hombre sabio agarró la bolsa y le pinchó un papel que decía: "Este tesoro es tuyo. Es el premio por ser un buen hombre. Disfrútalo y no cuentes a nadie cómo lo encontraste."Luego ató la bolsa con el papel en la puerta del sirviente, golpeó y volvió a esconderse. Cuando el paje salió, el sabio y el rey espiaban desde atrás de unas matas lo que sucedía. El sirviente vio la bolsa, leyó el papel, agitó la bolsa y al escuchar el sonido metálico se estremeció, apretó la bolsa contra el pecho, miró hacia todos lados de la puerta, y se arrimaron a la ventana para ver la escena. 

El sirviente había tirado todo lo que había sobre la mesa y dejado sólo la vela. Se había sentado y había vaciado el contenido de la bolsa sobre la mesa. Sus ojos no podían creer lo que veían, ¡Era una montaña de monedas de oro! Él, que nunca había tocado una de estas monedas, tenía hoy una montaña de ellas para él. El paje las tocaba y amontonaba, las acariciaba y hacía brillar la luz de la vela sobre ellas. Las juntaba y desparramaba, hacía pilas de monedas. Así, jugando y jugando empezó a hacer pilas de 10 monedas. Una pila de diez, dos pilas de diez, tres pilas, cuatro, cinco, seis y mientras sumaba 10, 20,30, 40, 50, 60 hasta que formó la última pila: 9 monedas !!!Su mirada recorrió la mesa primero, buscando una moneda más. Luego el piso y finalmente la bolsa."No puede ser", pensó. Puso la última pila al lado de las otras y confirmó que era más baja.¡Me robaron -gritó- me robaron, malditos!!Una vez más buscó en la mesa, en el piso, en la bolsa, en sus ropas, vació sus bolsillos, corrió los muebles, pero no encontró lo que buscaba. Sobre la mesa, como burlándose de él, una montañita resplandeciente le recordaba que había 99 monedas de oro "sólo 99". "99 monedas. Es mucho dinero", pensó. Pero me falta una moneda. Noventa y nueve no es un número completo, pensaba- Cien es un número completo pero noventa y nueve, no. 

El rey y su asesor miraban por la ventana. La cara del paje ya no era la misma, estaba con el ceño fruncido y los rasgos tiesos, los ojos se habían vuelto pequeños y arrugados y la boca mostraba un horrible rictus, por el que se asomaban los dientes. El sirviente guardó las monedas en la bolsa y mirando para todos lados para ver si alguno de la casa lo veía, escondió la bolsa entre la leña.  Luego tomó papel y pluma y se sentó a hacer cálculos. ¿Cuánto tiempo tendría que ahorrar el sirviente para comprar su moneda número cien?.Todo el tiempo hablaba solo, en voz alta. Estaba dispuesto a trabajar duro hasta conseguirla. Después quizás no necesitara trabajar más. Con cien monedas de oro, un hombre puede dejar de trabajar. Con cien monedas de oro un hombre es rico. Con cien monedas se puede vivir tranquilo. Sacó el cálculo. Si trabajaba y ahorraba su salario y algún dinero extra que recibía, en once o doce años juntaría lo necesario. "Doce años es mucho tiempo", pensó. Quizás pudiera decirle a su esposa que buscara trabajo en el pueblo por un tiempo. Y él mismo, después de todo, él terminaba su tarea en palacio a las cinco de la tarde, podría trabajar hasta la noche y recibir alguna paga extra por ello. Sacó las cuentas: sumando su trabajo en el pueblo y el de su esposa, en siete años reuniría el dinero. ¡¡¡Era demasiado tiempo!!! Quizás pudiera llevar al pueblo lo que quedaba de comidas todas las noches y venderlo por unas monedas. De hecho, cuanto menos comieran, más comida habría para vender.... vender.... Vender.... estaba haciendo calor. ¿Para qué tanta ropa de invierno?¿Para qué más de un par de zapatos? Era un sacrificio, pero en cuatro años de sacrificios llegaría a su moneda cien. El rey y el sabio, volvieron al palacio. El paje había entrado en el círculo del 99... Durante los siguientes meses, el sirviente siguió sus planes tal como se le ocurrieron aquella noche. Una mañana, el paje entró a la alcoba real golpeando las puertas, refunfuñando y amargado.¿Qué te pasa?- preguntó el rey de buen modo. Nada me pasa, nada me pasa.

Antes, no hace mucho, reías y cantabas todo el tiempo. Hago mi trabajo, ¿No? ¿Qué querría su Alteza, que fuera su bufón y su juglar también? No pasó mucho tiempo antes de que el rey despidiera al sirviente. No era agradable tener un paje del círculo del 99. 

El siervo del rey no repudió directamente a Dios y a su familia por el dinero, pero si los relegó a un segundo plano. Suficiente para perderse. Quizás pensó que su amor al dinero era para el bien de su familia, pero no era verdad. La avaricia lo cegó. 

  

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